Ser el hijo de Norge Luis Vera me llena de orgullo. Este año quiero hacer grandes cosas

·3  min de lectura

Después de impresionar en la República Dominicana, Norge Carlos Vera trae su recta de fuego a la granja de los Medias Blancas. Una de las mayores promesas del pitcheo, el santiaguero se reportó este lunes al complejo de Chicago en Arizona para continuar su desarrollo rumbo a Grandes Ligas.

El cubano, quien vio acción en la Dominican Summer League dejando muestras de su potencial, pasó varias semanas en Miami junto al entrenador Maels Rodríguez en su academia 100 MPH Club, junto a otros jóvenes que también se preparan para insertarse en la primavera.

“Ha sido una experiencia muy buena, un sueño cumplido venir a firmar con un equipo de Grandes Ligas y venir a jugar con ellos’‘, expresó Vera. “Me ha gustado mucho lo que hecho..Me he preparado para venir con mejores cosas este año. Quiero hacer grandes cosas y vienen grandes sorpresas’‘.

El de Jorge Luis Vera, uno de los mejores lanzadores que haya pasado por Series Nacionales, el serpentinero de 21 años fue elegido como el prospecto de “mejor recta’‘ y el de “mejor comando’‘ dentro de las Ligas Menores de Chicago, según la revista especializada Baseball America.

En febrero del año pasado, Vera y los Medias Blancas llegaron a un acuerdo con un bono de $1.5 millones, pero fue en Dominicana donde los patiblancos percibieron el verdadero potencial del chico con su brazo potente que llegó a marcar 100 millas por hora.

Rodríguez, quien fue el primero en alcanzar esa velocidad en Cuba, ha trabajado mucho en la mecánica con Vera, pero sus expectativas han quedado superadas durante estas semanas de entrenamiento que han llevado a la promesa a un lugar superior y le harían avanzar rápido en el sistema de Chicago.

“No está para [liga] novato, sino para otro nivel, para doble A y cercano a Grandes Ligas’‘, explicó Rodríguez. “Es muy consciente de su trabajo, disciplinado y si sigue como va, vamos a tener otro representante de cuba en Grandes Ligas. Hemos trabajado en los pitcheos, el control. Lo importante es que llegue saludable y listo para demostrar lo que tiene’‘.

Vera, que integraba la selección nacional por primera vez, escapó a principios de julio del 202 antes de tomar un vuelo a Carolina del Norte para un tradicional tope bilateral entre Cuba y Estados Unidos que se celebró contra un equipo de jugadores universitarios de este país.

El joven serpentinero debutó en la liga cubana en el 2019 con Santiago de Cuba y realizó 11 aperturas. Tuvo foja de 2-3 y exhibió un promedio de limpias 3.79 con 37 ponches en 54 y dos tercios de innings, pero desde esos días se esperaba mucho de él al comparársele con su padre.

Con su llegada al complejo de Chicago y cuando acaba el cierre patronal para dar paso a la primavera, Vera se unirá a sus compatriotas Luis Robert Moirán, José Abreu, Yoan Moncada, y Yasmani Grandal.

“No he tenido la dicha de conocerlos y pienso que me sentiré bien con ellos’‘, agregó Vera. “Hablo siempre con mi padre. Me dice que me mantenga enfocado y haga bien mi trabajo. Ser el hijo de Jorge Luis Vera me llena de orgullo y me obliga a ser cada día mejor. Este año quiero hacer grandes cosas y vienen grandes sorpresas’‘.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.