Seis muertos y sesenta heridos tras la ofensiva militar etíope contra Tigray

Agencia EFE
·3  min de lectura

Adís Abeba, 7 nov (EFE).- Al menos seis personas han muerto y más de sesenta han resultado heridas tras el comienzo de la ofensiva militar del Gobierno etíope en la región de Tigray contra el Gobierno regional disidente del Frente de Liberación del Tigray (TPLF), según informó hoy Médicos Sin Fronteras (MSF).

"Nuestros equipos han tratado a más de 60 heridos, 18 pacientes han tenido que ser operados y seis han muerto en los últimos días", informó la organización humanitaria a Efe.

Los pacientes llegaron al centro sanitario de Abdurafi, en la región de Amhara, vecina del Tigray, desde donde se escucharon los disparos y enfrentamientos cercanos de la frontera entre los dos estados.

"Estamos preocupados por la gente que vive cerca de las áreas de combate", expresó MSF.

El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ordenó el pasado miércoles de madrugada una ofensiva militar, tras acusar al TPLF de atacar una base que el Ejército etíope tiene en Tigray -desde el final de la guerra entre Etiopía y Eritrea en 2002- para robar armamento, provocando "muertes".

"Atacar a las fuerzas de defensa nacional es un acto de traición" que el Gobierno federal no está dispuesto a perdonar, aseveró el primer ministro, que recibió en 2019 el Premio Nobel de la Paz, como justificación para entrar militarmente a la zona en una operación que asegura tiene "objetivos claros, limitados y alcanzables".

La fuerza aérea etíope ha lanzado en estos días bombardeos contra objetivos militares alrededor de la capital tigriña, Mekele, en los que "ha aniquilado por completo cohetes (con un alcance de hasta 300 kilómetros) y artillería de la facción rebelde", según especificó Abiy anoche.

Y, en un mensaje televisado en tigriña, la lengua de esta región, anunció que habrá más ataques aéreos, que "no quieren alcanzar a civiles", sino a este "grupo peligroso".

Pese a las declaraciones oficiales, resulta difícil conocer con precisión cuál es la situación sobre el terreno, pues el Gobierno federal ha cortado las telecomunicaciones e internet en Tigray.

"Nuestra operación pretende acabar la impunidad que ha prevalecido desde hace tiempo y llevar ante la justicia a los individuos y grupos", expresó el Premio Nobel de la Paz en su cuenta de Twitter hoy.

El contencioso entre Tigray y el Gobierno federal etíope viene complicándose desde hace meses, con el retraso indefinido de las elecciones generales que se debían celebrar el pasado agosto como punto de inflexión.

Etiopía fomenta, desde su refundación tras la caída del comunismo en 1991, una política de federalismo étnico, donde supuestamente todas las etnias tienen igual valor y representación.

Sin embargo, desde entonces el TPLF lideró la coalición étnica que conformaba el gobernante EPRDF hasta el nombramiento en 2018 de Abiy, un joven político de origen ahmárico y oromo, como primer ministro.

Abiy forzó la dimisión de muchos altos cargos tigriñas tanto del Ejército como de posiciones de poder y comenzó un intento de extirpar el etnicismo de la política reformando el EPRDF en el Partido de la Prosperidad (PP), con el que pretende presentarse a las elecciones y del que se ha desvinculado el TPLF.

Tras el retraso de las elecciones por la COVID-19, el TPLF celebró el pasado septiembre sus propios comicios parlamentarios, que el Gobierno central tachó de ilegales, de ahí que proclame ahora la necesidad de restaurar en Tigray el "orden constitucional".

(c) Agencia EFE