Secundaria: los estudiantes porteños que no acrediten los contenidos podrán repetir el año

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Los datos de las Pruebas Aprender demostraron que los alumnos repetidores suelen tener peores desempeños que sus compañeros de curso, a pesar de ser mayores
Los datos de las Pruebas Aprender demostraron que los alumnos repetidores suelen tener peores desempeños que sus compañeros de curso, a pesar de ser mayores

¿Cómo será este año la acreditación de los contenidos? ¿Habrá promoción acompañada en la secundaria? ¿O estará la posibilidad de repetir? Hace tres semanas, el debate surgió alrededor del tema, y mientras que el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, decía que una de las opciones, que se tratará esta semana en el Consejo Federal de Educación (CFE), era extender la promoción acompañada —y no automática—, para que lo que no pudo ser enseñado ahora se pueda retomar en los años subsiguientes, la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, advirtió que no estaba de acuerdo.

Hoy, desde el ministerio de Educación de la Ciudad, dijeron que este año la intención es “retomar el esquema habitual”; que la posición de la Ciudad es “no extender el concepto de Unidad Pedagógica 2020-2022”, y que si los estudiantes de secundaria no acreditan los contenidos necesarios para pasar de nivel, repetirán el año.

“Hay dos situaciones diferentes, una en la primaria y otra en la secundaria —diferencia Lucía Feced, subsecretaria de Coordinación Pedagógica y Equidad Educativa del gobierno porteño—. En la primaria, desde 2016, se trabaja con el esquema de promoción acompañada en la primaria. [En épocas de prepandemia] aquellos chicos que llegaban a octubre con un menor grado de alcance para ese nivel, entraban en un esquema especial con un acompañamiento más focalizado hasta terminar el ciclo, y al año siguiente continuaban con maestros de apoyo hasta que lograran ponerse a tono, por decirlo de alguna manera, con el resto del grupo. Esto es así porque la primaria tiene un formato donde se va avanzando con lo que los estudiantes aprenden el año anterior. Si bien los contenidos se van complejizando es posible armar este esquema. Y hay recursos pedagógicos y experiencia en las escuelas que han dado un buen resultado en el acompañamiento”.

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Para los estudiantes del nivel medio el escenario es otro. Según explica Feced, el esquema en la secundaria es diferente, porque los chicos tienen una diversidad de materias que no necesariamente se repiten todos los años. “A medida que avanzan, tienen más asignaturas de la orientación o especialización elegida, y menos de la formación general. Entonces es difícil pensar que en los años subsiguientes se pueda cumplimentar con lo que no se alcanzó el año anterior. En el escenario 2020-2021 sí tuvo sentido el concepto de Unidad Pedagógica, y no hubo repitencia. Pero este año estamos avanzando hacia el esquema habitual, por eso implementamos lo que ahora se conoce como segundo boletín, un seguimiento para que los alumnos que deban materias, tanto del año pasado como de 2019, puedan demostrar los conocimientos y ponerse al día”, subrayó Feced, y agregó que a pesar de que la situación es excepcional y que se considerarán los recorridos de cada estudiante, la idea es volver al régimen habitual de la secundaria, sin promoción acompañada. “Por eso es importante la asistencia de los chicos a la escuela”, insistió.

La promoción acompañada, en cualquiera de los niveles, se aparta de una de las premisas que las investigaciones en materia educativa señalan como negativa: la repitencia, que en vez de ayudar a los alumnos, los perjudica. En ese sentido, los datos de las Pruebas Aprender demostraron que los alumnos repetidores suelen tener peores desempeños que sus compañeros de curso, a pesar de ser mayores.

Para analizar cómo será la acreditación de los contenidos este año, el Consejo Federal de Educación, encabezado por Trotta, se reunirá esta semana para debatir y discutir alternativas, entre la que figura la propuesta de prorrogar un año más la actual Unidad Pedagógica 2020-2021, que había sugerido la secretaria de Educación, Marisa Díaz, en uno de los últimos encuentros entre los ministros de las distintas jurisdicciones.

“Nosotros estamos trabajando con las áreas pedagógicas de cada una de las jurisdicciones, en un diálogo que ahora debemos plantear en esas mesas técnico pedagógicas, y no en los medios de comunicación —dijo Trotta a LA NACION—. Es un tema muy sensible para todo el sistema educativo y para toda la comunidad como para deslizar muestras parciales. No hay ninguna decisión adoptada, y lo que se decida será construido de manera colectiva. Ponemos en el eje en la diversidad de los aprendizajes de cada estudiante. Porque este año también fue de una enorme complejidad, con jurisdicciones que tuvieron distintas intensidades en la presencialidad”.

Para Trotta, la prioridad es poner la mirada en el estudiante. “Qué necesita para profundizar los aprendizajes. No quiero ir a un debate de repitencia sí o no. Unidad Pedagógica sí o no. El Plan Nacional de Evaluación fue aprobado de manera unánime, y eso habla de la voluntad de la gestión educativa en un momento de gran incertidumbre para definir una mirada común y más allá de las diferencias legítimas. Habrá estudiantes que puedan promocionar este año sin impacto casi de la pandemia, y otros que van a necesitar fortalecer esas trayectorias con espacios extraescolares, con una promoción acompañada, que nada tiene que ver con eso que se dice que ‘van a pasar todos de año’”, sentenció Trotta.

Instancias de recuperación

Al regreso de las vacaciones de invierno, y con la información sistematizada de la primera parte del año, las escuelas porteñas ofrecerán a los alumnos de nivel medio que deban materias el plan de seguimiento al que hacía referencia Feced, para el fortalecimiento de aprendizajes y acreditación de contenidos. Los estudiantes, además, tendrán distintas instancias para recuperar los saberes, como horas extras en la escuela, tareas adicionales y maestros particulares. Además, durante el receso invernal, los alumnos que quieran, y los que reciban la sugerencia de los docentes, podrán asistir a la escuela de invierno, otra instancia de refuerzo que, según señaló Feced, no es obligatoria.

De acuerdo con los datos del ministerio de Educación porteño, cuatro de cada diez alumnos de la secundaria deben materias pendientes o en proceso, de 2020, y el número se duplica si se tienen en cuenta a los estudiantes que ya tenían asignaturas pendientes o previas de años anteriores.

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