Rutte, ante una moción de censura que complica su futuro político

Agencia EFE
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La Haya, 1 abr (EFE).- El primer ministro neerlandés en funciones, Mark Rutte, se enfrenta este jueves a una moción de censura en el Parlamento de La Haya tras haber negado primero que no había hablado de un diputado democristiano crítico, Pieter Omtzigt, en la fase de exploración del futuro gobierno, cuando en realidad había sugerido su nombramiento como ministro.

Rutte, líder de los liberales (VVD) y que está tratando de formar una nueva coalición en Países Bajos, subrayó que se había “acordado mal” cuando dijo a la prensa que no había mencionado a Omtzigt en una de sus reuniones con las dos “exploradoras” encargadas de hablar con los partidos para ver las posibilidades de negociación.

En esas citas no se habla de cargos específicos, al tratarse de una fase de tanteo del terreno con los líderes de las 17 formaciones políticas que consiguieron representación en las elecciones del pasado 17 de marzo.

"A mi leal saber y entender, hablé con la prensa sobre lo que pensé que había dicho y no había dicho en la conversación con las exploradoras. Me había acordado mal", dijo Rutte en el debate parlamentario, subrayando que no había mentido. “Estoy diciendo la verdad”, añadió, ante el mayor desafío a su futuro político desde que alcanzó el gobierno en 2010.

El ultraderechista Geert Wilders consideró que Rutte “había mentido a todo el país” y presentó una moción de censura contra del liberal, que en realidad se encuentra dirigiendo el país en funciones tras dimitir el pasado enero por el escándalo de las familias que fueron acusadas de fraude fiscal con ayudas que recibieron para el cuidado de sus hijos.

Sin embargo, aunque a nivel práctico perder esta moción de censura tiene poco efecto sobre un primer ministro interino, si sería un golpe a sus intentos de formar gobierno porque los líderes políticos ya se han distanciado de él durante el debate en marcha, incluida la progresista Sigrid Kaag, su principal esperanza para la futura coalición. “Aquí se separan nuestros caminos”, le dijo a Rutte.

Las conversaciones para la formación de la futura coalición se interrumpieron el pasado 25 de marzo de forma repentina y siguen en punto muerto ante esta situación.

La polémica empezó cuando una de las exploradoras, la progresista Kajsa Ollongren (D66), abandonó la semana pasada el Parlamento al enterarse de que había dado positivo en una prueba de coronavirus, y dejó accidentalmente a la vista papeles donde apuntaba notas sobre las reuniones que había tenido con los diferentes líderes políticos y comentarios sobre la posición de algunos diputados, por lo que su contenido pudo ser fotografiado.

Una de las anotaciones más polémicas afirmaba “Posicionar a Omtzigt, en otra parte”, lo que no dejaba claro el significado de la afirmación, por lo que se interpretó que a alguien – su propio partido CDA o alguno de los partidos grandes, como los liberales o progresistas- le quería fuera del Parlamento o en algún cargo fuera de Países Bajos.

Este diputado ha sido siempre muy crítico con los gobiernos de Rutte y fue la voz en el Parlamento de las denuncias de las familias acusadas de fraude, entre otras cuestiones, por lo que se interpretó que el futuro gobierno no le quería tenerlo como diputado criticando la legislatura y prefería darle un cargo que le sacara de La Haya.

Tras salir a la luz esas anotaciones, las dos exploradoras, Ollongren y la senadora liberal Annemarie Jorritsma (VVD), presentaron su dimisión al considerar que habían perdido la credibilidad, pero la mayoría de los partidos han solicitado ver la totalidad de los informes con las anotaciones y llevar a cabo un debate parlamentario con los nuevos diputados, que tomaron ayer posesión, para hablar de esta polémica.

El Parlamento recibió hoy las notas de las conversaciones y salió a la luz que fue el propio Rutte el que mencionó a Omtzigt, aunque el político liberal explicó que esto fue en una conversación privada y que sugirió que quería que el democristiano tuviera un cargo de ministro, en un intento de pelear por su futuro político como primer ministro.

Imane Rachidi

(c) Agencia EFE