Sequía en Argentina irá disipándose con el correr del verano austral: Bolsa Cereales Buenos Aires

Un agricultor observa el horizonte en medio de un campo sembrado con trigo, dañado por una de las peores sequías en décadas en Navarro

BUENOS AIRES, 10 ene (Reuters) - La sequía que afecta a Argentina desde mayo y que ha provocado importantes pérdidas agrícolas irá disipándose con el correr del verano austral que comenzó a fines de diciembre, dijo el martes la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC), que igual advirtió que recién en marzo las lluvias volverían a niveles normales.

Argentina es un exportador mundial clave de alimentos, pero la grave falta de agua que hace meses afecta a zonas agropecuarias claves está generando importantes demoras en la siembra de la soja y el maíz, y redujo por la mitad de un año a otro a la producción de trigo.

"Las precipitaciones irán tomando continuidad, mejorando las reservas de humedad de los suelos, y moderando la intensidad de las olas de calor, pero el proceso será lento", dijo la BdeC en su reporte climático mensual, donde agregó que "recién hacia finales de marzo, los suelos repondrán sus reservas de humedad en la mayor parte del área agrícola".

La campaña 2022/23 de Argentina ha sido castigada por el fenómeno climático La Niña, que en las principales zonas rurales del país sudamericano hace que las lluvias sean inferiores a las normales. La Niña también había estado presente en las dos temporadas agrícolas previas, lo que fue agotando la humedad del suelo.

Debido a la actual sequía, según la BdeC la cosecha de trigo 22/23 sería de 12,4 millones de toneladas, casi la mitad de los 22,4 millones recolectados en la temporada previa. A su vez, está causando demoras en la siembra de la soja y el maíz, que ponen en riesgo la productividad de ambos cultivos.

Según el informe, a fines de marzo el sistema climático del Pacífico Ecuatorial estaría en un "neutral cálido", lejos de La Niña que marcó a gran parte del 2022, con la posibilidad de ingresar en un "El Niño" en el otoño austral, que comienza el 21 de marzo.

A diferencia de La Niña, El Niño provoca precipitaciones superiores a las habituales en las provincias agropecuarias clave de Argentina.

(Reporte de Maximilian Heath; Editado por Lucila Sigal)