Senador de EE.UU. critica a McKinsey por vetar el apoyo a las protestas en Rusia

Agencia EFE
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Miami, 24 ene (EFE).- El senador Marco Rubio repudió este domingo que la consultora estadounidense McKinsey prohibiera a sus empleados la participación en las protestas que se realizaron este sábado en Rusia en apoyo al líder opositor Alexéi Navalni, encarcelado tras su regreso al país después de recuperarse de un envenenamiento.

El senador por Florida instó a McKinsey & Company a explicar si "consultó" con funcionarios del Gobierno de Vladímir Putin antes o después de que envió un correo electrónico en el que prohibía a su empleados sumarse a las manifestaciones "pacíficas".

El senador de origen cubano se mostró "consternado" e "incrédulo" del trabajo de la consultora con "regímenes autoritarios" en una carta enviada a sus directivos en la que pide explicaciones.

"No es ningún secreto que McKinsey mantiene estrechos vínculos comerciales con las agencias gubernamentales rusas y las empresas vinculadas al Kremlin", subraya en la misiva.

"Me preocupa cada vez más su trabajo en nombre del Gobierno de Estados Unidos", agrega.

EE.UU. condenó este sábado "los continuos esfuerzos por reprimir el derecho de los rusos a reunirse pacíficamente y a la libertad de expresión" y pidió la liberación "inmediata e incondicional" de Navalni.

El arresto de Navalni y la represión de las protestas que siguieron "son indicios preocupantes de nuevas restricciones a la sociedad civil y a las libertades fundamentales", expresó el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

El mensaje enviado a los empleados de McKinsey les urge abstenerse de apoyar alguna actividad política que incluye publicaciones en las redes sociales "que muestren sus opiniones políticas o su actitud ante cualquier acción con un toque político".

"Esta línea de conducta es obligatoria", señala el correo enviado a los trabajadores en los que se advierte de que "casi con certeza no serán autorizadas" esas protestas por el Gobierno de Putin.

Este sábado, los seguidores de Navalni, en prisión preventiva desde hace seis días, salieron a las calles de un centenar de ciudades de Rusia para desafiar al presidente Putin pese a la violenta represión de la Policía y los más de 2.000 arrestos a lo largo de todo el país.

Navalni, que es acusado de haber violado los términos de una pena suspendida de 3,5 años de cárcel dictada en 2014 y declarada ilegal por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, asegura que el Gobierno ruso busca silenciarlo tras el intento de asesinato que sufrió el año pasado cuando fue envenenado por orden de Putin, según denuncia.

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