"No seré rehén ni instrumento político"

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Niega ruptura de poderes con la norma que extiende su presidencia en la Corte: "Veo un proceso legislativo más"

Diana Lastiri

CIUDAD DE MÉXICO, abril 24 (EL UNIVERSAL).- El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Arturo Zaldívar, responde a quienes le piden asumir posición sobre la ampliación de su gestión como cabeza del Poder Judicial: "Eso no va a suceder. No seré rehén de quienes quieren convertir la independencia judicial en un arma política".

Horas después de la aprobación, la madrugada del viernes, de la reforma judicial en Cámara de Diputados —que extiende su mandato en la presidencia de la Suprema Corte y el Consejo de la Judicatura Federal—, Zaldívar asegura que esta controversia no marcará su legado como ministro, pues está convencido que nada mancharía más su imagen que ceder a las presiones que buscan hacerlo perder imparcialidad.

"Tengo que soportar y tolerar esas críticas como servidor público que soy (...) No voy a permitir que se me utilice como instrumento político. Este es un momento definitorio de mi carrera, es cierto, y por ello debo actuar con una visión de Estado y no ceder a chantajes. Quienes afirman que mi paso por la historia depende de que haga las declaraciones que esperan, no me conocen".

Legislar en materia de Poder Judicial, dice el ministro, corresponde al Poder Legislativo "y así lo ha hecho". La revisión de esas normas las hace el Poder Judicial, por lo cual "no veo ruptura [constitucional] ni intromisión. Veo un proceso legislativo más", afirma.

Acerca de si esta modificación legal abre la puerta a una posterior reelección presidencial, Zaldívar refuta: "En el caso del Presidente de la República estamos en un supuesto de elección popular, de ahí que los paralelismos no se sostienen".