Semana Santa. En la costa suman consultas y reservas para el feriado turístico extralargo

Darío Palavecino
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Los comerciantes están preocupados por la posible llegada de la segunda ola que traería nuevas restricciones
Mauro V. Rizzi

MAR DEL PLATA.- Certeza y duda conviven en torno de la oportunidad turística que asoma con los próximos feriados de Semana Santa, que coinciden con el inicio de abril. Por el nivel de reservas tempranas e intensidad de las consultas, todo apunta a que la fecha será un éxito. Pero quizás sea el último gran fin de semana hasta una fecha incierta, sobre todo ante una potencial segunda ola a la que las autoridades podrían volver a enfrentar con nuevas restricciones de movilidad y de funcionamiento de actividades comerciales.

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La posibilidad de una escapada en vísperas de Pascuas está asegurada a partir de la vigencia del Distanciamiento social, preventivo y obligatorio (Dispo) que el Poder Ejecutivo Nacional extendió hasta el 9 próximo. Recién entonces se conocerá si estas condiciones se prorrogan o si se apuesta por otras medidas de mayores cuidados.

Por lo pronto se mantienen las mismas exigencias que los viajeros tienen que cumplir desde fines del año pasado: tramitar vía web el Certificado Verano, que cada vez que sea requerido se podrá exhibir desde la aplicación Cuidar, disponible para descargas en teléfonos celulares.

Luego de una temporada estival inédita, que fue de menor a mayor y tuvo sus mejores momentos hacia el cierre de febrero, con hoteles e inmobiliarias en pico de demanda durante los días de Carnaval, se abre esta nueva oportunidad de cuatro días consecutivos no laborables. En condiciones normales es, al menos para la costa atlántica y alrededores, el momento de mayor ingreso de visitantes después del verano.

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Propiedades

En inmobiliarias admiten que se puede repetir una de las tendencias de este comienzo de año, con alta presencia de propietarios dispuestos a disfrutar de sus casas de veraneo en la costa ante las dificultades que todavía existen para viajar al exterior.

“La oferta de inmuebles está algo reducida, porque vendrán los dueños, pero a la fecha venimos bien con algo más del 30% de reservas y mucho interés, así que las definiciones llegarán a medida que se acerque la fecha”, explicó Néstor Gonnet, propietario de una de las inmobiliarias céntricas que concentra la mayor cantidad de alquileres temporarios. “Los últimos días serán clave, porque si hay buen tiempo será quizás la última oportunidad para disfrutar de la playa”, dijo a LA NACION.

En cuanto a los hoteles, también advierten con entusiasmo la buena cantidad de pedidos que llegan. En su mayoría son para solicitar presupuestos. Sin embargo, ya hay algunas confirmaciones. “Hay muy buenas expectativas. Hay muchas consultas y ya comenzaron las reservas”, afirmó Eduardo Palena, directivo de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica.

Joaquín Bustillo, de Celtis Cariló, también destacó que el ritmo de consultas y, por sobre todo, reservas “viene muy bien”, un dato que a esta fecha reconoce como una sorpresa. “La particularidad de este nuevo contexto es que la mayoría de las confirmaciones llegan bien cerca de la fecha de viaje”, explicó a LA NACIÓN.

Ocupación

Cariló es uno de los destinos que, a la fecha, tiene un mayor nivel de ocupación asegurado, al igual que Mar de las Pampas y otras localidades cercanas. En la mayoría de los casos, se registra una demanda concentrada en los aparts y en las cabañas. “Para Pascuas tenemos todos los departamentos grandes alquilados, y eso es lo que más nos llamó la atención”, dijo Bustillo, que ahora solo tiene disponibilidad de monoambientes y departamentos con un dormitorio. “La propuesta sigue con protocolos sanitarios y servicios limitados”, señaló sobre la oferta de recreación y otros amenities que se suspendieron para reducir riesgos de contagios.

Estrella en estos feriados vinculados a celebraciones religiosas, Tandil también se prepara para un alto nivel de ocupación, aunque con cambios derivados de estos tiempos de coronavirus. “El nivel de reservas es muy alto, pero esta vez será todo turismo de fin de semana”, indicó Lole Inza, director de Turismo del distrito.

El funcionario se refiere a la suspensión de algunos eventos propios de Semana Santa como la procesión y el Vía Crucis, así como las ferias que se disponían en torno del Monte Calvario. “Todo eso no se realiza”, dijo y lamentó que por eso se pierde a miles de viajeros que iban a Tandil solo a pasar el día, pero incidían de manera más que importante en los resultados económicos de este fin de semana largo.

En Mar de Plata y la zona se mira con entusiasmo esta oportunidad que da Semana Santa para reencontrarse con el turismo masivo. Pero también se respira intranquilidad por temor a nuevos cierres o limitaciones para actividades, que serían un golpe mortal luego de lo difícil que resultó para la mayoría de los rubros transitar casi todo el año anterior sin actividad.