Secretario de Estado del Vaticano oficia misa en la Basílica

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CIUDAD DE MÉXICO, junio 20 (EL UNIVERSAL).- El Cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, ofreció la misa dominical en la Basílica de Guadalupe en dónde pidió dejar a un lado la desigualdad social, la pobreza, la violencia del crimen organizado; la división por causas políticas, sociales y hasta religiosas por la reconciliación de México y de la unión de la sociedad.

"Estando aquí, ante la Emperatriz de las Américas, cómo no pensar también, al contemplar la barca sacudida por los vientos y las olas, en la situación que México, como muchos otros países latinoamericanos, vive desde hace muchos años: la desigualdad social, la pobreza, la violencia del crimen organizado, la división por causas políticas, sociales y hasta religiosas. Un México que tiene necesidad de reconciliarse consigo mismo, de reencontrarse como hermanos, de perdonarse mutuamente, de unirse como sociedad superando la polarización", dijo.

En la homilía ofrecida en la Basílica de Guadalupe, el cardenal recordó la visita que el Papa Francisco realizó en 2016, en donde él hizo una oración silenciosa ante la imagen de la Virgen, rezo que dijo fue un diálogo intenso del hijo con su madre, "de un hijo que ha sido llamado a ser padre y pastor, y por esto tiene particular necesidad del sostén y la intercesión de aquella a quien proclamamos como Madre de la Iglesia y Reina de los Apóstoles".

El Cardenal también mencionó la nueva realidad que estamos viviendo por la pandemia derivada del Covid-19 que ha hecho sentir la fragilidad humana, en medio de esa pruebas, resaltó, la Iglesia Católica estado cerca para interceder por las personas.

"No podemos dejar de pensar en lo que estamos viviendo en nuestros días a causa de esta pandemia. Esta nueva realidad, que ha azotado al mundo entero, nos ha hecho sentir nuestra fragilidad humana, paralizando nuestras actividades, afectando nuestra salud y llenando de luto a muchas familias, ante la aparente ausencia de Dios.

"En medio de tantas pruebas, la Iglesia, como familia de familias, ha tratado de estar cerca, de acompañar, de orar, de interceder por tantas personas heridas no solo en su cuerpo sino también profundamente en su espíritu", subrayó.

Luego de recordar el día del Padre y reconocer la delicada y compleja misión que los padres cumplen en el corazón de sus familias y en la sociedad, el cardenal Pietro Parolin finalizó la homilía pidiendo a la virgen de Guadalupe que renueve la fe manifestando su amor.

"Pidamos a Nuestra Madre, Santa María de Guadalupe, que ha venido a nuestro encuentro en el Tepeyac para congregarnos como hermanos alrededor de Jesús, que la Iglesia, que peregrina en México y en todo el mundo, renueve su fe y logre dar el buen testimonio de Cristo, manifestando su amor misericordioso para todos los hombres. Amén", concluyó.

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