Sánchez tiene listo el acuerdo con sus aliados para continuar en el poder

LA NACION

MADRID.- El presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, terminaron ayer con meses de incertidumbre política con la firma un acuerdo para que los seis diputados del Partido Nacionalista Vasco apoyen al líder socialista y permitan su investidura.

Poco después, el PSOE presentó con Unidas Podemos una coalición progresista para asumir una nueva agenda de gobierno centrada en mayores impuestos, avances sobre cuestiones de género y medio ambiente.

El acuerdo entre el PSOE y el PNV incluye el compromiso de impulsar las reformas necesarias para "adecuar la estructura del Estado al reconocimiento de las identidades territoriales", algo que debe alcanzarse a través del "diálogo entre partidos e instituciones".

Para eso, se acordarán "las modificaciones legales necesarias para encontrar una solución al contencioso en Cataluña y a la negociación del nuevo Estatuto" del País Vasco "atendiendo a los sentimientos nacionales de pertenencia".

El PSOE se comprometió a "proceder en 2020 a la negociación y traspaso a la Comunidad Autónoma Vasca de las competencias estatutarias pendientes" y la cesión en seis meses de las competencias de tráfico a la Comunidad Foral de Navarra "con el mismo contenido y extensión que las realizadas en su momento" al País Vasco.

Además, el gobierno de Pedro Sánchez aseguró que informará "con antelación suficiente" los proyectos que busca establecer, por lo que toda medida legislativa del gobierno tendrá que contar con el aval del PNV. El acuerdo cuenta con 12 puntos.

Después de firmar el pacto, Ortuzar expresó que el acuerdo serviría "para favorecer el diálogo entre diferentes y para garantizar la estabilidad en las instituciones". "Pedro Sánchez se garantiza seis votos vitales y el PNV logra garantías para Euskadi", indicó Ortuzar, según consignó el diario El País.

De esta manera, Sánchez cuenta con el apoyo de Más País, Compromís, los regionalistas cántabros del PRC y Nueva Canarias, pero el PSOE espera agregar a la Coalición Canaria, BNG y Teruel Existe.

Programa de gobierno

Tras el acuerdo con los vascos, el PSOE y Unidas Podemos presentaron una coalición progresista en la que se establecieron cuestiones como la derogación parcial de algunos aspectos de la reforma laboral, una reforma fiscal una ambiciosa subida de impuestos a las personas con mayores ingresos y a las grandes empresas, un aumento del salario mínimo y un avance en políticas feministas y medioambientales.

Entre los puntos más importantes del acuerdo, se prevé aumentar dos puntos para las rentas de más de 130.000 euros y cuatro puntos para las de más de 300.000 euros. Además, se fijará un tipo mínimo del 15% en el impuesto de sociedades, que se ubica en el 18% para los bancos y las empresas de energía. En tanto, se derogará el despido por ausentismo por bajas de enfermedad.

En relación con la situación en Cataluña, el texto contempla "abordar el conflicto político catalán impulsando la vía política a través del diálogo, la negociación y el acuerdo entre las partes que permita superar la situación actual" y establece que "el marco de colaboración entre el gobierno central y las comunidades autónomas estará definido por el principio de la multilateralidad".

Por otro lado, el acuerdo prioriza la aprobación de la ley de cambio climático y transición energética para que en 2050 el ciento por ciento de la generación eléctrica sea renovable (actualmente es del 40%).

Después de presentar el pacto, Sánchez agradeció a Iglesias su "generosidad y enorme dosis de responsabilidad".

Igualmente, Sánchez reconoció que su gobierno no cuenta con la mayoría, en lo que se pudo interpretar con cierta expectativa con la posibilidad de que ERC (independentistas catalanes) respalde sus iniciativas. "Sabemos que no tenemos mayoría parlamentaria, pero tenemos la voluntad y determinación de forjar una mayoría ley a ley. Tenemos la voluntad de hacer camino al andar", manifestó el líder socialista.

En este contexto, los líderes de ERC se reunieron ayer tras el conocer el programa de gobierno de del PSOE y Podemos, y convocaron para pasado mañana a su consejo nacional, formado por unas 280 personas, para decidir definitivamente si se abstiene o no en la investidura de Sánchez.

Los avances de ayer terminaron con más de ocho meses de estancamiento político tras dos elecciones generales de abril y noviembre en las que se impuso el PSOE pero sin lograr apoyos para mantenerse en La Moncloa.

Agencia DPA, AFP y diario El País