Semana Nacional de Prevención del Suicidio: señales de riesgo

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Como parte del Mes de Concientización sobre la Prevención del Suicidio, del 4 al 10 de septiembre se lleva a cabo la Semana Nacional de Prevención del Suicidio con el fin de combatir una de las principales causas de muerte en niñas, niños, jóvenes y adultos en Estados Unidos.

Se trata de un problema de salud pública que en el 2020 cobró la vida de 46.000 estadounidenses y afectó a muchas más personas pues, cuando ocurre un suicidio, la familia, amigos y las comunidades, sienten sus efectos.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), en el mundo ocurre un suicidio cada 40 segundos, es decir, cada año más de 700.000 personas se quitan la vida tras numerosos intentos.

La asfixia, las armas de fuego, la intoxicación con drogas y alcohol y el envenenamiento con plaguicidas y productos químicos son los cuatro métodos más utilizados para el suicidio, que representan el 91 por ciento de todos los suicidios en la región de las Américas, asegura la Organización.

El NIMH (Instituto Nacional de la Salud Mental), indica que el suicidio ocurre cuando una pesona se hace daño a sí misma con el propósito de terminar con su vida y, como resultado, fallece. Es un fenómeno que afecta a todos los géneros, edades, etnias y estratos sociales, por lo que es importante conocer los factores de riesgo que son:

  • Antecedentes de intentos de suicidio

  • Depresión, otros trastornos mentales o trastorno por consumo de sustancias;

  • Dolor crónico

  • Antecedentes familiares de un trastorno mental o por consumo de sustancias

  • Antecedentes familiares de suicidio

  • Exposición a violencia familiar, lo que incluye abuso físico o sexual

  • Presencia de pistolas u otras armas de fuego en el hogar

  • Liberación reciente de la prisión o la cárcel

  • Exposición, ya sea directa o indirectamente, a la conducta suicida de otros, como familiares, compañeros o celebridades

Los eventos estresantes de la vida, como la pérdida de un ser querido, problemas legales o dificultades financieras, y los factores estresantes interpersonales, como vergüenza, acoso, intimidación, discriminación o problemas en las relaciones, pueden contribuir al riesgo de suicidio. Todo lo anterior se vio agravado por la pandemia de covid-19.

No es posible determinar con exactitud cómo predecir quién está en riesgo de terminar con su vida, pues tiene qué ver con una “desregulación emocional y un error cognitivo” en situaciones que la persona no puede arreglar o no puede pensar cómo solucionar, como dijo a CNN Justin Baker, director clínico de la Iniciativa de Reducción de Suicidio y Trauma para Veteranos en el Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio.

Sin embargo, sí existen algunos comportamientos que se deben tener en cuenta que suelen interpretarse como una “preparación” para el suicidio, como puede ser regalar artículos, objetos o prendas preciadas para la persona, dormir demasiado o no dormir, retraerse y aislarse del resto, incluso dentro de la familia, actuar ansioso, agitado o expresar una necesidad de venganza, coinciden Baker y Michael Roeske, psicólogo clínico y director principal del Centro de Newport Healthcare para la Investigación y la Innovación

Abusar de las sustancias o conducir de forma irresponsable, puede ser una forma de probarse a sí mismos, aseguran los especialistas.

Siempre debe atenderse y tomar en serio cuando una persona expresa querer morir o no tener una razón para vivir, sentirse una carga para los demás, no pertenecer a ningún grupo o lugar.

Señales de riesgo:

La salud mental debe ser siempre una prioridad, sobre todo, tras el periodo de confinamiento que provocó la pandemia, sin embargo, hay factores psicológicos que representan un riesgo mayor para aquellos que están pensando en el suicidio.

  • Cambios de humor extremos: incluso cuando se pasa de un estado de estrés y agresividad a uno de tranquilidad, pues la decisión de suicidarse puede brindar alivio.

  • Obsesión por la muerte

  • Desesperanza

  • Pérdidas materiales o financieras

  • Acoso e intimidación

Los expertos recomiendan mantener la confianza y el interés en quienes presentan signos de alerta, o incluso con quienes sólo pasan un mal momento. Hablar y estar contacto con las personas, aún si ellas prefieren permanecer aisladas, es una de las principales formas de evitar el suicidio.

La ayuda profesional es indispensable, existen diferentes tipos herramientas a las que se pueden acceder, como la línea de la vida del suicidio y la crisis 988, la línea nacional de prevención del suicidio en los Estados Unidos 1-800-273-8255 y el 911 en caso de emergencia.