Seguidores de Trump gritan "échenla, échenla' al referirse a legisladora Omar en un acto de campaña

En su regreso a los actos de campaña, Donald Trump continuó el jueves sus ataques contra las demócratas que "detestan Estados Unidos", horas después de que una moción de destitución impulsada por la oposición fracasara en el Congreso.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señala a la multitud a su llegada para hablar en un mitin de campaña en el Williams Arena de Greenville, Carolina del Norte, el miércoles 17 de julio de 2019. (AP Foto/Carolyn Kaster)

"Estos ideólogos de izquierda (...) quieren destruir nuestra Constitución, suprimir los valores sobre los cuales nuestro magnífico país fue construido", dijo en Greenville, Carolina del Norte.

"Esta noche, renovamos nuestra determinación de que Estados Unidos no se convierta en un país socialista", agregó.

Ante una marea de boinas rojas con la leyenda "Make America Great Again", el presidente citó a las cuatro congresistas demócratas integrantes de minorías a las que había instado a "regresar" a sus países de origen, "lugares infestados por la criminalidad", en unas declaraciones que prendieron la polémica dentro y fuera de Estados Unidos.

“Échenla, échenla”

"Échenla! Échenla!", clamó la multitud cuando mencionó a Ilhan Omar, estadounidense nacida en Somalia y una de las primeras mujeres musulmanas en llegar al Congreso, quien generó una polémica con comentarios sobre Israel juzgados como antisemitas por varios legisladores.

Muy agresivo respecto a las cuatro mujeres, a las cuales se refiere ahora como "las malvadas jóvenes legisladoras socialistas", Trump se mostró particularmente irónico respecto a Alexandria Ocasio-Cortez, diputada por Nueva York de madre puertorriqueña.

"No tengo tiempo de mencionar tres nombres, llamémosla Cortez", lanzó el presidente.

La muy mediática "AOC", benjamina de la Cámara de Representantes, desató una polémica a mediados de junio al comparar los centros de retención de inmigrantes de la frontera con México con "campos de concentración".

Un proyecto de destitución "ridículo"

El millonario republicano de 73 años, que en noviembre de 2020 buscará un segundo mandato de cuatro años, está haciendo una apuesta decidida, pero también arriesgada.

Al alimentar las tensiones raciales e ideológicas y al excavar las líneas divisorias que dividen a Estados Unidos, el mandatario se inclina más que nunca a movilizarse por el electorado blanco.

Las cuatro legisladoras demócratas aludidas, entrevistadas en conjunto por la cadena CBS, aseguraron que la ofensiva de Trump en su contra es una maniobra política.

Desde la izquierda, Rep. Rashida Tlaib, D-Mich., Rep. Ilhan Omar, D-Minn., Rep. Alexandria Ocasio-Cortez, D-N.Y., and Rep. Ayanna Pressley, D-Mass (AP Photo/J. Scott Applewhite)

"Es una maniobra de distracción (...) no hablar de temas que realmente preocupan a los estadounidenses", dijo Ayanna Pressley, legisladora negra por Massachusetts.

El magnate republicano se congratuló por otra parte con el rechazo por el Congreso de una propuesta para destituirlo.

La Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, que había aprobado el martes por la noche una condena a los comentarios de Trump por considerarlos "racistas", se negó sin embargo a respaldar los intentos de iniciar el proceso de destitución del mandatario, ilustrando las divisiones dentro del partido opositor.

Trump celebró en Twitter el fracaso de la iniciativa, a la que calificó como "ridícula".

"No debería permitirse que esto le pase nunca a ningún presidente de Estados Unidos", sentenció.

A pesar de que la votación del martes tuvo un fuerte significado simbólico, Trump sabe que puede contar con el apoyo de los congresistas republicanos.

El presidente Donald Trump llega al escenario de la Arena Williams en Greenville, Carolina del Norte, el miércoles 17 de julio de 2019. (Foto AP/Carolyn Kaster)

Los legisladores de este partido en general son muy cautelosos al momento de criticar al que será, si no hay grandes sorpresas, su candidato en 2020. Solo cuatro republicanos en la cámara baja votaron a favor del texto de la mayoría demócrata de condena de los comentarios.

Interrogado respecto a los tuits del presidente, el jefe de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, opinó que a sus ojos Trump "no es racista".

"Cuatro años más"

Los tuits no parecen afectar la popularidad de Trump entre los electores republicanos: su tasa de aprobación aumentó cinco puntos, a 72%, según una encuesta de Reuters/Ipsos realizada el lunes y martes.

En comparación con la semana pasada, su índice de popularidad en la población general se mantuvo estable en 41%.

Y en el tema de la inmigración, un aspecto central de su campaña de 2016, parece dar en el blanco.

Según una encuesta del centro de investigaciones Pew publicada el miércoles, 57% de los republicanos estiman que Estados Unidos "corre el riesgo de perder su identidad como nación" si "se abre demasiado a la inmigración".

Evocando su victoria de 2016, "una de las jornadas más extraordinarias de la historia de la televisión", Trump lanzó en Greenville: "Tenemos que volver a hacerlo".

La entusiasta multitud no paraba de alentarlo: "Cuatro años más, cuatro años más".