El suceso grabado en un centro de salud de Cáceres resume las consecuencias de todos los palos recibidos por los sanitarios en una semana

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Desde hace algunas horas circula un vídeo grabado a las puertas de un punto de cribado instalado en un centro de salud cacereño, en Mejostilla, en el que se ve y escucha a un grupo de personas increpar a los sanitarios que, acabada su jornada, pusieron fin al cribado emplazando a los que aún estaban pendientes de hacerse la prueba a volver al día siguiente. Gritos, insultos, abucheos y un clima crispado contra un colectivo, el sanitario, que lleva dos años dándolo todo en la primera línea de la lucha contra la pandemia y que ha vivido una semana especialmente dura en cuanto a confirmación de recortes y señalamientos se refiere.

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La grabación de lo sucedido en este pueblo extremeño ha sido compartida, entre otras cuentas, por el conocido perfil de Enfermera Saturada en Twitter, que ha denunciado públicamente la situación vivida por sus compañeros. “Esto sucedió ayer en el Centro de Salud de Mejostilla (Cáceres). ¿El motivo? Que cerraban al terminar su horario laboral y después de hacer 493 test de antígenos. Todo mi apoyo a las 7 compañeras que ayer tuvieron que salir del centro con ayuda de la policía. Esto es intolerable”, sentenciaba en un tuit que ha recibido muchos mensajes de apoyo hacía quienes tuvieron que hacer frente a esta situación.

Según publica el diario Hoy, que proporciona aún más contexto al vídeo, en el mencionado centro se llevó a cabo uno de los cribados masivos organizados por la Sanidad extremeña. No había cita previa, los pacientes llegaban y hacían cola aguardando su turno. Abrieron las puertas a las 15:30 y desde dos horas antes ya había gente esperando. El cierre estaba establecido a las 20 horas. 

En todo ese tiempo siete enfermeras, trabajando a destajo, realizaron un total de 493 test de los que 30 resultaron positivos, según los datos del Servicio Extremeño de Salud (SES). Cuando se iba acercando la hora del cierre se cortó la cola donde calcularon que les daría tiempo a llegar y pidieron al resto que volviese al día siguiente. Entonces se desató lo que se ve en el vídeo. Ante la tensión que se vivía en el exterior los policías presentes recomendaron a las trabajadoras del centro de salud que esperasen en el interior del mismo.

Esta agresión verbal sufrida por las siete enfermeras ha sido condenada por el vicepresidente segundo y consejero de Sanidad de Extremadura, José María Vergeles, que ha querido mostrar su “apoyo a los profesionales que ayer estaban en el punto de cribado de La Mejostilla. El sistema sanitario y sus profesionales lo están dando todo, trabaja con mucha presión por la situación pandémica”. Vergeles ha añadido que entiende a “las personas que quieren saber si son o no positivas a una enfermedad que está condicionando nuestras vidas. Pero también entiendo a los profesionales de la atención primaria de salud y de las urgencias. Lo que no entiendo es la falta de respeto. No lo vamos a permitir”.

Y es que ese malestar y esa frustración se equivoca de objetivo. Además, llega después de una semana en la que ha habido quien ha cuestionado su profesionalidad. Hace solo unos días la presidenta de la Comunidad Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sorprendía con unas declaraciones, que luego intento matizar, en las que acusaba a algunos médicos de no querer trabajar y a algunos trabajadores de los centros de atención primaria de no coger el teléfono tras publicarse las largas colas de personas esperando a las puertas de los centros de salud ante la imposibilidad de comunicarse con ellos vía telefónica.  

Sin embargo, el problema no es que haya quien no coja el teléfono o que un sanitario quiera irse a su casa a descansar a su hora. El problema está en los recortes en sanidad, en la falta de personal, en las promesas electorales incumplidas y en que tras dos años de pandemia en los que se ha tenido cierto margen para reforzar la atención primaria, no se ha hecho. Esta misma semana, la de las declaraciones de Ayuso y la del vídeo de Cáceres, varios medios han publicado noticias en ese sentido referentes a distintos puntos de la geografía española. 

Este jueves, por ejemplo, eldiario.es recogía que el Parlamento andaluz, con el voto de PP, Ciudadanos y Vox, rechazaba la propuesta del PSOE de contratar a los 8.000 sanitarios cesados en octubre y que fueron contratados en origen como refuerzo en los primeros meses de pandemia. Un día antes, el miércoles, Público, informaba de que Ayuso había incumplido su palabra de renovar los contratos a los sanitarios contratados como refuerzos. “Pese a la promesa de mantener 11.000 contratos hasta el 31 de marzo, a muchos ya se les ha notificado que no renovarán y que concluirán sus actividades el 31 de diciembre”, se leía en la información, que hacía hincapié en el colapso de la sanidad madrileña en plena sexta ola. 

En la propia Extremadura, donde fue grabado el vídeo y donde hace poco más de una mes una paciente con un tumor en el pecho denunciaba que no conseguía cita hasta un año más tarde, en septiembre, el PP regional iniciaba una campaña contra José Antonio Monago acusándole de recortes en la Sanidad, en especial, en la sanidad rural, decían. 

Falta de medios y promesas incumplidas por parte de los políticos y centro de las iras de algunos pacientes contra un colectivo que, como publica este viernes El Confidencial, está plantando cara a la sexta ola “con unas plantillas esquilmadas”. Parece que hay a quien se le olvida que son ellos, los sanitarios, junto con los ancianos, quienes más han sufrido (y siguen haciéndolo) en estos dos años trabajando en unas condiciones muy lejos de ser las adecuadas. Sobrecarga de trabajo, agotamiento físico y mental, vacaciones canceladas, contagios disparados, falta de medios para protegerse del virus en los primeros compases de pandemia… Los aplausos de las ocho hace mucho que quedaron en el olvido de algunos.

Por suerte, lo grabado y visto en este centro de salud extremeño contrasta con lo grabado y visto a las puertas de otro en Madrid con solo unas horas de diferencia. A última hora de este jueves, un usuario de Twitter publicaba las palabras de La Directora del Centro de Salud 'Cuzco', en Madrid, “dejándole las cosas bien claras a Ayuso”. En su discurso instaba a la presidenta autonómica a ir ella misma a comprobar cómo es el día a día en un centro de salud y agradecía a quienes estaban allí el apoyo recibido señalando que los que se crispan “y montan mucho lío” son solo una minoría

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