La salud, el pedido repetido en el regreso de los fieles a la peregrinación a Luján

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Peregrinación a pie a Luján , plaza Bujan , Moreno.
Gerardo Viercovich

“Le vamos a agradecer a la Virgen de Luján tener salud y la pedimos para aquellos que sufren o han sufrido mucho a causa de la pandemia”, dijo Agustín Morelo, que, junto a un grupo de cinco amigos, fue uno de las miles de personas que hoy participaron de la 47a Peregrinación Juvenil a Luján.

Este año, esta demostración de fe, una de las más importantes del país, volvió a hacerse de manera presencial y con fuertes protocolos. En 2020, como consecuencia de la cuarentena por el nuevo coronavirus, se celebró de modo virtual. De hecho, en esta edición el impacto de la crisis sanitaria se extendió no solo en los pedidos de los feligreses, sino en el lema, “Madre del Pueblo, te pedimos por la salud y el trabajo”.

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Los organizadores afirmaron que estaban sorprendidos por la cantidad de personas que se sumaron a la caminata. Sin embargo, reconocieron que no se alcanzaron los entre 500.000 y el millón de participantes como en encuentros anteriores.

A las 8, con un gran entusiasmo, en una mañana algo fresca y con un sol pleno que se escondió algunas horas más tarde, la Parroquia San Cayetano, en Cuzco 150, en Liniers, recibió a los fieles que se acercaron para comenzar desde ese punto la caminata de unos 70 kilómetros hasta la Basílica de Luján. Un mate cocido caliente, pan y algo dulce, los esperaban junto a la bendición del padre Lucas Arguimbau, párroco del santuario. “Casi dos años. Cuánto esperamos este momento. Tenemos muchas cosas en el corazón para agradecer y para pedir, les deseamos que tengan una linda peregrinación”, les dijo a los fieles.

Peregrinación a pie a Luján , plaza Bujan , Moreno.
Gerardo Viercovich


Un sacerdote bendice a uno de los participantes de la peregrinación a pie a Luján (Gerardo Viercovich/)

El sacerdote despedía cada quince minutos a quienes partían, ataviados con mochilas, hacia la ciudad bonaerense.

Si bien muchos peregrinos eligieron salir desde el santuario, no se produjo una gran concentración de personas. A diferencia de los encuentros anteriores, este año los feligreses respetaron la recomendación sanitaria de los organizadores y eligieron recorrer trayectos más cortos, por lo que la circulación fue ordenada. Alrededor de las 8.10, la imagen cabecera de la Virgen partió en camioneta hacia Morón, ante el grito repetido de “¡viva la Virgen!”.

Natalia García era una de las tantas creyentes que se acercó a la puerta del santuario a despedir la imagen. A pesar del contexto de pandemia, llegó desde la localidad bonaerense de Norberto de la Riestra. “La primera vez que caminé fue por una promesa y desde ese entonces lo hago todos los años. Como en 2020 no se hizo, algunos vecinos del pueblo caminamos 20 kilómetros hasta otro pueblo cercano para agradecerle a la Virgen en su día. Hoy somos 16 personas que vamos a agradecer principalmente la salud, que en este contexto de pandemia es lo más importante”, señaló.

Peregrinación a pie a Luján , plaza Bujan , Moreno.
Gerardo Viercovich


Como parte del protocolo sanitario se pedía a los asistentes que mantengan distancia del resto de las personas (Gerardo Viercovich/)

Música, cantos, aplausos y calurosas palabras de aliento, esperaban a los miles de peregrinos que, en forma continua, pasaron por la puerta de la Catedral de Morón. Alrededor de las 9, el obispo de la diócesis, Jorge Vázquez, bendijo a los caminantes.

“Todos los años voy a agradecer porque viví un episodio muy fuerte. Mi hijo se enfermó lo llevaron al hospital, y de repente lo vi lleno de cables. Recuerdo que en la capilla del hospital estaba la Virgen de Luján. Ese día le pedí y le prometí que hasta que mis piernas den, le iba a agradecer siempre si lo cuidaba. Ella cumplió. Entonces, yo también”, contó, emocionada, Elizabeth, de González Catán, que, en Morón, se sumó a la procesión.

Banderas, remeras, pecheras y gorros con la estampa de la Virgen, acompañaron a muchos peregrinos, mientras que otros llevaban la imagen aferrada a sus manos. Incluso, algunos la cargaban en un carrito, al que habían adornado con lazos, guirnaldas y mensajes de agradecimiento.

La llegada

“¡Que se sienta la alegría!, ¡Que María sepa que estamos acá!, ¡Viva la Virgen!”, animaba monseñor Fernando Maletti, cuando, escoltada por la policía, aplausos y sirenas, llegó cerca de una hora y media después la imagen cabecera a la Plaza Buján, en Moreno. La escena se repitió y miles de personas pasaron frente al escenario montado en una esquina de la plaza, al tiempo que levantaron sus manos y agradecieron poder ver por un instante la imagen peregrina que se quedó allí hasta el atardecer. Luego, fue trasladada a Luján.

catedral de Moron, peregrinacion a pie a lujan
Gerardo Viercovich


Los peregrinos partieron desde Liniers o se sumaron en otros puntos hacia la basílica de Luján (Gerardo Viercovich /)

“Los católicos veneramos a nuestra madre porque es el rostro materno de Dios, ella nos lleva a Dios y nos hace encontrarnos con su hijo Jesús y es nuestro refugio. ¡Ablandemos nuestro corazón, argentinos! ¡No tengamos un corazón de piedra!”, advirtió monseñor Maletti a los feligreses.

Durante toda esta etapa del camino, los peregrinos siguieron atentamente las medidas sanitarias recomendadas, como el uso de barbijo y la distancia social y, se los veía avanzar en burbujas conformadas por grupos de amigos o compañeros de parroquias o de instituciones. En especial, en su paso por Plaza Buján, se vieron algunos barbijos bajos en el caso de aquellos que debían recuperar aire por el esfuerzo físico.

Una lluvia débil alcanzó a los peregrinos pasado el mediodía, pero a paso firme avanzaron hacia la Basílica de Luján, donde la Virgen los esperaba en la puerta de la basílica.

Peregrinación a pie a Luján , plaza Bujan , Moreno.
Gerardo Viercovich


Una imagen de la Virgen en la plaza Bujan, de Moreno, que acompañó a los feligreses durante su recorrido (Gerardo Viercovich/)

De hecho, alrededor de las 18, ya se vio la llegada de los primeros peregrinos a la Plaza Belgrano, que está frente a la basílica.

“Vengo de Salta y hace 15 años que peregrino a Luján. El año pasado le hice una promesa a la Virgen por la pandemia, para que nos dé salud y trabajo en este tiempo tan difícil. Hoy le vengo a agradecer”, sostuvo Oscar Saravia.

Mañana, a las 7, habrá una misa que presidirá el arzobispo de Buenos Aires, Mario Aurelio Poli, y será transmitida en vivo por la Televisión Pública, Radio Nacional y las redes del santuario (puede buscarse por el usuario @santuariodelujan).

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