Rushdie sigue hospitalizado, en estado crítico pero sin respirador

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Nueva York, 14 ago (EFE).- El escritor angloindio Salman Rushdie, apuñalado el pasado viernes, está evolucionando positivamente y ya no necesita respiración asistida, aunque sigue hospitalizado y en estado crítico, mientras se multiplican en el mundo llamadas de solidaridad con él y hasta llamamientos para que reciba el premio Nobel.

La buena noticia la dio hoy su hijo Zafar Rushdie, convertido en portavoz de la familia, que emitió un comunicado en Twitter en el que explicó que, pese a la gravedad, a su padre le fue retirado el sábado el respirador y oxígeno adicional, tras lo cual "pudo decir unas palabras", y añadió que no ha perdido "su sentido del humor jovial".

Tras el ataque al autor el viernes, sucedido tras arrastrar más de tres décadas amenazado de muerte, su agente literario Andrew Wylie informó de que Rushdie perdería uno de sus ojos, que su hígado había quedado gravemente dañado por las puñaladas y que el agresor había "cortado los nervios de un brazo" del escritor.

La exesposa del escritor, modelo y presentadora de televisión, la india Padma Lakshmi, aseguró hoy en un tuit estar "aliviada de que Rushdie está saliendo adelante después de la pesadilla del viernes".

En el incidente resultó con heridas leves el moderador Henry Reese, quien ha considerado como "un ataque a la libertad de expresión" la agresión contra Rushdie, amenazado de muerte desde 1989 por una fetua emitida por del ayatolá Ruholá Jomeiní tras la publicación de "Versos satánicos" y para quien hoy varias figuras francesas reclamaron el Premio Nobel de Literatura.

Rushdie ha recibido varios premios por su exitosa carrera en el mundo literario pero no ese importante reconocimiento. "Jamás me darán el Nobel por miedo a los islamistas", dijo en una entrevista en 2017.

El anuncio de los ganadores de este año se conocerá en octubre, específicamente el día 6 para el de literatura.

"No puedo imaginar a ningún otro escritor que tenga la audacia, hoy en día, de merecerlo más que él. La campaña empieza ahora", escribió el mediático filósofo y escritor francés Bernard-Henri Lévy en las páginas del semanario "Le Journal du Dimanche" (JDD).

Y mientras el estado de salud de Rushdie ha traído alivio a su familia y el mundo literario, se han comenzado a conocer más detalles del joven radical chií, Hadi Matar, nacido en Estados Unidos de origen libanés, que le acuchilló el viernes en Nueva York, donde vive el escritor desde el 2000.

Las autoridades locales del condado de Chautauqua, al noroeste del estado de Nueva York donde ocurrió el ataque en una institución educativa, trabajan en conjunto con el FBI y autoridades internacionales en esta investigación.

Según ha dicho el fiscal del condado, Jason Schmidt, el ataque a Rushdie fue "no provocado y planificado" y de resultar culpable de los cargos de intento de asesinato en segundo grado y de ataque armado, de los que se declaró no culpable, el sospechoso enfrentaría hasta 32 años de cárcel.

A Matar, que según las autoridades no tiene expediente de antecedentes penales y que llegó a Chautauqua un día antes del evento -para el que pagó una cuota de inscripción-, se le ha negado la libertad bajo fianza y permanece detenido. Vecinos y miembros de un club de boxeo al que solía asistir todos los días le describen como "muy tranquilo", de acuerdo con la cadena CNN de televisión.

La agresión a Rushdie no ha provocado aún una reacción de las autoridades gubernamentales de Irán que mantienen silencio sobre el incidente y su agresor.

En el país de donde partió su condena a muerte en 1989 -de acuerdo con la fetua del Ayatolá Jomeini nunca formalmente revocada-, los medios más conservadores celebraron el atentado, pero la indiferencia fue la tónica general entre los ciudadanos, que consideran el asunto una cosa del pasado o directamente desconocen el nombre del novelista.

Está previsto que el próximo libro de Rushdie, "Victory City" sea publicado en febrero del 2023 en EE.UU. bajo la editorial Penguin Random House.

(c) Agencia EFE