RSF denuncia ataques y presión del Gobierno de Bolsonaro sobre la prensa en Brasil

Agencia EFE
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Río de Janeiro, 20 oct (EFE).- El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y sus tres hijos con mandato parlamentario fueron responsables por 146 ataques a periodistas y medios de comunicación por hacer su trabajo informativo durante el tercer trimestre de este año, denunció este martes Reporteros sin Fronteras (RSF).

Bolsonaro atacó en 80 oportunidades a la prensa en los primeros nueve meses del año, mientras que entre julio y septiembre fueron registradas 27 agresiones, según el informe divulgado por la organización internacional.

De acuerdo con Reporteros sin Fronteras, los tres hijos legisladores del mandatario brasileño han seguido el ejemplo de su padre con 119 agresiones a los medios, de las cuales 79 fueron de Eduardo Bolsonaro, lo que supone casi un ataque diario del diputado por Sao Paulo durante el tercer trimestre del año.

En este período también fueron registrados 21 ataques de Flavio Bolsonaro, senador por Río de Janeiro, y 19 de su hermano Carlos, concejal de la "cidade maravilhosa".

Las agresiones registradas entre julio y septiembre también provienen de miembros del gabinete del líder ultraderechista, siendo Damares Alves, que comanda el ministerio de la Familia, la Mujer y los Derechos Humanos, quien lidera, con 12 ataques.

Le siguen, el ministro de Ciudadanía, Onix Lorenzoni, con 7 agresiones, y el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, que con cinco ataques se ubica en el tercer lugar.

"Teniendo en cuenta los cientos de ataques realizados este año, no solo por el propio presidente, sino también por sus aliados más cercanos, es seguro decir que la postura abiertamente hostil hacia la prensa se ha convertido en una marca registrada del gobierno de Bolsonaro", señala el informe divulgado por la organización defensora de la libertad de prensa.

Asimismo, destaca que además de los ataques realizados verbalmente o a través de las redes sociales por el denominado "clan Bolsonaro" y los ministros, "también operan otros mecanismos de censura indirecta, que imponen serios obstáculos al libre ejercicio del periodismo".

"Fuera de las agresiones, que crean un clima de desconfianza en relación a los medios, hay desinformación y restricciones en el flujo de datos oficiales, con el objetivo de controlar el debate público; y la politización de los órganos oficiales de comunicación. Instrumentos que hacen que el entorno laboral de los periodistas sea cada vez más adverso y complejo", dice el informe.

Uno de los casos reconocidos internacionalmente tuvo relación con la pandemia y se dio el pasado 22 de septiembre en la Asamblea de las Naciones Unidas, cuando el mandatario brasileño calificó de mentirosa a la prensa por "difundir pánico" para que la gente se quedara en casa y evitar así la propagación del coronavirus.

Las agresiones del líder ultraderechista han sido denunciadas constantemente por las diversas asociaciones de prensa en Brasil y algunas, como la Federación Nacional de Periodistas (Fenaj por sus siglas en portugués), señalan que fueron 299 los ataques del mandatario durante los primeros nueve meses el año.

De ese total, 259 fueron de desprestigio de la prensa -por alusiones de Bolsonaro contra el periodismo en general o contra algún medio-, otras 38 se registraron como "ataque a un periodista", cuando el mandatario dirigió la ofensa directamente a un profesional, y otros dos casos fueron registrados como ataques a la organización sindical.

Tras conocer el informe de la Fenaj, el presidente brasileño a través de sus redes sociales dijo: "Ataque 300: perdieron el banquete", en una irónica referencia a la cancelación por parte del Gobierno de la pauta publicitaria en los medios.

Brasil ocupa el puesto 107 en el Ránking Mundial de Libertad de Prensa 2020, establecido por RSF.

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