Serbia y Kosovo acuerdan la libre circulación de sus ciudadanos entre ambos países

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Con la mediación de la Unión Europea (UE) y la presión de Estados Unidos, los Gobiernos de Serbia y de Kosovo lograron llegar a un acuerdo para desbloquear la disputa sobre el reconocimiento mutuo de sus documentos de identidad. Todo esto tras tensiones históricas desde que Kosovo declaró su independencia en 2008.

Joseph Borrell, alto representante para la política exterior y de seguridad de la UE, felicitó a los líderes de Serbia y Kosovo por lograr acordar que los dos países eliminen los documentos de entrada y salida para sus ciudadanos, con el fin de facilitar la libre circulación.

Con el acuerdo, los serbios de Kosovo y el resto de ciudadanos podrán viajar libremente entre fronteras utilizando tan solo sus tarjetas de identidad nacional respectivamente, según detalló el responsable de la política exterior de la UE.

"La UE acaba de recibir garantías del primer ministro de Kosovo, Albin Kurti, en ese sentido. Esto es una solución europea. Felicitamos a los dos líderes por la decisión y su liderazgo", concluyó Borrell, en referencia también al presidente serbio, Aleksandar Vucic.

Y es que a finales de julio se vivieron momentos de alta tensión en las fronteras de los dos países, ante la entrada en vigor de unas medidas que el Gobierno de Kosovo había calificado como de “reciprocidad” y con las que planteaban dejar de aceptar los documentos de identidad y matrículas de autos de Serbia.

La semana pasada, intermediadores de la UE y de Estados Unidos se reunieron con el fin de buscar soluciones para evitar nuevas tensiones entre Kosovo y Serbia.

"Queremos que las dos partes se comprometan a que no habrá violencia", dijo el pasado viernes el enviado estadounidense para los Balcanes Occidentales, Gabriel Escobar.

Distintas reuniones fueron celebradas entre los intermediarios la semana pasada, dejando como resultado final la firma del acuerdo.

La tensión alrededor de Kosovo como Estado independiente

En la actualidad, Kosovo es un Estado con reconocimiento limitado, su Gobierno declaró unilateralmente su independencia de Serbia el 17 de febrero de 2008 con el apoyo de Estados Unidos y la mayoría de países de la UE.

Esta fue la segunda declaración de independencia en la historia reciente kosovar, el 7 de septiembre de 1990, las instituciones de este territorio declararon su intención de independizarse de Yugoslavia, la cual nunca tuvo efecto práctico.

No obstante, Serbia aún considera la Provincia Autónoma de Kosovo y Metojia como una región autónoma dentro de su propio territorio.

El reconocimiento de Kosovo es motivo de controversia internacional y dividió a aquellos que se opusieron en su momento, como Serbia, Rusia y sus aliados, gran parte de Latinoamérica y España, quienes se mostraron contrarios al reconocimiento de la provincia como Estado independiente.

Por su parte, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución propuesta por Serbia para preguntar a la Corte Internacional de Justicia si la declaración de independencia de Kosovo fue compatible con el derecho internacional.

El 22 de julio de 2010 el alto tribunal comunicó su conclusión no vinculante, asegurando que la declaración de independencia no violó el derecho internacional ni la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU, la cual autorizó la presencia internacional de civiles y militares en 1999 para crear un ente de observación en el país con reconocimiento limitado.

Actualmente Kosovo no es miembro de la ONU, ya que dos de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, China y Rusia, han utilizado su derecho al veto por considerar ilegal la independencia de la región.

Kosovo es reconocido por 98 de los 193 Estados que conforman las Naciones Unidas.

A pesar de la larga disputa, Kosovo ha mostrado en distintas ocasiones su intención de unirse a Albania, ya que la etnia de ese país es la más numerosa en la península balcánica.

Ni Serbia ni Kosovo pertenecen a la Unión Europea

Aunque la UE sirvió como mediadora para lograr el acuerdo de movilidad entre serbios y kosovares, ninguno de los dos Gobiernos ha sido admitido como miembro de la Unión Europea.

Por un lado, tanto el Gobierno de Serbia como la UE están de acuerdo ante la posibilidad del ingreso de este país a formar parte de la Unión, aunque para que esto suceda el Gobierno comandado desde Belgrado tendría que someterse a distintas reformas internas.

La Comisión Europea considera a Serbia como un país “candidato” para adicionarse a la UE y ha puesto el 2025 como posible fecha para que esto ocurra. Sin embargo, es un proceso que depende de muchos factores, que se ven afectados por voluntades políticas.

En cuanto a Kosovo, el reconocimiento tiene mayor dificultad, ya que presenta diversos obstáculos en el desarrollo de negociaciones bilaterales, además que todos los Estados de la UE tendrían que ratificar su acceso a la organización y solo 23 de los 27 países reconocen su independencia.

De igual manera, Kosovo ha sido reconocido como “candidato potencial” para adherirse a la Unión y se le atribuye una “perspectiva europea”, según el Consejo de la Unión Europea.

Con EFE