Copa del Rey. El partido 900 de Messi fue sin gol ante Sevilla, que le ganó 2-0 la primera semifinal a Barcelona

Claudio Mauri
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Normalmente, la Copa del Rey no está entre las prioridades de Barcelona durante una temporada, si bien es el equipo de España que más veces la obtuvo (30) porque a medida que va avanzando de rueda le surge su espíritu copero. Pero en este curso tan particular para Barcelona, con múltiples problemas deportivos, institucionales y económicos, retrasado en la Liga de España -con un partido más está a ocho puntos del Atlético de Madrid- y sin chapa de candidato en la Champions League, la Copa del Rey se transformó en un objetivo apetecido. Lo reconoció el entrenador Ronald Koeman antes del comienzo de las semifinales: "La Copa es el camino más corto para conseguir un título".

Ese camino a la final empezó escarpado, algo que no era inesperado cuando del otro lado estuvo Sevilla, en el Sánchez Pizjuán. El conjunto andaluz, que contó con Alejandro "Papu" Gómez entre los titulares, se impuso 2-0. La serie se resolverá el 3 de marzo, en el Camp Nou. La otra semifinal se abrirá este jueves, entre Athletic Bilbao y Levante.

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No fue implacable Messi como acostumbra a ser contra Sevilla, el rival al que más le convirtió en su carrera, con 37 goles en 41 partidos. A los 10 minutos, Griezmann le dio una perfecta asistencia de emboquillada y la definición del rosarino fue despejada por un pie de Bono.

El resumen del partido

Si bien Messi nunca está pendiente de las estadísticas, era una partido especial para él: el 900° de su carrera profesional entre Barcelona (758) y el seleccionado argentino (142). En un equipo mayormente apagado, con varias individualidades (Pedri, Dembelé, Griezmann) por debajo de su nivel, a Messi le costó alumbrar el ataque. Estuvo poco acompañado, le faltaron socios y cuando se hizo lugar para rematar, con la pelota en movimiento o de tiro libre, Bono siempre se mostró seguro y bien ubicado.

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El primer gol de Sevilla representó un contraste entre la actualidad de dos zagueros centrales franceses: la evolución de Jules Koundé (22 años) y el estancamiento de Samuel Umititi, que a los 27 años es una mala copia del defensor que fue campeón del mundo en Rusia y una garantía en Barcelona. Ahora es un futbolista, lento, pesado, largamente inactivo por lesiones en las rodillas. Ronald Koeman lo declaró prescindible cuando asumió, pero no pudo ser negociado, se quedó en el plantel y cada tanto recurre a él, sobre todo ahora que Piqué y Ronald Araujo están lesionados, y Lenglet fue perdiendo la confianza del entrenador.

Koundé es una joya detectada por el visionario Monchi, director deportivo de Sevilla. Fue contratado por 22 millones de euros y ya está en el radar de Manchester City, con un valor de mercado de 55 millones, según Transfermarket. Ágil y resolutivo para defender, Kounde también incursiona en ataque. Antes del gol había aparecido con un remate apenas desviado. En la acción del tanto, se movió como un Káiser: salió desde su campo con la pelota al pie y la mirada al frente, combinó con Suso y dejó a tres rivales en el camino (Busquets, Mingueza y Umtiti) antes definir con un tiro cruzado.

En el segundo tiempo, Barcelona forzó un poco más el ataque, sin comprometer seriamente a un rival que, como es su costumbre, está bien organizado y no concede muchas ocasiones. Entre Liga y Copa, Sevilla acumula ocho triunfos consecutivos, sin recibir goles en los últimos seis.

El castigo para Barcelona fue más duro cuando, a cinco minutos del final, Ivan Rakitic, un volante al que dejó ir libre a principios de temporada, marcó el segundo gol tras arrancar habilitado por un Umtiti que se quedó enganchado en defensa.

Mermado Barcelona por bajas que llenarían una enfermería (Piqué, Ansu Fati, Coutinho, Pjanic, Sergi Roberto, Araujo, Dest y Braithwaite), Sevilla también tuvo en las tribunas a Lucas Ocampos tomando mate, en recuperación de la fuerte entrada en un tobillo sufrida ante Getafe. Marcos Acuña es otro con parte médico.

Decepcionado, tras el final del partido, Messi se quedó conversando con "Papu" Gómez y Ocampos. Mucho más deberá conversar con sus compañeros para cambiar la historia en la revancha de principios de marzo.

Las formaciones:

Sevilla: Bono; Aleix Vidal, Diego Carlos, Koundé, Escudero (ST, 24m, Munir); Fernando, Jordán (ST, 35m Gudelj), Rakitic;, Suso, Alejandro "Papu" Gómez (ST, 25m, Rekik) y En-Nesyri (ST; 24, L. de Jong). DT: J. Lopetegui.Barcelona: Ter Stegen; Junior, Mingueza, Umtiti (ST, 45m, Trincao), Jordi Alba; De Jong, Busquets, Pedri (ST, 40m, Riqui Puig); Dembélé, Lionel Messi y Griezmann. DT: R. Koeman.Estadio: Ramón Sánchez Pizjuán.Goles: 1T, 24 minutos, Kounde (S). 2T:, 40 minutos, Rakitic (S).