Senado culpa a la FAA por revisión del Boeing 737 Max

DAVID KOENIG
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ARCHIVO - En esta fotografía de archivo del miércoles 11 de diciembre de 2019, un avión Boeing 737 Max de United Airlines despega bajo la lluvia en el aeropuerto municipal en Renton, Washington. (AP Foto/Ted S. Warren, Archivo)

Boeing influyó indebidamente en una prueba diseñada para ver qué tan rápido podían responder los pilotos a fallas en el Boeing 737 Max, y funcionarios de la Administración Federal de Aviación podrían haber obstruido una revisión de dos choques de esas aeronaves, dijeron investigadores del Senado.

En un informe difundido el viernes, la Comisión de Comercio de la cámara alta dijo también que la FAA —siglas en inglés de la administración de aviación— continúa adoptando represalias contra los denunciantes. La agencia a la que pertenece la FAA, el Departamento de Transporte, también ha obstaculizado la labor de los investigadores al no entregar documentos, agregó.

Una comisión de la Cámara de Representantes emitió una revisión igualmente crítica de la FAA este año. El informe y la revisión fueron resultado de las preocupaciones por el hecho de que la agencia hubiese autorizado volar al Boeing Max.

En un comunicado, la FAA dijo que el informe “contiene varias aseveraciones infundadas” y defendió su revisión del Max, a la que describió como exhaustiva y ponderada.

“Estamos seguros de que los problemas de seguridad que tuvieron un papel en los trágicos accidentes que implicaron al vuelo 610 de Lion Air y al vuelo 302 de Ethiopian Airlines han sido atendidos mediante cambios en el diseño requeridos y aprobados de manera independiente por la FAA y sus socios”, señaló la agencia.

Boeing no hizo comentarios sobre acusaciones específicas.

“Tomamos con seriedad las conclusiones de la comisión y continuaremos examinando el informe en su totalidad”, dijo la compañía con sede en Chicago.

Todos los aviones Max fueron inmovilizados en tierra en el mundo después de los desastres aeronáuticos en Indonesia y Etiopía en los que murieron 346 personas. Luego de una prolongada revisión a los cambios de Boeing, la FAA aprobó el mes pasado que el avión volviera a volar si las aerolíneas actualizan un sistema de control de vuelo esencial y efectúan otros cambios.

Sin embargo, el informe del Senado criticó una parte importante de la revisión de la FAA. Señaló que Boeing “influyó indebidamente” en las pruebas de la agencia de aeronáutica sobre el tiempo de reacción de los pilotos ante una inclinación hacia abajo de la nariz del avión.

Según un denunciante que fue inspector de seguridad de la FAA, representantes de Boeing observaron e hicieron recomendaciones para ayudar a los pilotos de prueba en un simulador de vuelo a fin de que reaccionaran al problema en pocos segundos. Aun así, la reacción de tres tripulaciones de vuelo fue más lenta de lo que Boeing había supuesto, según el informe. En cada ocasión el avión hubiera inclinado su nariz, aunque hubiese sido posible recuperar la posición correcta, dijeron los investigadores.

En los dos desastres del Max, una falla en el sistema principal de vuelo, llamado MCAS, inclinó la nariz hacia abajo repetidamente, lo que derivó en que los aviones cayeran en picada.

La FAA respondió que fue uno de sus pilotos el que descubrió un problema por separado en la computadora del avión, falla que Boeing tardó meses adicionales en arreglar.

Los investigadores también dijeron que un gerente de división de la FAA fue primero invitado, y luego excluido de una revisión de los desastres del Max incluso cuando por su posición tenía que participar en la investigación. El funcionario dijo creer que su exclusión fue para blindar a la FAA de las críticas.