Súbase al lomo de una majestuosa ballena en un video ‘extraordinario’

Video screengrab

La mítica experiencia de montar una ballena ha sido captada en video después que unos investigadores acoplaron una cámara 4K a una ballena del Atlántico Norte frente a Virginia.

El Instituto de Investigación de Peces y Vida Silvestre de la Florida compartió el video en Facebook, señalando que la ballena fue marcada con una cámara para “analizar su inmersión a corto plazo y su comportamiento acústico”.

“El video resultante es una visión rara y notable de la migración hacia el sur de una ballena franca del Atlántico Norte embarazada ... desde el punto de vista de las ballenas”, escribió el Instituto de Investigación de Vida Silvestre.

“Mientras lo ve, observe el bajo perfil de las ballenas y la poca perturbación que hacen en la superficie. Esta es en parte la razón por la que puede ser difícil para los navegantes avistar ballenas francas, incluso en buenas condiciones”.

El video muestra cómo las enormes ballenas francas parecen moverse a cámara lenta mientras se deslizan suavemente, se sumergen y vuelven a subir.

En los momentos en que deciden salir a la superficie, las aguas oceánicas escurren suavemente sobre sus lomos y retroceden con la misma suavidad.

Entre los momentos más inusuales grabados está el de otra ballena que cruza por encima de la ballena marcada y la acaricia suavemente con una aleta.

Los investigadores fijaron la cámara con una larga pértiga y una ventosa, según muestra el video. La marca se recuperó un día después, a 20 millas náuticas al sur, con más de 10 horas de datos grabados.

La ballena, identificada como Smoke, tiene 27 años y acaba de tener su cuarta cría, según los investigadores. En el video se le ve acompañada de otra hembra, llamada Caterpillar.

Según el Centro de Ciencias Marinas de la isla de Tybee, los científicos han seguido la pista de “Smoke” desde que la avistaron cuando era una cría en 1996 “en aguas de la costa norte de la Florida”.

“En abril de 2003, Smoke fue vista ... con lo que los investigadores pudieron identificar rápidamente como las clásicas cicatrices de enredo”, informa el centro.

“No se le vio ningún aparejo, pero era obvio que en algún momento entre agosto de 2002 y abril de 2003 se había enredado en redes de pesca y había conseguido desenredarse, como su madre (Phoenix) pudo hacer unos seis años antes”.

Las ballenas francas viven, “como mínimo”, hasta 70 años y pueden alcanzar 52 pies de longitud y 140,000 libras de peso, según NOAA Fisheries.