Isabel Guzmán, la latina asesora de Biden y aliada de los pequeños negocios

Agencia EFE
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Washington, 16 mar (EFE).- Isabel Guzmán se convirtió este martes en la primera y única mujer latina que forma parte del gabinete del presidente estadounidense, Joe Biden, y lo hizo con la promesa de derribar las barreras que impiden prosperar a los pequeños negocios dirigidos por hispanos y otras minorías.

Guzmán, de raíces mexicanas, fue confirmada este martes como nueva directora de la Administración de Pequeños Negocios de Estados Unidos (SBA, en inglés) por una amplia mayoría en el Senado, con 81 votos a favor y 17 en contra.

"He dedicado mi vida a defender a la comunidad de pequeños negocios de Estados Unidos", aseguró Guzmán durante su audiencia de confirmación en febrero.

LA ÚNICA LATINA DEL GABINETE DE BIDEN

Su incorporación al Gobierno de Biden eleva a tres el número de hispanos que forman parte del gabinete, junto a Alejandro Mayorkas como secretario de Seguridad Nacional y Miguel Cardona como secretario de Educación; a la espera de que el Senado confirme a un cuarto, Xavier Becerra, como secretario de Salud.

Aunque Biden ha nombrado a varias mujeres latinas entre sus asesoras en la Casa Blanca, solo ha incluido a una de ellas, Guzmán, entre los 23 puestos que forman su gabinete, caracterizado por la paridad de género.

De hecho, la nueva encargada de pequeños negocios será apenas la quinta mujer latina que forma parte de un gabinete presidencial en la historia de Estados Unidos, frente al mínimo de 15 hombres hispanos que han recibido ese honor, sin contar a Becerra, que aún no ha ocupado su cargo.

Casi todas las latinas que se sentaron antes que Guzmán en un gabinete presidencial lo hicieron como directoras de la SBA, un cargo que ocuparon antes que ella Aida Álvarez (1997-2001), María Contreras-Sweet (2014-2017) y Jovita Carranza (2020-2021); mientras que la corta lista la completa la que fuera secretaria de Trabajo entre 2009 y 2013, Hilda Solís.

Los legisladores demócratas del Caucus Hispano del Congreso (CHC, en inglés) recibieron con entusiasmo la nominación de Guzmán, después de presionar a Biden para que incluyera a una mujer latina en su gabinete como reconocimiento del papel crucial de las mujeres hispanas en el impulso de políticas progresistas.

RAÍCES MEXICANAS Y TEXANAS

"Guzmán encarna la historia de California y el sueño estadounidense", dijo sobre ella el gobernador californiano, Gavin Newsom, en un comunicado tras conocerse su nominación en enero.

Nacida en Burbank (California) al despuntar la década de 1970, Guzmán proviene de una familia de Texas cuyos antepasados huyeron de la Revolución Mexicana desde Aguas Calientes y Jalisco, en México, según su biografía en uno de los lugares donde trabajó, el Instituto Larta.

El padre de Guzmán creció en una familia propietaria de tierras en Texas, donde en la década de 1960 era frecuente la violencia racial entre latinos y blancos, y quedó profundamente impresionado por el movimiento de los derechos civiles al estudiar veterinaria junto a afroamericanos en Alabama.

Eso provocó que su padre no quisiera volver a la dinámica violenta de su entorno en Texas, por lo que se mudó a California, donde tuvo a Isabel Guzmán y se convirtió en una de las figuras más influyentes de su vida.

"Crecí visitando a mi padre en su hospital veterinario, y trabajando con él allí. Lo que más recuerdo es que adoraba la conexión que tenía con los clientes a los que atendía cada día", explicó Guzmán durante su audiencia de confirmación.

Después de estudiar en la Escuela Wharton de Administración de Empresas en la Universidad de Pensilvania, Guzmán comenzó su carrera como empresaria y asesora de propietarios de pequeños negocios, además de trabajar en ProAmericaBank, un banco comercial liderado por latinos que ofrecía servicios a empresas en California.

ANTE "UNA CRISIS SIN PRECEDENTES"

Guzmán ya tiene experiencia en la SBA, en la que ejerció como subjefa de gabinete durante el Gobierno de Barack Obama (2009-2017), y también sabe lo que supone ayudar a las pequeñas empresas a superar los efectos de la pandemia, un reto en el que ha trabajado durante su puesto anterior en California.

Su mayor desafío ahora será supervisar el Programa de Protección de las Nóminas (PPP, en inglés), creado el año pasado por el Congreso para ayudar a las compañías a seguir pagando a su personal durante la crisis de la covid-19.

Bajo ese programa, se han concedido préstamos por valor de más de 687.000 millones de dólares que han mantenido a flote a numerosas empresas, pero también se han "malgastado fondos" y se ha cometido "fraude" durante su implementación, según un informe de legisladores demócratas de la Cámara Baja.

La Casa Blanca ha insistido en que está mejorando el programa PPP para ayudar a los negocios que han quedado excluidos hasta ahora, y Guzmán se comprometió en febrero a hacer todo lo posible para salvaguardar a las empresas más golpeadas por la pandemia.

"Están enfrentando una crisis sin precedentes y necesitan nuestro apoyo para sobrevivir", subrayó durante la audiencia en el Senado.

(c) Agencia EFE