Rumania: una paciente se prendió fuego en medio de una cirugía y murió

LA NACION

Un trágico incidente se produjo en un quirófano de un hospital de Bucarest, capital de Rumania, cuando una mujer que estaba siendo operada comenzó a prenderse fuego de manera insólita y finalmente murió el pasado domingo. Así informó el ministro de Salud del gobierno rumano, Víctor Costache.

La paciente, que padecía cáncer de páncreas, era intervenida quirúrgicamente cuando se suscitó el incendio. La combustión se habría iniciado cuando un bisturí eléctrico entró en contacto con el desinfectante en base de alcohol con el que había sido tratada la mujer, de 66 años, que sufrió quemaduras en el 40 por ciento de su cuerpo, según consigna el diario británico The Guardian.

El roce del escalpelo con el desinfectante inflamable causó la chispa que originó el incendio y la paciente "se encendió como una antorcha", dijo Emanuel Ungureanu, un político rumano en su página de Facebook, de acuerdo al testimonio que recogió del personal médico del hospital de urgencias Floreasca en Bucarest.

Ante la desesperación, una enfermera lanzó un balde de agua sobre la mujer para evitar que el fuego se extendiera. El ministerio de Salud Rumano dijo que investigaría el "desafortunado incidente", que tuvo lugar el pasado 22 de diciembre.

"Los cirujanos deberían haber sido conscientes de que está prohibido usar un desinfectante a base de alcohol durante los procedimientos quirúrgicos realizados con un bisturí eléctrico", dijo el viceministro de la cartera de Salud, Horatiu Moldovan.

La familia de la víctima contó que el personal médico había declarado que se trató de un "accidente", pero se negó a ofrecer detalles.

A pesar de algunas mejoras después de un aumento en la financiación, el sistema hospitalario de Rumania sigue acosado por equipos en mal estado y una escasez de médicos, y se encuentra en el centro de repetidos escándalos.