La salud de Michael Schumacher: la internación en París con un nombre falso y la visita de Jean Todt

LA NACION

El hermetismo que rodea la salud de Michael Schumacher se refleja en la nula información oficial sobre la reciente internación del séptuple campeón del mundo de la Fórmula 1 en el hospital Georges Pompidou, de París. Apenas un comentario de un allegado de una médica del sector de cardiología del sanatorio francés, se ofrece como el único dato sobre el piloto alemán, que fue ingresado con un nombre falso, y que se sometió a un tratamiento de células madres para paliar los efectos de las gravísimas lesiones que sufrió el 29 de diciembre de 2013, mientras practicaba esquí en los Alpes franceses, más precisamente en Meribel. El dato, que no es de primera mano y no agrega ni aporta ninguna precisión sobre el estado de salud del máximo campeón de la F1, manifiesta que "está consciente".

"Schumacher está aquí, está en mi lista [de pacientes] y puedo asegurarte que está consciente", le afirmó una médica a un colega, que es la fuente que cita el periódico Le Parisien. En el reporte, el diario señala que Jean Todt, amigo de Schumacher, actual presidente de la FIA y exjefe del piloto en los tiempos de Ferrari, hizo una visita de 45 minutos, aunque se marchó por una puerta lateral sin ser descubierto y agregándole un halo de misterio a la salud del germano, de 50 años.

Todt arribó a París para participar del funeral del joven y talentoso piloto Anthoine Hubert, de la Fórmula 2 de la FIA, que murió en un accidente durante la prueba que se desarrolló en el Gran Premio de Bélgica, en Spa-Francorchamps, el 31 de agosto pasado. La misma categoría en la que participa Mick Schumacher, hijo de Michael, que corrió en el circuito de Hockenheim en la Ferrari con la que su padre obtuvo en 2004 la séptima y última corona de la F.1, la quinta con la Scuderia.

Aquel fin de semana, Todt acompañó a Schumacher en su fortaleza de Gland, en Suiza, y observaron la carrera que ganó el neerlandés Max Verstappen (Red Bull Racing). Después de aquel encuentro, el dirigente francés le aseveró a los medios que "Michael está en las mejores manos y bien cuidado. No se rinde y sigue luchando, al igual que su familia". Esta vez, Todt prefirió escabullirse y no entregar ningún tipo de información ni de punto de vista, como si dejara esa tarea en poder de Sabine Kehm, la representante de Schumacher, o de Corinna, la esposa del germano, las que mantienen una estricta reserva sobre la evolución.

El dueño de siete coronas permaneció dos días internado en el edificio D del hospital de París, donde fue asistido por el profesor Philippe Ménasché, de 69 años, un pionero en el uso de terapia con células madre para el tratamiento de insuficiencias cardíacas. La búsqueda del tratamiento a cargo del célebre médico cirujano cardiovascular, es lograr una acción anti-inflamatoria sistemática.

Después del accidente que lo tuvo en coma durante nueve meses, Schumacher fue trasladado al hospital de Lausana, Suiza, y más tarde lo derivaron a su hogar, a orillas del Lago de Ginebra, donde empezó un largo proceso de rehabilitación amparado por la privacidad y la compañía de su familia. Este año, según consignan los medios franceses, Schumacher fue atendido en la clínica Pitié-Salpatrieré, de París, mientras que en julio último debía retornar a la capital de Francia para someterse a nuevos controles, pero ese viaje fue postergado por un problema de salud y fue reprogramado para los primeros días de septiembre, cuando Menasché retorno de sus vacaciones.