Si naciste después de 1975 tienes un coeficiente de inteligencia más bajo que la generación anterior, según un estudio, y no sería culpa de la genética

¿Nos estamos volviendo menos inteligentes? Parece que sí, según una investigación de científicos noruegos publicada esta semana.

Los investigadores analizaron los puntajes del coeficiente de inteligencia o IQ de hombres noruegos nacidos entre 1962 y 1991 y encontraron que aumentaron en casi 3 puntos porcentuales cada década para los nacidos entre 1962 y 1975, pero luego experimentaron una disminución constante entre los nacidos después de 1975.

Vía HuffPost

Estudios similares en Dinamarca, Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos, Finlandia y Estonia han demostrado una tendencia similar a la baja en los puntajes del coeficiente de inteligencia, dijo Ole Rogeberg, investigador principal en el Centro de Investigación Económica Ragnar Frisch en Noruega y coautor de la nueva investigación.

Rogeburg cree que el cambio no se debe a la genética, al contrario de lo que han alegado la mayoría de los investigadores hasta ahora.

“Las causas en el incremento del cociente intelectual con el tiempo y ahora la disminución se debe a factores ambientales”, precisó. “No es que la gente tonta tenga más hijos que las personas inteligentes, por decirlo crudamente. Es algo que tiene que ver con el medioambiente, porque estamos viendo las mismas diferencias dentro de las familias”, dijo.

Estos factores ambientales podrían incluir cambios en el sistema educativo y el entorno de los medios, la nutrición, leer menos y estar más en Internet, precisó. Sin embargo, eso es sólo una hipótesis que no ha sido demostrada.

La inteligencia es hereditaria y, durante mucho tiempo, los investigadores supusieron que las personas con puntajes de IQ altos tendrían hijos que también obtuvieron puntajes por encima del promedio.

Además, se pensó que las personas con puntajes más bajos tendrían más hijos que las personas con puntajes altos, lo que contribuiría a una disminución en los puntajes de coeficiente de inteligencia con el tiempo y un “embotamiento” de la población general, según Rogeberg.

Esta teoría se conoce como de la fertilidad disgénica.

El estudio noruego, sin embargo, parece echarla por tierra. Se analizaron los puntajes de cociente intelectual de hermanos que nacieron en años diferentes y se determinó que, en lugar de ser similar a lo sugerido por una explicación genética, los puntajes a menudo difieren significativamente entre los hermanos.

El estudio demostró además que los padres con coeficientes intelectuales más altos tendían a tener más hijos, descartando la teoría de fertilidad disgénica como un factor de coeficiente intelectual decreciente.

Robin Morris, profesor de psicología en el Kings College de Londres, cree sin embargo que las medidas tradicionales de inteligencia, como la prueba de cociente intelectual, podrían estar pasadas de moda en el vertiginoso mundo actual de constante cambio tecnológico.

“En mi opinión, tenemos que reconocer que a medida que el tiempo cambia y las personas se exponen a diferentes experiencias intelectuales, como los cambios en el uso de la tecnología, como las redes sociales, la forma en que se expresa la inteligencia también cambia. Los métodos educativos deben adaptarse a tales cambios “, dijo Morris.