Sí, tú. Quizá tú también podrías haber sido miembro de ETA.

·2  min de lectura

Pues eso. ¿Quién sabe si tú también hubieras acabado militando en ETA? Sí, vale, eres un tipo maravilloso, un buenazo, o bueno no tanto, buenazo hasta ser tonto no, pero en general te consideras buena persona. Ni siquiera insultas en Twitter.  

¿Qué cojones estás diciendo de que podría haber acabado en ETA? Serás subnormal, etarra de mierda. Si ni siquiera he escrito un insulto en Twitter en mi vida. Definir a alguien no es insultar. Y alguien ha de tener el valor de hacer callar a la basura. Basura como Luis Tosar, que acaba de decir que "De nacer en Euskadi quizá podría haber acabado en ETA". Va a ver sus películas su puta madre.

Bueno, en realidad Tosar no ha pronunciado esa frase, es un titular inventado, ni siquiera algo sacado de contexto, es la interpretación torrticera de una respuesta. Lo que dice Tosar es "no podía evitar pensar que, si yo hubiera nacido donde Ibon nació, igual estaban las tornas cambiadas". Ibon es el etarra Ibon Etxezarreta, a quien el actor da vida en la película "Maixabel", que se estrena en el Festival de cine de San Sebastián. Tosar lo conoció, para preparar el papel, y relata lo tremendamente normal que puede parecer alguien que terminó ayudando a cometer un asesinato. Numerosos estudios confirman que el entorno tiene una influencia decisiva en la conducta del ser humano. La Criminología Ambiental estudia la manera en la que ese ambiente modela al ser humano y cómo ciertos escenarios favorecen la conducta delictiva. 

De hecho, es el periodista el que busca el titular. Podía haber acabado en Jarrai o ETA, no pregunta, sino afirma. Pero el actor le rebate. "Quizá sí, o quizá no, contesta Tosar. Depende de muchos factores, el entorno puede mucho, pero también hay una intención, está en ti". Es decir, poco que ver con el titular. 

Hay una responsabilidad en los medios, en la necesidad ansiosa de generar interés en el lector, un click que sume una visita más para mostrarle mejores números al anunciante. Hay otra responsabilidad en el lector, que no lee el contenido, o que lo interpreta como quiere interpretarlo, es decir, a favor de su odio. Pero también hay responsabilidad en los cazadores, esas hienas -pagadas o no- que descontextualizan capturas de pantalla sin dar la posibilidad de ir más allá, iniciando los aullidos de la jauría. 

Dice mucho, también, esta polémica de nuestra deriva como sociedad, porque hemos dejado de ser capaces de ponernos en el lugar del otro. Ya ni siquiera hacemos el mínimo esfuerzo. ¿Quiénes seríamos nosotros de haber nacido en lugares distintos, con familias, escuelas, amigos, trabajos u odios distintos? ¿Hubiera algo hecho click en nosotros para convertirnos en monstruos? Quizá deberíamos empezar a recordar que nadie nace monstruo -excepto patologías-, y que tratar de comprender por qué alguien se convierte en, por ejemplo, terrorista, podría ayudarnos como sociedad a ir a los orígenes del monstruo y a tratar de actuar antes de tener que lamentar más asesinatos. 

Aramburu sí que lo dijo. Y no pasó nada.
Aramburu sí que lo dijo. Y no pasó nada.
Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.