Santiago Bilinkis: por qué la ley de Teletrabajo es "insólita" y aplica "un freno de mano" a la economía

LA NACION
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Santiado Bilinkis, emprendedor y tecnólogo, aseguró que "tener una buena infraestructura de telecomunicaciones es esencial" para avanzar hacia el futuro
Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Malavolta

"Tener una buena infraestructura de telecomunicaciones es esencial y cuanto más vayamos avanzando en la digitalización más esencial se vuelve", explicó Santiago Bilinkis, emprendedor y tecnólogo. Asimismo, aseguró que el Covid-19 fue un "extraordinario catalizador de cambio" y que trajo aspectos positivos que la digitalización trajo a la sociedad.

En tanto, explicó como en la educación como en la medicina se dieron saltos "hacia adelante" y demostró que muchas cuestiones prescinden de la digitalización.

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"El teletrabajo ha sido una revelación. Ya sé que mucha gente está cansada de trabajar en su casa, de tener a los chicos todo el día, no hay que pensar en la situación coyuntural de ahora", dijo y agregó que lo que pasó con la ley de Teletrabajo fue "insólito" y fue como poner "un freno de mano" a todas las ventajas que esta modalidad demostró tener.

"La pandemia nos impuso a hacer un montón de cambios de un minuto para el otro, y la productividad, no sólo no baja sino que sube. Y no sólo sube la productividad, sino que también sube la satisfacción laboral y la satisfacción de tener un balance entre la vida personal y la vida profesional", dijo.

-¿Cuáles son las cosas positivas?

-Hay muchas. Para empezar por lo más obvio, pensar que estamos en el año 2020 y hace 25 años que hay internet y 11 años que hay Whatsapp. Todavía en marzo de este año, cuando necesitabas comprar un medicamento tenías que ir personalmente al médico para que anote en un pedacito de papel en puño y letra el remedio que te indicaba, lo firme y lo selle. Después tenías que ir a la farmacia, se lo entregabas al farmacéutico, y a veces te decía que había un número mal. Entonces tenías que volver y corregirlo. Esto tendría que haber sido arreglado hace 10 años por lo menos. Como los adultos mayores son los principales que tienen que ir a la farmacia a comprar medicamentos, cuando empieza la pandemia queremos evitar que vayan. En una semana cambiamos todo este sistema. El médico escribe en un papel, le saca una foto, te lo manda por Whatsapp y vos a la farmacia. Esto debió haber pasado hace una década y no lo hicimos. Y como este, está lleno de ejemplos. Hay miles de cosas mal hechas que prescinden de la digitalización. Dimos saltos enormes hacia adelante.

Hay miles de cosas mal hechas que prescinden de la digitalización. Dimos saltos enormes hacia adelante.Santiago Bilinkis

Quizás una de las áreas más sensibles es el tema de la educación. Hace diez años que me dedico a investigar el tema de la innovación educativa y la verdad que nunca pasa nada. En marzo de este año llegamos a empezar el ciclo electivo y empezó igual que 2019, igual que 2010 y que en 1980. En nada importante había cambiado en lo últimos 40 años. Y de repente, de un viernes a un lunes, hicimos más cambios en un fin de semana que en la últimas cuatro décadas. Yo se que fue a expensas de un sufrimiento grande por parte de los docentes, de los chicos, de los padres y madres. Fue un esfuerzo grande para todos, pasar de una modalidad 100% virtual sin entrenamiento de los docentes y de los chicos, sin infraestructura adecuada en las casas. No es la manera ideal de transformar un sistema educativo en un fin de semana sin estar preparados para hacerlo, pero lo hicimos. Hicimos un montón de cambios.

