El Senado aprobó la reforma de Ganancias para empresas

·3  min de lectura
La vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en la apertura de la sesión
La vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en la apertura de la sesión

El Senado de la Nación aprobó la reforma que establece una escala de alícuotas del impuesto a las Ganancias para las empresas y busca compensar el déficit que deja la reducción en el piso del impuesto para las personas, aprobado en marzo. Durante la sesión, en los balcones que dan al recinto estuvo presente el ministro de Economía, Martín Guzmán, en lo que se interpreta como un nuevo gesto de acercamiento entre el funcionario y el kirchnerismo duro, que había cuestionado su gestión de la deuda.

La iniciativa del Ejecutivo Nacional fue rechazada por Juntos por el Cambio, por el aumento de presión impositiva en medio de la grave crisis económica que atraviesa al país. La reforma establece un primer escalón del 25% sobre las ganancias netas acumuladas de hasta $5 millones de las empresas; el segundo escalón –de 30%– para ganancias netas acumuladas de más de $5 millones y hasta $50 millones; y un último segmento de 35% para ganancias netas acumuladas superiores a $50 millones.

Coparticipación. La Nación y la Ciudad no acordaron y ahora deberá decidir la Corte

Al momento de su exposición, la senadora oficialista Anabel Fernández Sagasti, de extrema confianza de Cristina Fernández de Kirchner, aseguró: “Estamos dando un paso muy importante en la sostenibilidad de nuestra economía y en la justicia tributaria. Vamos a poner una mayor carga tributaria a una minoría para promover un alivio en la mayoría de las empresas de la Argentina” . Tras lo que aseguró que el gobierno de Mauricio Macri “fracasó en no cobrarle impuesto a los ricos”.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Entre los diez oradores que expusieron sobre el tema también estuvo el senador opositor Martín Lousteau, quien afirmó: “Tiene que quedar claro que esto es un aumento de la presión tributaria sobre el aparato productivo” . Luego agregó que “en Argentina es muy difícil que las empresas crezcan y den empleo en blanco”.

Lousteau sostuvo que “en Argentina parece que está mal ser una gran empresa: lo que está mal es no controlar cuando tienen abuso de posición dominante, lo que está mal es no controlar fusiones o adquisiciones, como pasó en el kirchnerismo, o no aplicar nunca una Ley de Defensa de la Competencia y destrozarla”. Y luego completó: ”No está mal ser una gran empresa, lo que han hecho es crecer y lo que debería querer un país es tener muchas grandes empresas que empleen en blanco a mucha gente con todos los beneficios de la Ley, y que paguen muchos impuestos”.

El senador radical, uno de los más vehementes en su explicación, agregó: “queremos que las pymes crezcan” pero “generamos una medianía de empresas que no crecen, no hay empresas grandes nuevas, hay empresas que se quieren ir, otras que se fueron”.

Detalló que hay una “presión tributaria altísima que da lugar a recursos muy altos para que tenga el Estado pero a pesar de tener el doble de recursos por habitante que hace treinta años, Argentina tiene más del doble de pobreza”. Y agregó “la pregunta es si volcando dinero en el Estado estamos sacando gente de la pobreza y la respuesta es no, porque no nos estamos preguntando qué tipo de Estado queremos, que cosas no prioriza y cuáles sí”.

Sobre el final, concluyó: “Con este tipo de presión tributaria y con este gasto público no hemos resuelto la pobreza, la hemos agravado; ni hemos resuelto el dinamismo de nuestra economía para generar empleo y sacar a nuestros compatriotas de la pobreza”.

Sobre el final, y poco antes de la votación, el senador formoseño José Mayans agradeció la presencia de Guzmán en el recinto, en lo que se convirtió en un nuevo gesto del acercamiento del funcionario con el bloque oficialista luego de los duros cuestionamientos que sufrió en las últimas semanas.