El Salvador contrata firma para promover inversión de EEUU

JOSHUA GOODMAN
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MIAMI (AP) — El Salvador otorgó el miércoles un contrato de cabildeo de 780.000 dólares a una compañía creada hace apenas tres semanas en Washington con el objetivo de promover la inversión, una medida que se inscribe dentro de las gestiones del presidente Nayib Bukele, un firme aliado del mandatario Donald Trump, para alinearse con el plan de desarrollo de Joe Biden de 4.000 millones de dólares diseñado para frenar la migración desde Centroamérica.

La nueva compañía, Invest El Salvador, es la tercera en registrarse como agente extranjero de El Salvador desde agosto, con contratos por un total que supera los 1,6 millones de dólares.

Invest El Salvador “informará al público, funcionarios del gobierno y medios de comunicación de Estados Unidos sobre la importancia de desarrollar sólidos diálogos entre Estados Unidos y El Salvador, y de promover la inversión extranjera directa”, según documentos presentados al Departamento de Justicia la semana pasada. El contrato por un año, que no había sido reportado previamente, fue firmado por un asesor de Bukele el 5 de noviembre.

El único empleado y director ejecutivo de la compañía es Brian Dean, un especialista en Latinoamérica que encabezó la campaña del estado de Florida para expandir el comercio en la región durante el mandato de Jeb Bush en la entidad. La junta directiva del grupo incluye al también republicano David Metzner, socio administrador de ACG Analytics, una compañía de consultoría política en Washington donde Dean dijo que había trabajado hasta ahora.

Bukele, de 39 años, llegó a la presidencia en 2019 con la promesa de sacar a El Salvador de las profundas divisiones causadas por la violencia de las pandillas y la corrupción sistemática en los gobiernos tanto de izquierda como de derecha que han estado al frente del país desde que concluyó la guerra civil en 1992.

A pesar de que aún goza de popularidad en su país, Bukele ha sido criticado por legisladores estadounidenses — en su mayoría demócratas, aunque también algunos republicanos — por supuestas prácticas autoritarias, en especial después de enviar tropas armadas a rodear el Congreso en febrero pasado a fin de presionar a los legisladores para que aprobaran un crédito para financiar el combate a las pandillas. Su confinamiento estricto para frenar la propagación del coronavirus también desató polémicas.

La oficina de Bukele no respondió a solicitudes de comentario.

Dean dijo a la AP que Bukele considera que la mayoría de las críticas de Washington hacia su gobierno son “irritantes” y se basan en un mal entendimiento de sus políticas.

“No tengo dudas sobre su compromiso con la democracia y con desterrar la corrupción”, declaró Dean. “Lo demás son sólo cuestiones semánticas y de matices”.

Como vicepresidente, Biden promovió agresivamente un paquete de 750 millones de dólares para Centroamérica para atacar las causas de la inmigración, un marcado contraste con las estrictas políticas del gobierno de Trump y que Bukele respaldó al firmar un acuerdo bilateral que le permitiría a Estados Unidos enviar a El Salvador a solicitantes de asilo de otros países.

Biden ha prometido que como presidente expandirá la ayuda a 4.000 millones de dólares, enfocándose en promover la inversión privada, fortalecer el estado de derecho y combatir la corrupción.

“Los objetivos de Biden sin duda se alinean con lo que está sucediendo en El Salvador”, comentó.

En agosto, la agencia de inteligencia salvadoreña contrató por 75.000 dólares mensuales a Sonoran Policy Group, una compañía dirigida por Robert Stryk, uno de los cabilderos extranjeros mejor pagados bajo el gobierno de Trump. Después, en octubre, se firmó un contrato similar con Rational 360, una empresa creada por Patrick Dorton, exasesor de la Casa Blanca en el gobierno de Bill Clinton.

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Goodman está en Twitter como: @APJoshGoodman