En el medio de todo el barro, de tanto lío, todos hemos padecido la peor manera de evaluar que existe en el mundo que es la prueba a libros cerrados donde te preguntan datos fácticos, que solo hay una única respuesta correcta y que se estudian el día anterior del examen y te olvidas todo cinco segundos después de que el examen terminó. Eso lo vivieron nuestros abuelos, nuestros padres, nosotros y lo vemos hoy con nuestros hijos. De repente se empiezan a evaluar de manera remota y se dan cuenta que en la misma computadora o celular los chicos tienen que responder el examen tienen Google y Wikipedia y se pueden copiar. Y si le haces preguntas fácticas que se responden de memoria, ni siquiera tienen que estudiar. Eso es extraordinario porque por primera vez en la historia estamos tomando más evaluaciones a libro abierto o elaboración de monografías individual o grupales que pruebas a libro cerrado. Lo hicimos por la razón equivocada, lo hicimos para que los chicos no se copien, pero es algo extraordinario. Ojalá que cuando arranque el ciclo lectivo 2021, algunas de las cosas que tuvimos que hacer forzados por la pandemia sean parte de un nuevo sistema educativo. Que recupere la presencialidad, pero que mantenga un montón de los hallazgos que se desarrollaron a lo largo de este año.

-¿Cuáles con los cambios que llegaron para quedarse?

-Depende de nosotros. Cambiamos porque de una manera la pandemia de Covid-19 nos lo impuso. Toda duda que pudiéramos tener de que si había que cambiar el método, implementar las recetas digitales, avanzar con el ecommerce, lo tuvimos que hacer de un minuto para el otro, no nos quedó opción. Cuando volvamos a tener opción, ojalá pronto termine la pandemia, ¿vamos a querer volver a ser como éramos antes? Esa decisión la tenemos que tomar como sociedad. Los hábitos son muy difíciles de romper. Y en casi todas las crisis anteriores, que pareció que todo iba a cambiar, después todo volvió a ser como era antes. El gran dilema es qué vamos a hacer con esta oportunidad que la cuarentena nos plantea.

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-¿Qué rol tiene la conectividad en este nuevo contexto? ¿Cree que la Argentina está preparada para soportar la hiperconectividad?

-Tener una buena infraestructura de telecomunicaciones es esencial y cuanto más vayamos avanzando en la digitalización más esencial se vuelve. Una vez que empezás a depositar cuestiones que son críticas en la disponibilidad de conectividad. Yo no quiero que los chicos sigan estudiando desde las casas, ojalá podamos pronto abrir las escuelas y recuperar la presencialidad, pero creo que podemos hacer más cosas virtuales. Más conferencias como esta, que parte de las clases si que sea bueno que se dicten en las casas.

El teletrabajo ha sido una revelación. Ya se que mucha gente está cansada de trabajar en su casa, de tener a los chicos todo el día, no hay que pensar en la situación coyuntural de ahora. Creíamos que la productividad de las personas trabajando desde sus casas se iba a desplomar. Y descubrimos por accidente de nuevo, porque la pandemia nos impuso a hacer un montón de cambios de un minuto para el otro, y la productividad no solo no baja sino que sube. Y no solo sube la productividad sino que también sube la satisfacción laboral y la satisfacción de tener un balance entre la vida personal y la vida profesional. Las compañías ahorran muchísimo dinero y las personas ahorran algo de dinero y un montón de tiempo. El promedio de tiempo de ida y vuelta al trabajo en el AMBA es de 80 minutos diarios. Y 80 minutos del tiempo discrecional, sacando el tiempo de trabajo, de dormir y cocinar, es un duplicarlo.

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Es un hallazgo muy importante y definitivamente llegó para quedarse. Hoy el 80% de la gente no quiere volver a trabajar como trabajaba antes y tampoco quiere trabajar 100% desde la casa. Lo que quiere es un mix, un híbrido que está perfecto. En realidad lo que se "remotea" no son puestos sino tareas. Si agarrás cuál es la descripción de puesto de cada persona, hay ciertas tareas que se pueden hacer remotas y otras no. eso te va a dar para cada puesto un porcentaje de remotabilidad, que para algunos puede ser cero y para otros puede ser 100, pero para la mayoría va a ser un intermedio. Con que vaya dos o tres días a la oficina posiblemente sea suficiente. Las superficies de las oficinas van a ser menores, no porque la mitad de la gente va siempre y otra no va nunca. Sino que cada día es un porcentaje distinto. Combinar todas las cosas positivas que tiene el teletrabajo sin perder lo valioso de la presencialidad.

