San Mateo del Mar pide concluir Centro de Salud abandonado desde 2014

JUCHITÁN, Oax., enero 10 (EL UNIVERSAL).- A medio construir desde hace 14 años, el Centro de Salud Materno-Infantil de San Mateo del Mar sigue siendo un ejemplo claro del abandono y el olvido por parte de dos gobiernos posteriores al de Ulises Ruiz Ortiz, que dejó inconclusa la obra hospitalaria y acomodó a su suerte la salud de unas 17 mil personas.

En cada ángulo que se le mire, a la entrada de San Mateo del Mar, lucen unos edificios que ya se les cayó la pintura de las paredes, los pisos están destruidos, las ventanas, puertas, cristales y protecciones desaparecieron, hay maleza dentro y fuera y por todos lados. Dejaron un cascarón y nunca equiparon el espacio y obviamente nunca llegaron los médicos y las enfermeras.

"Creemos que no podemos permitir que esa obra inconclusa siga deteriorándose al igual que la salud de los habitantes de San Mateo del Mar y de sus comunidades", dice el nuevo presidente municipal de San Mateo del Mar, Raúl Rangel González, quien asumió el cargo de acuerdo con sus costumbres indígenas el pasado sábado siete de este mes.

Con esa convicción, el primer oficio expedido desde la presidencia municipal de San Mateo del Mar fue dirigido al titular de la Secretaría de Salud federal, Jorge Alcocer Varela, para solicitarle la "terminación del hospital materno-infantil", así como su equipamiento, por lo que pidieron que en el presupuesto de esa dependencia se considere la terminación del Centro de Salud.

"Será una obra de gran relevancia para nuestro municipio y un gesto de empatía hacia el pueblo ikoots y que ese proyecto pueda ser terminado en su totalidad, beneficiará a 16 localidades que pertenecen a San Mateo del Mar y a 17 mil 667 habitantes", escribió el presidente municipal en el oficio que le envió a titular de Salud del gobierno federal.

De acuerdo con diversas mediciones, como la de la Secretaría de Bienestar, la mitad de la población del municipio de San Mateo del Mar vive en pobreza extrema y la otra mitad en pobreza moderada.

Gran parte de los pobladores no tienen acceso servicios como agua, drenaje, electricidad, educación y salud.

Además, el tejido social de San Mateo del Mar se rompió desde el 2020 con la masacre de 15 personas en la localidad de Huazantlán del Río, la más grande registrada en una comunidad indígena de Oaxaca hasta ahora.

Por esa razón, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) mantiene vigentes sus recomendaciones para la aplicación de la justicia y contra la impunidad.