San Isidro: vecinos exigen la restitución de un chico de ocho años con su madre

Delfina Galarza
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Familiares y allegados se manifestaron en diciembre frente al Juzgado N°2 de Familia
Familiares y allegados se manifestaron en diciembre frente al Juzgado N°2 de Familia

Un menor, de 8 años, fue separado ayer de su madre, y pese a su resistencia y llanto desgarrador fue entregado a su padre. El caso conmociona a San Isidro. A.R. (las iniciales del acusado) fue denunciado por abusos contra el niño y su hermana, de ejercer violencia de género contra su expareja y por el incumplimiento de la cuota de asistencia y alimentos.

Hoy, a las 18 horas, familiares y allegados del chico se reunieron frente a la municipalidad de San Isidro, en Av. Márquez y Av. Centenario, para visibilizar el drama que se vivió anoche en el Juzgado N°2 de Familia. La consigna fue clara: la urgente restitución del menor con su madre.

La jueza subrogante del Juzgado N° 2 de Familia en San Isidro, Laura Sabrina Citraro, autorizó ayer la tenencia y custodia del menor de 8 años a su padre, quien tiene denuncias por abuso, hostigamiento, e incumplimientos de sus deberes asistenciales y alimenticios.

La polémica medida carece hasta el momento de un acta en la que se establezcan los términos de la custodia. Tanto su madre como gran parte de su familia, desconocen hoy cuál es el paradero del menor y su estado de salud.

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“El dato importante es: ¿Dónde está el menor? Al haberlo entregado al acusado de abuso, justo el día que el niño empezaba a contar su drama, la juez tapa definitivamente su voz porque ahora se va a sentir indefenso y solo frente a quien él había acusado”, cuestionó Daniel Mercado, el abogado defensor de la madre.

Y en relación a ello agregó: “Al día de hoy no sabemos dónde está el chico, no sabemos nada. No hay nada en el sistema informático. Y el juzgado está al tanto de las denuncias penales en contra del padre”.

El padre, A. R., es piloto de avión. “Es un psicópata perverso que ya tenía perimetrales, pero cuando se estableció el Aislamiento Preventivo Obligatorio (ASPO) y no pudo volar se puso cada vez más controlador con mi hermana. Pasaba por su casa y le hacía la vida imposible”, reveló el tío del menor.

El tío del niño contó a LA NACION que su hermana mantuvo una relación corta de algunos meses con el acusado, marcada por la violencia de género. Golpes y hostigamiento, incluso durante su embarazo, que años después se materializarían en otra denuncia penal, que hoy, según el abogado defensor de la familia, “duerme en los cajones de Tribunales”.

A pesar de la violenta relación y las constantes amenazas del padre del niño a la mujer, se mantuvo el régimen de visitas con el hijo que tienen en común. Sin embargo, tras la pandemia y al incrementarse las situaciones de acoso la madre optó por abandonar la casa donde vivía en Beccar y mudarse a un departamento en Recoleta.

“La madre se mudó por el hostigamiento del padre. Ella vivía en una casa de fácil acceso, donde él se trepaba al portón”, detalló Mercado.

“Fue terrible. Presenté denuncias contra él en 2015, 2017, 2018 y 2020. La última fue porque me amenazó que me iba pegar un tiro en la cabeza. Durante la pandemia empezó a desobedecer las perimetrales, a buscar a Lucio cuando no le correspondía. Trepaba el portón de la casa, me hostigaba por mensajes. Un mal menor en comparación de cuando se ponía a patear la puerta. Él sabía siempre dónde estaba y me amenazaba”, reveló la madre del niño a LA NACION.

Ella explicó que todas estas situaciones la llevaron a temer por su vida y la de sus hijos, además de L. ella tiene una hija de 15 años de una relación anterior. Según aclaró la mujer, dejó asentado en la UFI especializada en género de San Isidro que se radicaría en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y remarcó que pidió ante las autoridades que dieran aviso de su movimiento al Juzgado de Familia. A pesar de ello, el padre presentó una “búsqueda de paradero” y el juzgado le realizó una imputación por desobediencia” al calificarla de “obstruccionista”.

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En enero pasado se estableció un régimen de visitas de una semana con cada padre. Según la mujer su hijo manifestaba cada vez más un rechazo hacía su padre y no quería irse con él. No obstante, fue cuando su hija mayor le confesó una serie de situaciones de abuso por parte de su expareja que ella indagó con los cuidados acordes a un niño de 8 años, al menor, quien manifestó también un escenario similar al de su hermana.

A raiz de ello, la madre decidió hacer la denuncia en la Comisaria de la Mujer, en donde le dijeron que debía realizarle un peritaje médico a los chicos. Entonces, ayer, se dirigió al Cuerpo Médico Forese para las estudios pertinentes y de allí luego fue trasladada en un patrullero de la DDI de San Isidro al Juzgado de Familia.

Lo que se desencadenó después quedó registrado en varios videos que dan cuenta del llanto desgarrador del menor, que no quería ser separado de su madre. “El chico de 8 años empezó con ataques de pánico. Nos sacaron a todos de la sala menos a su padre y sus abogados y los gritos auxilio de él se escuchaban desde afuera”, explicó su mamá, quien hasta último momento se resitió a la medida, que fue acompañada por un gran despliegue policial.

“Hoy no sé como está. No tengo comunicación y ayer lo vi con mucho miedo”, confesó . “Estamos esperando contar con el acta de dónde está el chico e interponer algunos acciones concretas. Primero, para lograr su restitución, ante el peligro inminente de que implica que esté con un supuesto abusador, y por otro lado, para que los órganos competentes evaluen el accionar de la jueza a cargo”, precisó el letrado al respecto, a quien obligaron ayer a retirarse del Juzgado.

En medio de la marcha que se llevó a cabo en San Isidro, el pedido de la madre se hace eco: “La restitución ugente de mi hijo porque no sé dónde ni como está”.