Sainte-Beuve, el padre de la crítica literaria

*Con cada uno de sus artículos fue normando el criterio de la literatura francesa y ofreciendo un panorama de una enorme riqueza

Por Ángela Anzo

México, 26 de marzo (Notimex).— Toda la leyenda que rodea a Charles Augustin Sainte-Beuve (Boulogne-sur-Mer, 1804-París, 1869) nos obliga a examinar quién fue el crítico literario, lo que dijo y lo que no dijo de los grandes autores franceses del siglo XIX, refirió Christopher Domínguez Michael durante la a transmisión en línea de la conferencia "Sainte-Beuve", como parte del ciclo "Grandes críticos literarios", del Colegio Nacional. 

      El historiador y ensayista reconoció la importancia y el legado del escritor francés, quien fue el primero que le dedicó un libro a la literatura escrita por mujeres y señaló que puede verse en él, al padre de la crítica literaria moderna, que destacó por ser el creador del género tal cual lo conocemos actualmente, valiéndose de la prensa –un elemento que en el siglo XVIII aún era muy precario–, y quien se volvería famoso por su reseña literaria de los lunes, donde desmenuzó la personalidad de los autores y ofreció una descripción detallista de las obras.

      Para Sainte-Beuve, "un critico literario debía tener una personalidad abierta al cambio de los tiempos y ser capaz de modificar sus opiniones, pero poseer una personalidad esencialmente conservadora, uno de los aspectos más criticados de su trabajo, ya que no dio cabida a nuevos autores y libros". Esto no puede ser reprochado únicamente al escritor, puesto que "compartía el estado de animo de sus lectores y las limitaciones de su época". 

     Añadió que fue el primer critico en la historia que compartió el pedestal con las grandes figuras de la literatura y con cada uno de sus artículos fue normando el criterio de las letras francesas, ofreciendo un panorama de una enorme riqueza, que contempló prácticamente a todos los géneros, incluidas las memorias históricas, las historias de la Revolución, la novela y la poesía.

      Como todo lector, expuso Domínguez durante la transmisión del jueves 26, fue inconsecuente en sus apreciaciones, alabando lecturas que ya entonces eran vulgares y subestimando el valor de autores como Henri Beyle, más conocido por su seudónimo Stendhal; Victor Hugo, François-René de Chateaubriand, Gustave Flaubert y Charles Pierre Baudelaire.

      Finalmente, refirió que fue un hombre poco extraordinario, "que entendió muy rápidamente que no podía competir con los grandes creadores de su época pero que asumió que podía hacer de la crítica un género tan respetable como la poesía o la novela, y que por algún motivo, se volvió imprescindible", por lo que hasta nuestros días representa una figura tutelar por sus virtudes, pero también por sus enormes defectos.

 

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