¿Qué salvamos del año pasado? Las estrategias de los padres para armar la mochila

Evangelina Himitian

Apenas le dio tiempo a sacarse las ojotas y a desarmar los bolsos de las vacaciones. Gabriela Oyola, de 42 años y madre por dos, desembarcó en la ciudad hace cuatro días y ya se puso a trabajar en esa lista de pendientes con la que se fue a la costa: la de las mochilas y los uniformes de los chicos. Claro que el aumento de precios de la canasta escolar la llevó a echar mano de la estrategia que están usando cada vez más madres, crisis mediante: "Primero miramos lo que quedó del año pasado, revisamos lo que se salvó y compramos solo lo que nos falta", confía.

No es para menos: este año, volver al aula sale entre un 50 y un 60% más que el año pasado, según un informe de la asociación Consumidores Libres. Los productos de la canasta escolar tuvieron un aumento del 52% y los uniformes y guardapolvos subieron más del 56%, detalla Héctor Polino, representante legal de la asociación, con una lista de 33 productos relevados. Los cuadernos y los lápices de colores de madera son los que más subieron.

Si un cuaderno forrado de 84 hojas de 90 gramos tapa dura costaba 185 pesos el año pasado, este año, vale unos 290 pesos. Los lápices de madera subieron un 70%: de 100 pesos a 170 pesos en un año. Y la lista sigue: un repuesto de 90 hojas para carpeta pasó de 165 pesos a 230; la voligoma, de 25 pesos a 49 pesos, con un aumento del 97%. Para completar una mochila con esta lista de 33 productos este año hay que gastar unos 3020 pesos, mientras que el año pasado el gasto era de 1987 pesos. Las mochilas en sí mismas no se incluyeron en este listado, porque según la calidad pueden salir desde 600 pesos hasta unos 4400 pesos.

En los colegios privados, donde la lista suele ser más larga aún, armar la mochila puede llegar a los 6000 pesos y después habrá que sumarles los interminables pedidos de libros, cuadernillos, uniformes y equipos "estrafalarios" como un violín o un equipo de esgrima.