Rusia lanza una andanada de misiles sobre las principales ciudades de Ucrania

Por Dan Peleschuk y Pavel Polityuk

KIEV, 29 dic (Reuters) - Rusia disparó decenas de misiles contra Ucrania a primera hora del jueves, apuntando a la capital, Kiev, a Leópolis y Odesa, en el oeste, y a otras ciudades, en uno de sus mayores bombardeos aéreos, que hizo que la gente corriera a refugiarse y dejó sin electricidad a la población.

"Barbarie sin sentido. Estas son las únicas palabras que me vienen a la mente al ver que Rusia lanza otra andanada de misiles contra ciudades ucranianas pacíficas antes de Año Nuevo", tuiteó el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba.

El Ejército ucraniano dijo haber derribado 54 de los 69 misiles lanzados por Rusia en una andanada que comenzó a las 7 de la mañana, hora local. Las sirenas antiaéreas sonaron en toda Ucrania y en Kiev estuvieron activas durante cinco horas, una de las alarmas más largas de la guerra.

Las autoridades habían dicho antes que se dispararon más de 120 misiles contra Ucrania durante el ataque.

En Kiev, imágenes de Reuters mostraron a un equipo de trabajadores de emergencias examinando los restos humeantes de viviendas destruidas por una explosión, mientras las estelas de humo de los misiles permanecían en el cielo de la capital.

En Járkov, la segunda ciudad más grande de Ucrania, los bomberos trabajaron para extinguir un gran incendio en una estación eléctrica. En Zaporiyia, en el centro sur, varias casas resultaron dañadas y un misil dejó un enorme cráter.

"Me desperté con todo temblando, derrumbándose. Me levanté y grité: 'Vitia, Vitia (mi marido), ¿dónde estás? Corrí descalza sobre los cristales. Apareció y le caía cristal de encima", relató Halyna, una vecina de 60 años.

El Ejército ucraniano dijo que Moscú lanzó misiles de crucero aéreos y marítimos, misiles antiaéreos guiados y ADMS S-300 contra instalaciones de infraestructuras energéticas en las regiones oriental, central, occidental y meridional. Los ataques se produjeron tras un asalto nocturno con drones "kamikazes".

Las oleadas de ataques aéreos rusos de los últimos meses contra infraestructuras energéticas han dejado a millones de personas sin electricidad ni calefacción a menudo con temperaturas bajo cero.

"El enemigo apostó fuerte por este ataque, preparándolo durante dos semanas. Las fuerzas de defensa antiaérea ucranianas demostraron un increíble nivel de destreza y eficacia", afirmó el primer ministro de Ucrania, Denys Shmyhal, en la aplicación de mensajería Telegram.

"Al mismo tiempo, hubo impactos y daños, en particular en las instalaciones energéticas. En algunas zonas se aplicarán cortes de emergencia para evitar accidentes en las redes. Nuestros ingenieros energéticos ya están trabajando para repararlo todo", añadió.

El último bombardeo ocurre poco después de que el Kremlin rechazó un plan de paz ucraniano, insistiendo en que Kiev debe aceptar la anexión a Rusia de cuatro regiones ucranianas.

DEFENSAS ANTIAÉREAS

Las autoridades de Kiev declararon que dos casas del distrito de Dárnytsia resultaron dañadas por los fragmentos de los misiles derribados y que un negocio y un parque infantil también sufrieron daños. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, declaró que se derribaron 16 misiles y que tres personas resultaron heridas en los ataques.

El alcalde de Leópolis, Andriy Sadovyi, declaró en Telegram que el 90% de su ciudad, cercana a la frontera polaca, estaba sin electricidad. Los misiles dañaron una unidad de infraestructura energética.

En la región de Odesa, las unidades de defensa antiaérea derribaron 21 misiles, dijo su gobernador, Maksym Marchenko. Los fragmentos de un misil alcanzaron un edificio de viviendas, aunque no hubo víctimas, añadió.

La agencia de noticias estatal bielorrusa BelTA informó de que un misil S-300 ucraniano cayó el jueves en territorio bielorruso y publicó una foto de lo que dijo eran partes del mismo en un campo vacío.

(Reporte adicional del equipo de Reuters TV en Zaporiyia y otras oficinas de Reuters; escrito por Himani Sarkar y Alexandra Hudson; editado en español por Carlos Serrano)