Shushá renace de sus cenizas un año después de la guerra de Nagorno Karabaj

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Sushá (Azerbaiyán), 9 oct (EFE).- Un año después de que fuera liberada, la ciudad azerbaiyana de Shushá es hoy una inmensa obra de construcción que recupera paulatinamente su histórica imagen cultural y arquitectónica, y se apresta al retorno de su población después de casi tres décadas de ausencia.

"Estoy feliz de haber regresado a Shusá. Es maravilloso estar de nuevo en mi patria chica. Volver es como nacer de nuevo. Jamás me iré de aquí y espero con impaciencia a mis familiares y vecinos", comentó a Efe Sayad Samédova.

Samédova trabaja de cocinera en un restaurante recién abierto en el marco de la reconstrucción de Shushá. Lloró durante todo el camino de retorno.

"Recordaba a mis familiares que no llegaron a ver este día", dice, feliz de estar entre las primeras personas que vienen a trabajar en la reconstrucción.

PUERTAS ABIERTAS AL REGRESO

La ciudad, declarada el 7 de mayo pasado "capital cultural" de Azerbaiyán por el presidente, Ilham Alíev, estuvo bajo control de Armenia durante 28 años y fue recuperada a principios de noviembre de 2020, lo que precipitó el fin de una guerra con Armenia que duró 44 días y en la que fallecieron unas 10.000 personas.

Como resultado de un acuerdo entre Bakú y Ereván patrocinado por Rusia, el conflicto acabó el 10 de noviembre y Armenia perdió aproximadamente el 70 % de los territorios azerbaiyanos que controlaba en Nagorno Karabaj y zonas aledañas desde la guerra de comienzos de la década de 1990.

En la ciudad, ubicada a unos once kilómetros de Stepanakert, la otrora capital del enclave separatista armenio de Nagorno Karabaj, se construyen a ritmo acelerado viviendas e infraestructuras para recibir a los habitantes, en paralelo con labores de desminado.

"Hacemos todo para que los refugiados que retornan puedan vivir en condiciones normales y seguras", declaró a Efe la portavoz del Ministerio de Exteriores de Azerbaiyán, Leyla Abdulláyeva, en referencia a los campos minados en la región.

NUEVAS OBRAS PARA UNA NUEVA CIUDAD

Pero todo ese avance no hubiera sido posible sin la construcción de una nueva carretera, el "Camino de la Victoria", que elude las zonas vigiladas por las fuerzas de paz rusas, ya que facilita el transporte de cargas al reducir a cinco horas el viaje desde Bakú.

A lo largo los últimos 101 kilómetros de esta carretera se ven las huellas de la guerra reciente, viviendas dañadas o en ruinas, que contrastan con el nuevo aeropuerto de Fizuli, erigido apenas 10 meses después de la guerra.

El aeródromo, visitado recientemente por el mandatario azerbaiyano y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, también pretende impulsar el desarrollo de la región, que las autoridades azerbaiyanas esperan convertir en un atractivo destino turístico.

EL DESPERTAR DE LA VIDA

Mientras, a Shushá llega la electricidad y el agua, comienzan a abrirse los primeros mercados y las primeras panaderías, como preludio de una vida futura.

"Fuimos los primeros en abrir en Shushá", asegura a Efe el panadero Afig Imánov, quien recuerda que aceptó "de inmediato" la propuesta de ir a vivir y trabajar en esta ciudad.

Afirma que siempre quiso venir a la ciudad, "vinculada a muchas páginas importantes de la historia azerbaiyana".

"Shushá es magnífica incluso en ruinas. Pero la ciudad se restablece rápido ante nuestros ojos. Y me alegra ser parte de esto", añade.

A los obreros y los militares que trabajan en la reconstrucción de la ciudad se suman personas que vivieron hace treinta años en la ciudad y ahora comienzan a regresar a sus hogares restaurados o recién construidos.

RAÍCES HISTÓRICAS Y CULTURALES

Además, Shushá recupera su imagen histórica y cultural.

La ciudad, erigida por Panah-Ali Khan Javanshir, fundador del kanato de Karabaj, se convirtió en la cuna de literatos, artistas y músicos azerbaiyanos y se renueva para merecer el título de capital cultural de Azerbaiyán.

"Durante los años de ocupación de Shushá, Armenia destruía premeditadamente el patrimonio histórico y cultural, los museos y casas de personalidades históricas y políticas", explica Abdulláyeva, y celebra la rápida restauración del Shushá histórico.

Ya están de nuevo en pie el mausoleo de Molla Panah Vagif, poeta azerbaiyano del siglo XVIII y alto funcionario del Kanato de Karabaj, y la casa museo del célebre cantante folclórico y operático Murtuza Mammádov, conocido como Bulbul (ruiseñor en azerbaiyano).

También ha sido restaurado el monumento en honor a Uzeyir Hajibeyov, compositor de "Leyli y Medzhnun", la primera ópera del Oriente musulmán, y del himno de la República Democrática de Azerbaiyán, país que existió entre 1918 y 1920, antes de integrarse en la Unión Soviética.

Una historia de más de 250 años que comenzó con la construcción de la fortaleza de Shushá en una meseta rocosa a 1.361 metros sobre el nivel del mar.

Farid Gajramánov

(c) Agencia EFE

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