Samuel Eto'o sobrevive a un accidente de tráfico brutal en Camerún

Luis Tejo
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El futbolista retirado Samuel Eto'o avanza con el balón durante un partido amistoso.
Samuel Eto'o durante un partido amistoso en diciembre. Foto: Quality Sport Images/Getty Images.

Por mucho que seas una personalidad extremadamente importante en tu país, por muy admirado e influyente que seas o hayas sido, por mucha fama y reconocimiento que tengas, hay una ley que no te quedará más remedio que respetar. En rigor hay varias, pero una quizás se note más que el resto, sobre todo porque si no lo haces, pones en riesgo tu propia vida y las de los que te cruces en tu camino. Las normas de la carretera son sagradas y todos tenemos que cumplirlas al pie de la letra para evitar catástrofes.

Es lo que le ha ocurrido a Samuel Eto’o, delantero camerunés retirado hace un año que en España conocemos bien tras su paso por el Real Madrid, el Leganés, el Espanyol, y sobre todo por sus etapas más exitosas en el Mallorca y el Barcelona. El antiguo atacante estrelló su coche contra un autobús de línea regular. El accidente ocurrió cerca de Nkongsamba, una ciudad al oeste del país a mitad de distancia entre la capital Yaundé y la frontera con Nigeria.

Las autoridades locales no han revelado los detalles del incidente, por lo que no podemos determinar si fue Eto’o el que cometió la imprudencia o la responsabilidad es del conductor del bus. Sí sabemos que el coche del futbolista quedó totalmente destrozado. Por suerte, él no sufrió más que daños superficiales y un ligero traumatismo craneal del que, según informa el periodista local Martin Camus, se recupera satisfactoriamente, pendiente de que los médicos le sigan haciendo pruebas. No hay constancia de heridos entre el pasaje del otro vehículo implicado.

El siniestro ocurrió cuando Eto’o, natural de la ciudad de Duala, un poco al suroeste del lugar de los hechos, regresaba a su casa tras asistir a la celebración de una boda. Aunque tiene ya 39 años y no está en activo, sigue siendo una figura venerada en Camerún, donde le consideran uno de los mejores de toda la historia en el país. Es el máximo goleador y el segundo que más partidos ha jugado en la historia de la selección nacional (56 tantos en 118 encuentros).

Cuenta con un palmarés incomparable al de ningún otro compatriota, incluyendo tres Champions Leagues (dos con el Barça y otra con el Inter de Milán), tres ligas españolas, una italiana, el Pichichi de 2006 y cuatro veces el premio al mejor futbolista africano. Además, a lo largo de su carrera se ha posicionado como una figura muy relevante en la lucha contra el racismo en el fútbol. Todavía es recordado como un hito el día de 2006 que amenazó con marcharse del campo a mitad de partido, harto de los insultos que recibía desde la grada en Zaragoza.

Sigue ligado al deporte

Actualmente Eto’o se ha alejado de los terrenos de juego pero no del fútbol. Sus ocupaciones en los últimos tiempos, tras colgar las botas en las filas del Qatar SC, han sido institucionales. Es uno de los embajadores de la organización del Mundial de 2022, que precisamente se jugará en el país árabe, y también ocupa ese puesto para LaLiga desde hace dos temporadas. También participa en actos oficiales relacionados con el fútbol: a principios de 2020 fue uno de los maestros de ceremonias de la gala anual de entrega de premios de la Confederación Africana.

Pero no solo eso. Quiere ampliar su ámbito de actuación, motivo por el cual el año pasado se matriculó como estudiante de Economía en la universidad de Harvard. Probablemente lo hizo para saber gestionar en condiciones uno de sus últimos proyectos: ha puesto en marcha su propia casa de apuestas, bautizada Betoo. Además, aprovechando su imagen de estrella del deporte, en los últimos tiempos acapara cargos con función representativa: el mes pasado el gobierno del Chad, país fronterizo con Camerún por el norte, le nombró “embajador itinerante de la Presidencia de la República”. Y por si fuera poco, tiene su propia fundación de carácter solidario, que emprende proyectos para mejorar las condiciones de vida de niños en África occidental.

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