Crece el impulso para achicar el gabinete y dar más señales de austeridad

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Silvia Batakis, al salir de la Casa Rosada, antes de su viaje a Washington
Silvia Batakis, al salir de la Casa Rosada, antes de su viaje a Washington - Créditos: @Enrique García Medina

Todo el Gobierno está en vilo por los cambios en el gabinete que se discuten en la cúpula del Frente de Todos. El posible desembarco de Sergio Massa en el Poder Ejecutivo, que viene reclamando una reformulación de fondo, reforzó la posibilidad de que se “compacte” el equipo de ministros. “Cambios en el diseño del organigrama van a haber”, confirmó en ese sentido un importantísimo funcionario a LA NACION.

Los trascendidos que ubican a Massa como un potencial “super ministro” hizo que en las últimas horas distintos miembros del gabinete económico (que se enteraban de las versiones de cambios a la par de la prensa) se preguntaran si van a continuar y con qué rango.

Distintos funcionarios -algunos de ellos muy cercanos al Presidente- también claman por una reestructuración radical, que conlleve la reducción de ministerios (hoy son 20). “Tiene que haber un cambio profundo, no pincelazos en el organigrama. Yo pongo a disposición mi cargo”, transmitió uno de esos colaboradores en las últimas horas. La idea de quienes hacen un operativo clamor por achicar el gabinete es dar una señal fuerte a los mercados y al FMI de que se relanzará la gestión con un criterio de austeridad.

Plan de austeridad

La ministra de Economía, Silvina Batakis, de hecho, tenía previsto profundizar un plan de austeridad a su regreso a Washington, que se demoró por un problema en los vuelos (aterriza el jueves por la mañana). La funcionaria ya les pidió a los ministros que se ajustaran el cinturón y achicaran sus gastos corrientes, en sintonía con el compromiso de reducir el déficit que asumió ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero el paso de la tijera fue, hasta ahora, muy tímido.

Varios funcionarios cancelaron viajes al exterior y otros recortaron los gastos por legítimo abono (sin licitación), pero no hubo un acatamiento uniforme en todo el gabinete. La mayoría de los funcionarios se excusó alegando que siempre hubo austeridad en su cartera.

“Batakis ya le transmitió a todo el gabinete que hay que vivir con lo que tenemos y no gastar de más. Quiere implementar herramientas para que así sea”, dijo a LA NACION un colaborador cercano al Palacio de Hacienda.

Una peligrosa incitación a la violencia

La ministra viene de prometerle al FMI que avanzará en la reducción del déficit y aseguró que tiene apoyo de la cúpula del Frente de Todos para un ajuste. Las cuentas están en rojo. Hasta ahora, el Gobierno solo publicó un decreto que prohibe engrosar la planta de empleados públicos, pero no se descarta avanzar con otras medidas en sintonía con la acuciante coyuntura económica.

Gestos aislados

Silvina Batakis expuso ante analistas e inversores de Wall Street
Silvina Batakis expuso ante analistas e inversores de Wall Street - Créditos: @Télam

Por ahora, los gestos de austeridad fueron dispares y corrieron por cuenta de cada funcionario. En el Ministerio de Desarrollo Productivo, que comanda Daniel Scioli, ya circuló la directiva de reducir al mínimo el reconocimiento de gastos “de emergencia”. “Todo por licitación con compulsa de precios. Si tenemos que comprar vasos nuevos, tiene que ser por licitación”, ejemplificó un colaborador de esa cartera. Scioli fue el jefe político de Batakis y hoy habla casi a diario con ella. Un potencial desembarco de Massa complicaría a Scioli, que mantiene una vieja confrontación política con el titular de Diputados.

Otro asunto sensible está vinculado con los viajes al exterior, sobre todo con comitivas nutridas que gastan viáticos en dólares. La propia Batakis voló a Washington con una sola colaboradora, su segunda, Karina Angeletti.

Trascendió que el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, recientemente había gastado con una comitiva 60.000 dólares en una misión a Portugal. “Trajimos 1,2 millones de euros en cooperación internacional”, se defendió el ministro puertas adentro y aseguró que se bajó de un viaje que tenía en agenda a República Dominicana y de otra misión prevista por el G20. Su par de Turismo y Deportes, Matías Lammens, instruyó a los funcionarios del Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur) que realicen solo los viajes de máxima necesidad con comitivas reducidas, mientras está en suspenso una serie de iniciativas para promover rondas de negocios durante el Mundial de Qatar. Otros funcionarios, en cambio, continuaron su agenda internacional. El titular de la cartera de Cultura, Tristán Bauer, por caso, se encuentra en Ecuador por los 200 años del encuentro de José de San Martin y Simón Bolívar.

En rigor, está vigente la decisión administrativa 1067, promulgada por la gestión de Mauricio Macri de 2016, que obliga a los funcionarios a buscar pasajes con “las mejores tarifas ofrecidas por el mercado” y “por la vía más corta y de menor costo”, al tiempo que obliga a que “las misiones o comisiones al exterior cualquiera fuera la fuente de financiamiento del gasto” deban contar con la conformidad previa del Jefe de Gabinete. Un colaborador de un ministerio advirtió a LA NACION: “Este año no tenemos Ley de Presupuesto así que dependemos de que (Juan) Manzur nos gire partidas. Él y Batakis pueden ajustar forzosamente”.

Empleo público

Respecto a los empleados públicos, el Gobierno publicó la semana el decreto 426 que prohibió “efectuar designaciones o contrataciones de personal de cualquier naturaleza”, es decir, hacer nuevos nombramientos en las plantas transitorias y permanentes o contratar la prestación de servicios profesionales autónomos. Únicamente en el caso de una renuncia, jubilación o retiro voluntario de cargos críticos o que conlleven riesgo operativo, se podrá llenar esa vacante. “Sale uno entra uno”, sintetizó un colaborador de la Casa Rosada.

Tras la publicación del decreto, el diputado de Juntos por el Cambio, Gerardo Milman y otros legisladores de su bloque, presentaron un proyecto de resolución para que el Poder Ejecutivo informe sobre 191 presuntas incorporaciones a la Cancillería. Desde la cartera que comanda Santiago Cafiero aseguraron que no se tratan de cargos o contrataciones nuevas sino del pase a planta permanente de personal que tenía al menos diez años de antigüedad. Es que h ay en marcha un “plan de regulación del empleo público” que abarcaría a 10.000 empleados estatales que pasarían a planta permanente.

Lejos de la austeridad que ahora reclama puertas adentro Batakis, el año pasado se había avanzado, además, con una resolución para permitir ascensos de forma exprés a través del llamado “Régimen de Valoración por Evaluación y Mérito para la promoción de Nivel para el personal del Sistema Nacional de Empleo Público” que agilizó el procedimiento para ascender hasta dos niveles sin necesidad de realizar un concurso y con la mera aprobación de un Comité de Valoración.

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