Secuelas de la tortura política chilena en el cuerpo de una mujer

Verónica Santamaría / @VeronuK
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A TRES DÉCADAS de la dictadura militar que Augusto Pinochet ejerció durante 17 años en Chile, a sus víctimas de tortura política y desaparición forzada aún se les debe justicia y la reparación de los daños. Tal es el caso de Haydee Oberreuter, activista chilena a quien el gobierno militar detuvo y sometió a diversas vejaciones y violaciones.

Pachi Bustos, directora del documental Haydee y el pez volador, retrata el caso de esta mujer chilena sobreviviente de prisión política y tortura. Su proceso en camino a la justicia duró 12 años. Eso lo convierte en un proceso judicial único e histórico en Chile.

En el largometraje, Bustos adentra al espectador en la expectativa constante que Haydee vive en la Corte Suprema de Chile para enfrentar a los exagentes de la Marina que la torturaron con el objetivo de matar al hijo que llevaba en el vientre. Tenía 21 años y estaba embarazada cuando la detuvieron.

De acuerdo con Pachi, el asesinato cometido al hijo de Haydee fue el objetivo principal por parte de sus torturadores, ya que la dictadura chilena ordenó acabar con la vida de su hijo al considerarlo una amenaza para el futuro de ese país sureño.

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“Esto es importante y es un matiz porque no es que ella perdió a ese hijo como consecuencia de la tortura, sino que se buscó asesinar a ese hijo desde el vientre porque desde el vientre se consideraba que esos niños eran malos chilenos o posibles terroristas, entonces se quiso exterminarlos desde raíz. A esto se le conoce como eugenesia”, explica Pachi Busto, en entrevista con Newsweek México, desde Chile.

Para la directora, el documental Haydee y el pez volador es una muestra del arduo trabajo de derechos humanos que aún queda pendiente en Chile ante la memoria histórica de una dictadura militar y violenta que se ejerció durante 17 años en manos de Augusto Pinochet Ugarte.

“Es muy fuerte, pero también es inspirador, justamente por la fuerza del personaje y por la motivación que nos da por seguir en la búsqueda de la verdad y la justicia en Chile y en nuestros países de América Latina”, añade la directora.

UNA PESADILLA GENERACIONAL

Haydee nació, creció y se educó porteña. Su familia era de izquierda, pero eso no evitó sentirse orgullosa de tener a la Armada de Chile cerca; sin embargo, esa élite fue la misma que ingresó en su casa a tomar detenida a su madre y a su hija, de un año y medio, para secuestrarlas y así lograr su entrega tras encontrarse oculta.

“Es un daño transgeneracional que afectó a la madre de Haydee y su hija, que tenía menos de dos años y que también fue secuestrada. Entonces, eso te da una señal de la magnitud del daño de dictadura para muchísimas más personas que pasaron lo mismo”, relata Pachis.

Por eso, el caso de Haydee se convirtió en un hecho histórico al ser de los pocos sobrevivientes de tortura política que han llevado a la Corte Chilena al enjuiciamiento de sus torturadores, en este caso, ella llevó ante la justicia a la Armada Chilena.

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Convivir con Haydee, durante la filmación del largometraje le hizo ver a Pachi lo dolorosa que fue esta situación para ella, pero al mismo tiempo le permitió retratar cómo la memoria del dolor sigue presente en su cuerpo en intervenciones cotidianas como la toma de una muestra de sangre, que para la sobreviviente es una tortura.

“Algo tan simple como una intervención médica es evocar lo vivido en las sesiones de tortura donde estaban presentes médicos. Algo que no queda visible son las cicatrices, pero están en lo más profundo de su cuerpo y demuestran cuán vivo sigue este dolor. Incluso, en el relato de sus hijos que fueron testigos de ese dolor”, añade la directora.

Pachi añade que retratar este caso fue un reto en la manera en la que hablarían de la tortura, las heridas y la violación a los derechos humanos de los que Haydee fue víctima.

Algo tan simple como una intervención médica es evocar lo vivido en las sesiones de tortura donde estaban presentes médicos. Foto: Somos Piano

“Estamos hablando de una mujer que es secuestrada y llevada a un centro de tortura donde abren su cuerpo desde el esternón hasta el pubis y donde, exprofeso, se busca terminar con la vida del hijo que esperaba”, denuncia la directora.

¿AÚN PESA LA TORTURA POLÍTICA EN CHILE?

En atención a las víctimas y sobrevivientes de tortura política durante la dictadura militar surgió, en el año 2010, el Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile por la ley número 20,405.

Su objetivo es la promoción y protección de los derechos humanos de las personas que habitan en el territorio chileno. Además, le corresponde custodiar y guardar los documentos y antecedentes reunidos por la Comisión de Prisión Política y Tortura (Valech I) y por la Comisión Asesora para la Calificación de Detenidos Desaparecidos, Ejecutados Políticos y Víctimas de Prisión Política y Tortura (Valech II).

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“En la Comisión Valech se calificó a todas las personas que fueron sobrevivientes de prisión política y tortura. Además de ese reconocimiento y la reparación económica que hay, el Estado no se hizo cargo de acompañar la justicia en estos casos de tortura”, señala Pachi.

Con un ejemplo simple, la directora menciona que, si se tienen 40,000 casos calificados por tortura política, en apenas 20 casos se ha hecho justicia y han llegado a condena de la Corte Suprema. Esto deja un pendiente enorme en el tema de la tortura.

EL FIN DE UNA CONSTITUCIÓN DICTATORIAL

El pasado 25 de octubre, con casi 100 por ciento de los votantes, con un “sí” casi rotundo Chile decidió reemplazar la Constitución que durante cuatro décadas instauró la dictadura militar de Augusto Pinochet. En esta histórica decisión votaron poco más de 7 millones de chilenos, según medios locales.

Pachi Bustos, directora del documental Haydee y el pez volador, explica que lo sucedido en Chile con un 80 por ciento de ciudadanos manifestando su deseo de terminar con la Constitución que heredaron de la dictadura militar de Pinochet trae consigo un gran desafío y, al mismo tiempo, un periodo esperanzador con la oportunidad de reescribir una carta magna que los unifique y los haga repensar en los derechos sociales, la verdad y justicia.

“Me gustó mucho una consigna a la dictadura de Pinochet que decía: ‘Terminar con tu legado será nuestro legado’. Todo esto resume que este modelo neoliberal y de consumo tiene a las personas en una burbuja de endeudamientos y desigualdad. Terminar con ese modelo y cambiarlo es un desafío para las nuevas generaciones que quieren construir un Chile más justo e igualitario, donde las personas puedan realizarse y cumplir sus sueños”, añade.

Haydee y el pez volador, de la directora Pachi Bustos, de Errante Producciones y Giros, está disponible en las plataformas de Vimeo y Miradoc. N