El Salvador deja de separar a pandillas rivales en cárceles en medio de ola homicida

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Foto publicada el 25 de abril de 2020 por la oficina de prensa de la Presidencia de El Salvador que muestra a los reclusos de la prisión de Izalco, al noroeste de San Salvador, durante una operación de seguridad dentro de la pandemia del coronavirus COVID-19.

Foto publicada el 25 de abril de 2020 por la oficina de prensa de la Presidencia de El Salvador que muestra a los reclusos de la prisión de Izalco, al noroeste de San Salvador, durante una operación de seguridad dentro de la pandemia del coronavirus COVID-19. (EL SALVADOR'S PRESIDENCY PRESS OFFICE/AFP | Handout)

Los miembros de pandillas rivales fueron mezclados desde este domingo en las celdas de las prisiones de El Salvador, acabando con una medida de separación vigente desde hace años, en medio de una ola homicida protagonizada por esas agrupaciones criminales en las calles del país, informaron fuentes oficiales.

"Este día se acabaron las celdas de una misma pandilla, hemos mezclado a todos los grupos terroristas (pandilleros) en la misma celda, en todos los Centros Penales de seguridad", escribió en Twitter el viceministro de Justicia y Seguridad, Osiris Luna.

Al ser consultada por AFP, una fuente de ese ministerio se abstuvo de comentar cuál es el fin de acabar con la separación en las cárceles, vigente desde 2002 para evitar enfrentamientos entre pandillas rivales.

Para el coordinador de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES, ONG), Miguel Montenegro, "la unificación de las pandillas (...) lleva un riesgo total de que haya amotinamientos o asesinatos selectivos o colectivos".

Es "una bomba de tiempo" que puede "explotar" en cualquier momento y el responsable será el gobierno por tener la custodia de los reos, advirtió.

Este domingo, para demostrar que la medida ya es una realidad, el viceministro Luna, que también se desempeña como Director de Centros Penales, mostró en Twitter fotos con pandilleros de la Mara Salvatrucha y de Barrio 18 juntos y con la inscripción "¡El Estado se respeta!".

El viernes, según fuentes del ministerio de Justicia y Seguridad Pública, la pandillas mataron a 22 personas, el sábado a 12 y en lo que va del domingo han dado muerte a cinco más.

Antes de este repunte, el país tenía un promedio diario de 2,3 homicidios diarios en el marco de una cuarentena domiciliar obligatoria para contener el coronavirus.

"Las maras están aprovechando que casi la totalidad de nuestra fuerza pública está controlando la pandemia", tuiteó este domingo el presidente Nayib Bukele, que el sábado había declarado los presidios en estado de emergencia para evitar que desde allí salieran órdenes sobre crímenes al exterior.

"Que les quede claro que no los vamos a tolerar, los vamos a capturar y se les aplicará todo el peso de la Ley. Estos terroristas solo tienen dos vías: la cárcel o la muerte", advirtió de su lado el ministro de Seguridad y Justicia, Rogelio Rivas.En El Salvador, las pandillas tienen unos 70.000 miembros -más de 17.000 de ellos encarcelados- y se dedican a la extorsión y el narcotráfico, entre otras actividades ilegales.El Salvador, con 6,6 millones de habitantes, es uno de los países sin guerra más violentos del mundo, con 35,6 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2019. La mayoría de esas muertes fueron consecuencia de la actividad pandillera.