La primera ronda se puede pasar. La segunda ya es un poco complicada, dice pelotero cubano al Clásico

JORGE EBRO

En un torneo donde el bullpen adquiere una importancia capital, Luis Miguel Romero puede ser clave para Cuba en el Clásico Mundial. Perteneciente a la organización de los Atléticos, fue uno de los peloteros profesionales que respondió de manera afirmativa al polémico equipo de la mayor de las Antillas.

Vino por estos días a Miami en busca de su visado para poder jugar en los distintos escenarios del evento en Asia y se regresa a la República Dominicana para ponerse a punto en la academia de los Atléticos antes de partir para Taichung, donde Cuba comienza su participación.

Pero una vez que termine el Clásico, este guantanamero de 28 años tendrá la tarea personal de ganarse un puesto en Grandes Ligas, después de una mínima presencia en el 2020, cuando fue subido aunque sin poder consumar su debut. Quién sabe si el Clásico afecte o aumente sus chances de jugar en la mejor pelota del mundo.

¿Cómo fue el proceso de integrarte a la selección cubana?

“Yo estaba durmiendo en casa cuando me llamaron y me preguntaron si quería participar en el torneo por Cuba. Yo les dije que no tenía ningún problema si el equipo de Oakland me daba permiso. Así que me voy a Asia. Mi abogada habló con Oakland y el equipo dijo que sí’’.

¿Y cómo te ves dentro de ese equipo?

‘Voy a hacer el papel que me toca. Lo mío es trabajar séptimo, octavo y noveno. La meta es pasar para la fase de Miami. La primera ronda se puede pasar. La segunda ya es un poco complicada, porque vamos a jugar contra equipos establecidos y que tienen un nivel por encima. Todos esos jugadores juegan juntos en sus ligas que son altas’’.

Llegas el 3 de marzo, ¿es poco tiempo para hacer química?

“Esta bien, todos los peloteros que van a ir ya están trabajando por su cuenta. Algunos están con sus equipos de Grandes Ligas. Yo no pude ir a Arizona porque tuve que venir a buscar la visa. Me voy a quedar entrenando por mi cuenta. Allá arriba están haciendo pruebas físicas y hace mucho frío. Entrenaré en Dominicana y de ahí a Taichung’’.

Estuviste cerca del debut, pero no pudo ser, ¿por qué no has tenido más chance?

“No sé qué decirte. Eso es algo que ya no controlo. Solo hago lo que puedo hacer. Te queda un mal sabor, como que estuviste ahí y te bajaron. Te queda un mal sabor, pero si Dios quiere este año vamos para arriba completo. Ahora me siento mejor preparado. La tormenta pasó’’.

Sabemos que tiras duro, ¿pero te consideras ya un lanzador?

“Ahora mismo soy más lanzador que tirador. Tengo la piedra, pero ahora ya se como localizar los pitcheos, saber dónde debo ponerlos. Quitarle y ponerle a la bola que son las cosas que te llevan a un nivel más avanzado. Ya estoy aquí y debo seguir adelante. No tengo opción de retroceder. Abajo no hay nada. Para arriba dos pasos. Uno sigue fajao día a día’’.

¿Qué les dirías a esos que están contra el equipo al Clásico Mundial?

“Todos somos cubanos, vivas aquí o vivas allá. Fuiste cubano, aunque tengas pasaporte americano. Todo el mundo de cada país apoya a su gente en cada torneo. Nosotros los cubanos estamos en contra de eso y no sé por qué. Nosotros somos peloteros, no somos políticos. Vas a representar a tu pueblo, a tu barrio, a tu familia’’.