Rosario, Lolita y Miguel Poveda, caleidoscopio de arte español en Nueva York

Agencia EFE

Nueva York, 23 nov (EFE).- Rosario y Lolita Flores no dejaron lugar a dudas de que el flamenco corre por sus venas este viernes en el primer concierto que las hermanas ofrecen juntas en Nueva York, al que se sumó el cantaor Miguel Poveda para formar un caleidoscopio de arte español.

El público que asistió al majestuoso United Palace, en el norte de Manhattan, fue testigo de un amplio abanico de canciones en el espectáculo "Que viva el flamenco", de más de tres horas, en las que se escucharon desde los viejos éxitos de Lolita como "Que será de mí", al "Cómo quieres que te quiera" de Rosario, o el "A Lole y Manuel" de Poveda.

"Lo bonito es que estando los tres están muchas variantes de flamenco. Porque Miguel hace su flamenco mas clásico, más puro, yo vengo del flamenco de la rumba catalana que mezclo con funky y pop, y Lolita el flamenco bolero", explicó Rosario a Efe antes del concierto.

Lolita fue la primera en subirse al escenario, recibida con un publico en pie, al que deleitó en su primera interpretación con su "Amor, amor", que ha cumplido ya 40 años.

"Viva el flamenco, el nuestro. El de las hermanas Flores", dijo la cantante visiblemente emocionada ante un aforo casi completo. "Llevo 43 años haciéndolo a mi manera y ustedes siempre me reciben con el corazón", añadió agradecida.

Lolita, que lucía un vestido largo negro con volantes, interpretó también "No renunciaré", la canción con la que, recordó, "Latinoamérica me hizo grande", tras lo que rindió homenaje a su madre, Lola Flores, con uno de sus coplas más conocidas: "Ay pena, penita, pena".

Quiso recordar también la mayor de las Flores, de 61 años, a Joan Manuel Serrat, su "amor platónico", cantando "Mediterráneo": "Para mí es un himno, no sólo porque es de Serrat, sino también porque habla del Mediterráneo, y sobre todo de la tierra de mi padre, Barcelona".

Lolita cerró más de una hora de espectáculo con su éxito "Sarandonga", al que le siguió el torrente de voz de Miguel Poveda, que haciendo uso de sus cuerdas vocales y acompañado sólo de una guitarra hizo enmudecer al público del barrio de Washington Heights.

El barcelonés quiso dedicar varias de sus canciones al poeta Federico García Lorca, "un genio del arte", que pasó un año de su vida en Nueva York, "lleno de cambios y de libertad".

Cantó, entre otras, "Carta a Regino Sainz de la Maza", de su álbum "Enlorquecido", lanzado el año pasado, y también recordó a Enrique Morente con "La aurora de Nueva York", asimismo interpretó por primera vez con sólo una guitarra el "Enséñame a querer" de Alejandro Sanz.

La última en subir al escenario fue Rosario, que, ataviada con un vestido corto dorado, empezó su energético recital con su "Mi piel" y "Como me las maravillaría yo" de su madre.

No se olvidó tampoco de su padre, Antonio González "El Pescailla", a quien recordó con "Al son del tambor", tras lo que cantó su canción "más significativa": "La primera que escribí sola en casa", contó Rosario de su "Qué bonito".

En el colofón final del espectáculo, los tres artistas se subieron juntos al escenario para interpretar "Te quiero, te quiero" y "Algo contigo" en una colaboración inesperada, tras lo que la pequeña de las Flores zanjó la actuación con un homenaje a su hermano, el fallecido Antonio Flores.

"Esta canción es muy importante para los tiempos que estamos viviendo", dijo la cantante antes de entonar "No dudaría", una canción que pide el fin de la violencia.

Helen Cook

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