-¿Cómo juegan las iniciativas políticas?

-No soy un experto en legislación laboral y tengo que ser cuidadoso con esto. Lo que veo que pasó con la ley de teletrabajo es insólito. En un país donde la legislación siempre está desactualizada, de repente pasa algo bueno, descubrimos que existe una oportunidad de que las personas puedan parcialmente trabajar desde sus casas y, nunca legislamos tan rápido, en un mes la ley salió con consenso absoluto de todos los bloques políticos y es como poner un freno de mano gigante.

Lo que veo que pasó con la ley de teletrabajo es insólito.Santiago Bilinkis

Hay dos grandes virtudes del teletrabajo: la posibilidad híbrida de trabajar unos días si otros días no y la posibilidad de abrir el juego a que muchas personas, que viven en las ciudades chicas y emigran a las ciudades grandes para no sacrificar oportunidades laborales, que quisieran seguir viviendo en sus pueblos puedan acceder al mismo nivel de oportunidades que alguien que vive en una ciudad más grande. Una de las cosas que tiene la ley es que si vos tratas a una persona con modalidad remota, la persona puede pedirte revertir y ahí no podes contratar a alguien de otro lugar. Hay un montón de cosas de la dinámica que podrían ser positivas y que ahora están con un signo de pregunta y que todos estamos viendo de reojo. Muchas compañías que ya estaban planeando avanzar muchísimo en términos de esta modalidad híbrida están ahora esperando a ver que pasa.

-¿Cómo ve de cara a futuro el lugar que van a tener en nuestras vidas las redes sociales?

-Cuando me fui a estudiar a Silicon Valley, hace 10 años, volví entusiasmado con las cosas maravillosas que la tecnología iba a traer a nuestras vidas. Hace dos años esa mirada comenzó a cambiar. Si bien mantengo el entusiasmo y sigo siendo un fanático de la tecnología, empecé a ver a todo el mundo más pendiente de lo que pasaba en las pantallas de sus teléfonos que de lo que pasaba a su alrededor. Lo que encontré, cuando me puse a investigar el tema es que esto no era casualidad. Por cómo funciona el modelo de negocio de las principales plataformas, lo que necesitaban era hackear nuestra atención. Era seleccionar contenido personalizado y distinto para cada uno de nosotros, basado en la infinita información personal que tienen acerca de cada uno para hacerlos pasar un montón de tiempo absurdo cada uno en las diferentes plataformas.

Esto que pasa de estar casi adictos al teléfono no es casualidad, sino que es así por diseño. Me gusta la analogía con la comida chatarra, porque cuando apareció la comida chatarra no la llamábamos así sino comida rápida. Después cambió el concepto de fast food a trash food. No dejamos de comerla porque es rica, pero no es alimenticia y lo sabemos. Entonces no puede ser la base de nuestra alimentación. Con las redes sociales pasa algo parecido. Tienen montones de usos positivos, pero tenemos que entender que están diseñadas para que las usemos en exceso. Estamos permanentemente haciendo una pulseada contra data science brillante y algoritmos bien diseñados para hackear nuestra atención y hacernos pasar tiempo hasta las cuatro de la mañana mirando series, estar todo el día pendiente al Whatsapp.

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Cualquier sistema que vos hagas de mensajería que tenga una bandeja de entrada, como el mail, tiene que tener una funcionalidad obvia que es poder filtrar los mensajes no leídos para rápidamente poder contestar. Whatsapp tiene 11 años y nunca le pusieron una funcionalidad para filtrar los no leídos. Eso no es casualidad. Si vos no podes filtrar no leídos, tu única manera de mantenerte al día es estar constantemente pendiente de lo que llegó y contestar los mensajes sin dejar que "vayan para abajo" porque después es un lío encontrarlos. Hay un montón de cosas, de cómo está diseñada cada aplicación y cada plataforma, están complejamente estudiadas para generarnos esta angustia constante de la hiperconexión. Es muy importante que las personas entiendan mejor cómo funciona la tecnología y cómo en realidad muchas de las cosas que usamos tratan de manipular nuestra conducta a favor de los interés de la compañía que diseña la plataforma.