Rusia responde furiosa a acusación por mortal explosión en depósito de municiones en Republica Checa

Gabrielle Tétrault-Farber y Robert Muller
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Banderas de la Unión Europea y la República Checa ondean en la embajada checa en Moscú, Rusia, 18 de abril de 2021.

Por Gabrielle Tétrault-Farber y Robert Muller

MOSCÚ/PRAGA, 18 abr (Reuters) - Moscú reaccionó furiosa el domingo a las acusaciones checas de que dos espías rusos acusados ​​de envenenamiento con un agente nervioso en Gran Bretaña en 2018 estaban detrás de una explosión de un depósito de municiones checo ocurrida hace cuatro años, que mató a dos personas.

Praga expulsó el sábado a al menos 18 diplomáticos rusos, lo que llevó al Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia a prometer el domingo "obligar a los autores de esta provocación a comprender plenamente su responsabilidad en la destrucción de los cimientos de los lazos normales entre nuestros países".

A última hora del domingo, Moscú expulsó a 20 diplomáticos checos en represalia y dijo que debían irse del país al día siguiente.

República Checa dijo que había informado a los aliados de la OTAN y la Unión Europea que sospechaba que Rusia había causado la explosión, y los ministros de Relaciones Exteriores del bloque regional estaban listos para discutir el asunto en su reunión del lunes.

Estados Unidos respaldó fuertemente a Praga el domingo y el Departamento de Estado elogió su firme respuesta a "las acciones subversivas de Rusia en suelo checo".

La disputa es la más grande entre Praga y Moscú desde el final de décadas de dominación soviética de Europa del Este en 1989.

También se suma a las crecientes tensiones entre Rusia y Occidente en general, planteadas en parte por la creciente presencia militar de Rusia en sus fronteras occidentales y en Crimea, que Moscú anexó a Ucrania en 2014, después de un aumento en los combates entre el gobierno y las fuerzas prorrusas en el este de Ucrania.

Rusia dijo que las acusaciones de Praga eran absurdas, ya que anteriormente había culpado de la explosión en Vrbetice, a 300 kilómetros al este de la capital, a los propietarios del depósito.

También calificó las expulsiones como "la continuación de una serie de acciones antirrusas emprendidas por República Checa en los últimos años", acusando a Praga de "esforzarse por complacer a Estados Unidos en el contexto de las recientes sanciones estadounidenses contra Rusia".

(Reporte adicional de Jan Lopatka en Praga, Philip Blenkinsop en Bruselas, Elizabeth Piper en Londres, Andrew Osborn en Moscú y Phil Stewart en Washington. Editado en español por Rodrigo Charme)