Rodrigo De Paul: el Mundial que se viene, lo único que puede superar la final ganada a Brasil, su relación con Tini Stoessel y estar a la par de los europeos

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Rodrigo De Paul lució su nuevo look en el entrenamiento de la selección argentina (Foto: Twitter @rodridepaul)
Rodrigo De Paul lució su nuevo look en el entrenamiento de la selección argentina (Foto: Twitter @rodridepaul)

El cambio de look, el pelo teñido de amarillo, fue una forma de dejar atrás un pasado reciente en la que su nombre se vio involucrado más en los noticieros de chimentos que en los programas deportivos. “Le quise poner un poco de color a mi vida”, bromeó. Rodrigo De Paul es uno de los motores de la selección argentina que aspira a ganar el Mundial en Qatar, pero en los últimos meses debió rendir cuentas y establecer varios frentes de batalla, desde el campo de juego de Atlético de Madrid, donde es dirigido por Diego Simeone y la selección de Lionel Scaloni, pero también en al ambiente familiar.

“Mi cabeza está en el Mundial, cada vez falta menos. Estoy bien. Venimos de una derrota dura en el Derby (Real Madrid venció a Atlético por 2-1), pero físicamente y mentalmente estoy bien, en un buen momento”, contó Rodrigo De Paul en una entrevista con TyC Sports desde Miami, donde el equipo nacional jugará dos amistosos ante Honduras y Jamaica.

Se le preguntó sobre el estado de forma de los futbolistas de la selección, justo cuando falta cada vez menos para la gran cita. ¿Conviene llegar con ritmo? ¿Jugar seguido? ¿O si se puede evitar lesiones, mejor?: “Competir siempre es importante hay cosas que te da el roce, el jugar partido, ese ritmo que no te lo da lo que uno pueda entrenar afuera. Pero ya, de acá a lo que queda, lo que se pueda incorporar es poco. Es importante seguir compitiendo porque te hará el camino más rápido para llegar a la copa del Mundo, pero la idea es llegar 10 puntos. En relación a lo que busca Scaloni, ya nos conoce. Jugar o no jugar no creo que cambie mucho, él nos conoce muchísimo. Pero yo juego en Atlético de Madrid y quiero jugar, competir”.

De Paul, Papu Gómez y Otamendi, en un entrenamiento de la Selección Argentina en Miami.
De Paul, Papu Gómez y Otamendi, en un entrenamiento de la Selección Argentina en Miami. - Créditos: @Prensa AFA

En el último Mundial, en Rusia 2018, las características de los jugadores argentinos era distinta en aquel plantel armado por Jorge Sampoli. De Paul fue uno de los jugadores que debió agregarle sacrificio y una visión táctica diferente, más global, como Giovani Lo Celso. Ambos eran enganches por formación, por naturaleza, pero debieron reinventarse desde el juego. Y también uno de los puntos que genera más interrogantes en el ambiente futbolístico es el poderío de los europeos. “Porque juegan a otro ritmo, otra intensidad”. ¿Es así?

De Paul respondió: “Este equipo argentino, al todos jugar en Europa y muchos siendo protagonistas en equipos de renombre, compete por igual con el europeo. El juego periodístico a veces... Cuando jugamos con Italia, había dudas en algunas declaraciones con respecto al choque con equipos europeos y demostramos que jugando contra el último campeón de Europa la selección lo hizo muy bien. No siento que estemos a otro ritmo. La Copa América y las Eliminatorias son muy muy difíciles, además. Pero nosotros estamos preparados para afrontar cualquier tipo de situaciones. Yo siento que estamos a la par, estamos muy seguros del equipo que tenemos. Jugamos con Brasil, Uruguay, Chile, con ellos compitiendo también con jugadores que juegan afuera y hemos competido y llevamos más de 30 partidos sin perder. El partido con Italia habrá despejado algunas dudas, pero internamente no. No había dudas desde adentro”.

