El sector de la estética se mantiene en forma en Brasil pese a la pandemia

Paula RAMON
·4  min de lectura
El odontólogo Thiago Aragaki hace un tratamiento facial con ácido hialurónico a su paciente, Rita Meireles, en Sao Paulo, Brasil, el 11 de diciembre

Las restricciones impuestas por el nuevo coronavirus hundieron la economía mundial, pero el sector de la estética en Brasil -líder en cirugías plásticas- franqueó el abismo gracias al deseo de muchas personas de aprovechar la cuarentena para retocar su aspecto.

Regiane de Oliveira Sousa es una de ellas. "El teletrabajo me dio la comodidad de operarme" sin tener la necesidad de ir en esos periodos a la oficina, cuenta esta representante comercial de 38 años, que en los últimos seis meses se hizo un peeling, una reducción de mamas, una lipoescultura y una armonización facial.

Sousa, que se había hecho su primera cirugía plástica hace 14 años, decidió ahora inyectarse ácido hialurónico en los labios por haberse sentido más consciente de su rostro debido a la falta de una "rutina agitada".

La operación, en una clínica estética de un barrio noble de Sao Paulo, le costó 3.800 reales (unos 750 dólares), casi el cuádruple del salario mínimo en Brasil.

"Estando en casa, sobra tiempo para mirarse en el espejo", explica la mujer, quien cuenta que muchas de sus amigas hicieron otro tanto.

Su médica, Cintia Rios, señala que este año los cuatro procedimientos estéticos más populares -mamoplastia, lipoescultura, botox y rellenos- "aumentaron en torno a un 40%", a pesar de no haber trabajado entre marzo y mayo debido a la cuarentena decretada tras la llegada del covid-19.

"Agrandé el equipo, contraté a tres personas. ¡La belleza no está en crisis, gracias a Dios!" , agrega.

La especialista se vio sorprendida por la fuerte demanda de corrección de orejas, una intervención generalmente realizada en niños. "Pienso que es porque con el uso de la máscara, la gente se mira más las orejas", comenta.

Pero también hay un boom de tratamiento de labios, en momentos en que proliferan las videoconferencias.

"Parecía que el mundo iba a acabar", recuerda Thiago Aragaki, odontólogo de una pequeña clínica dental en la más humilde zona este de la mayor urbe sudamericana.

"En junio volvimos a atender, aplicando los protocolos de seguridad. Hubo pacientes que desaparecieron por miedo de contraer enfermedades bucales [que afecten su inmunidad], pero notamos un aumento en la búsqueda de algunos tratamientos", dice Aragaki, que alterna la práctica dental con la armonización facial.

- Un paliativo -

A Rita Monteiro Meireles, el avance de la pandemia que ya dejó casi 184.000 muertos en Brasil no la disuadió de recurrir a las agujas. "No creo que todo el mundo se contagie y no podemos parar la vida por una enfermedad", sostiene, mientras aguarda el efecto de la anestesia para someterse a un procedimiento labial similar al de Regiane Sousa.

Impedida de salir o viajar, Meireles, de 34 años, vio en la pandemia la oportunidad de utilizar el dinero ahorrado para acelerar el proceso de transformación física iniciado hace tres años, después de su divorcio.

"Mi rostro no me gustaba. Y cuando terminó la operación, me sentí la persona más feliz", asegura sonriendo Meireles, que ya pasó por una operación en los senos, apreciando en el espejo su nueva boca, aún hinchada y enrojecida.

La búsqueda de cambios físicos actúa como "paliativo" en tiempos de gran incertidumbre, afirma Henriette Morato, doctora en psicología de la Universidad de Sao Paulo (USP).

"Parece un simulacro de que uno mantiene el control o el poder sobre su propia vida, para modificar lo que aún es posible", explica.

- "Un año atípico" -

Aunque ambas clínicas indican aumentos en el volumen de sus procedimientos, el presidente de la Sociedad Brasileña de Cirugía Plástica, Denis Calazans, advierte que "2020 fue un año difícil, no un mar de rosas" para el sector.

"En este año atípico, las cifras deben cerrar por debajo de lo que observamos en los años prepandemia", dice Calazans, quien señala que algunas clínicas que proponen intervenciones sencillas pudieron mantenerse más fácilmente a flote.

Uno de los desafíos del sector fue asegurar la importación de protésis mamarias, explica.

Brasil es el líder mundial en cirugías plásticas (13,1% del total), según números de 2019 de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS, por sus siglas en inglés).

En la categoría de procedimientos no quirúrgicos, a pesar de la explosión de 2019 (+39,3%), el país sigue a la zaga de Estados Unidos.

pr-fg/js/gma