Salvini arrastra a Italia más a la ultraderecha y ahora busca conquistar Europa

Elisabetta Piqué

ROMA.- "A mí me preocupa un poco esta deriva de ultraderecha que a veces la Liga abraza y me obliga a tomar distancias". Con esta frase, dicha anoche en un programa de televisión, el viceprimer ministro italiano,Luigi Di Maio, líder del antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5E), abrió otro frente de choque contra Matteo Salvini, líder de la derechista Liga y su socio en el gobierno populista. Un político que se volvió la persona más popular de Italia y que apunta ahora a conquistar Europa.

Desde que pusieron en pie, en junio del año pasado, una extraña alianza "verde-amarilla" (por los colores de la Liga y el M5E), Salvini y Di Maio se la pasaron peleando sobre casi todos los temas en agenda. Desde cuestiones económicas -entre ellas la realización de grandes obras como un tren de alta velocidad que debería unir a Turín con Lyon- hasta política migratoria y de familia.

Luigi Du Maio, líder del antisistema Movimiento Cinco Estrellas, se distancia cada vez más de Salvini

Las tensiones internas son tales que muchos analistas se preguntan cuánto podrá durar en el poder esta extraña "diarquía", cada vez más despareja.

El M5E, el gran ganador de las elecciones del 4 de marzo del año pasado fue fagocitado por la Liga de Salvini, que, según los sondeos, triplicó su intención de voto.

El ministro del Interior, con su política de cierre de puertos a los barcos repletos de deseperados y su retórica xenófoba, no sólo es el hombre fuerte del gobierno italiano -con una popularidad ampliamente superior a la de Luigi "Giggino" Di Maio-, sino que apunta ahora a transformarse en el líder de un nuevo bloque soberanista en el futuro nuevo Parlamento Europeo (PE).

Diversos sondeos indican que en las próximas elecciones para renovar las 751 bancas del PE -que se reducirán a 705 en caso de Brexit -, que se celebrarán del 23 al 26 de mayo, la Liga de Salvini no sólo se convertirá en el primer partido de Italia, sino también, del Parlamento de Estrasburgo.

Se trata de un escenario más que preocupante para la centroizquierda en general, y en especial para Di Maio, que en las elecciones regionales que hubo en Italia en los últimos meses (Basilicata, Cerdeña, Abruzos, Molise, Friuli Venecia Giulia y Trentino Alto Adige) -en las que siempre triunfó la derecha-, vio como el M5E cayó en picada, abriendo dudas sobre la estabilidad del actual gobierno.

Mientras el Partido Democrático (PD), de centroizquierda, intenta resucitar de la debacle de la mano de su nuevo secretario, Nicola Zingaretti, Salvini sigue marcando la agenda. Y se prepara para lanzar, el lunes, el manifiesto de los "soberanistas" en una cumbre en Milán en la que juntará a una veintena de partidos europeos de derecha con los que comparte euroescepticismo y nacionalismo.

El objetivo es acordar una línea común en vista de las elecciones europeas. Participarán de la reunión, que tendrá lugar en el Hotel Gallia y que marcará el inicio de la campaña electoral de la Liga en vista de las elecciones de mayo, el eurodiputado alemán Joerg Meuthen, vocero de Alternativa para Alemania (Afd), movimiento euroescéptico y radical de derecha que creció mucho en las últimas elecciones locales, sobre todo en los länders más pobres del este alemán.

Salvini, que sueña una Unión Europea totalmente distinta de la actual, en la que los países tengan más peso propio que Bruselas, en su "manifiesto" llamará a "dar vuelta" a Europa a través del "sentido común". Subrayará que hay que defender las comunes raíces cristianas, la identidad nacional, la supremacía de las Constituciones de cada país sobre las directivas europeas, la necesidad de fronteras y la negativa a la redistribución de los inmigrantes. Llamará, además, a superar las políticas de austeridad impuestas por Bruselas y a contrastar el dominio de Francia y Alemania.

La noticia del lanzamiento del "manifiesto" de Salvini alteró los nervios de muchos. Pero hoy se supo que habrá deserciones importantes. Pese a que se había anunciado la presencia de "pesos pesados", como la francesa Marine Le Pen, líder de Reagrupamiento Nacional (RN, de extrema derecha) y del premier húngaro, Viktor Orban, finalmente faltarán a la cita.

Orban, que ni siquiera enviará a Milán a un representante de su partido, Fidesz, en realidad no quiere romper con el Partido Popular Europeo -el más importante del Parlamento-, sino que intenta empujar a este bloque más hacia la derecha, según trascendió.

Le Pen, por su parte, hizo saber que tenía otros compromisos locales. Pero, al igual que el Partido de la Libertad austríaco (Fpoe), que tampoco participará del encuentro, hizo saber que es favorable a la creación de un único grupo parlamentario de soberanistas europeos en el próximo Europarlamento.

"El faltazo de líderes que no participarán al encuentro de Milán demuestra el fracaso político del proyecto europeo de la Liga", dijo Laura Ferarra, diputada en el PE del M5E, que, paradójicamente, actualmente se encuentra en el grupo parlamentario europeo EFDD, que incluye varios partidos de derecha, entre ellos cuales el UKIP, de Nigel Farage, aunque en las próximas elecciones se presentará con otra lista.

"El M5E representa de la mejor forma la voluntad de cambio que hay en Europa. No se puede pensar en gobernar a Europa con grupúsculos de extrema derecha que tienen ideas medievales y retrógradas", agregó Ferrara. Con esta frase dejó a flote, una vez más, esa discrepancia evidente en la extraña pareja Di Maio-Salvini, que parece estar cada vez más cerca del divorcio.