Los jugadores de Argentina posan con el trofeo tras ganar la Finalissima ante Italia, el miércoles 1 de junio de 2022, en el Estadio de Wembley (AP Foto/Frank Augstein)
Los jugadores de Argentina posan con el trofeo tras ganar la Finalissima ante Italia, el miércoles 1 de junio de 2022, en el Estadio de Wembley (AP Foto/Frank Augstein)

El estilo de juego de la selección también dio que hablar en este último tiempo. En la Copa América ganada en Brasil, hubo partidos en donde la selección hacía la diferencia y luego defendía la diferencia. Tras romper el maleficio de 28 años sin títulos, parece que el equipo se soltó: “Puede ser que luego del título, pero eso te lo da la confianza. Pero hubo partido por estrategia se podía hacer el gol, luego defendernos y después salir a jugar el segundo. Pero el nivel que se vio desde la Copa América hasta ahora es una selección que ilusiona mucho”.

Sorprendió cuando se lo consultó sobre si quiere que ya arranque el torneo en Qatar: “Cuando me preguntan si quiero que el Mundial empiece... digo que no porque una vez que empiece seguro no lo disfrute. Mucha presión, ansiedad; intento disfrutar el proceso, me gustaría disfrutarlo más. A veces me cuesta porque incluso la gente que está alrededor transmite ansiedad... Una vez dije que no disfrutaba de los partidos y mucha gente se sorprendió pero uno vive concentrado, hay muchas presiones, la crítica puede ser dañina, yo como jugador de fútbol disfruto la previa, ir a entrenar, pero cuando empieza la competición me cuesta. Eso, llevado a un Mundial, conociéndome sé que me va a costar todo”.

Su crecimiento como jugador dentro del seleccionado argentino vivió, en paralelo, con la situación personal. La separación con Camila Holmes y el noviazgo con Tini Stoessel. El debió afrontar mucha exposición: ”A veces las injusticias no me gustan. En este caso soy conocido pero yo no busqué ser conocido, yo quise ser jugador de fútbol, tengo una vida como cualquier persona normal que puede separarse, la vida me llevó a conocer a otra persona que es muy conocida y eso vende, pero somos dos personas jóvenes que intentamos llevar alegrías a las casas. Y eso no tiene por qué modificar nada en mi carrera como jugador. No me gustaban las injusticias al rededor, a mi mamá, a la familia de ella. Uno tiene que entender que a veces la gente opina con ganas de hacer daño, pero yo vivo tranquilo y sé cómo me comporté siempre. Ella (por Tini Stoessel) también lo hace de una manera muy correcta y nos va bien porque hacemos las cosas sin perjudicar a nadie”.

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Incluso la situación tomó tal estado mediático que se había hasta puesto en duda la participación de De Paul en el Mundial. “Mi posible exclusión por el juicio de divorcio... Esa fue una de las cosas que menos me habían molestado, es una pavada; respeto al periodista, pero tenés que tener un nivel intelectual muy alto para ejercerlo. Por suerte después todo se arregló y hubo un comunicado en donde se dejó en claro que estaba todo bien. Era mi vida y pusieron a Tini o a mi mamá en cualquier lado. Es la vida, esas injusticias me dolían porque sentía que todo lo que pasaba no estaba cuidando a la gente que uno quiere pero no, no era así”.

La irrupción de Enzo Fernández en la selección y su adaptación a Europa, siendo uno de los pueden jugar en el puesto de De Paul, como uno de los volantes interiores: “Enzo es una aparición que nos alegra mucho porque siguen apareciendo recambio, jóvenes que le van a dar mucho a la selección. Palacios, el Cuti Romero, Licha Martínez; ojalá los que estamos en el medio Dibu Martínez, Paredes, Gio Lo Celso, que tenemos 27, 28 años, podamos ayudarlos como antes nos ayudaron a nosotros en este proceso también. Que vengan y vean cómo es el ambiente, cómo se van metiendo”.

Entrenamiento de la Selección Argentina en Miami.
Entrenamiento de la Selección Argentina en Miami. - Créditos: @Prensa AFA

“¿Si me veo jugador de la selección? No quiero sonar arrogante pero la conexión que tuve con la selección fue muy fuerte. Ganar dos títulos, integrar el equipo con los más de 30 partidos invictos en la selección; es verdad que nunca te terminás de sentir jugador de la selección porque la competencia es increíble. Y uno debe seguir trabajando. Sé que la gente me quiere, que hay un gran respeto, pero sentirse un jugador de selección no sé; pero sí muy querido y respetado: no es poco. Sí siento mucha confianza en la selección, siento que nos va a ir bien. Me siento cómodo, como si fuera mi casa, y eso luego se traslada al campo de juego. Sí tengo claro que cada vez que me ponga esta camiseta voy a dar todo. Y la final con Brasil nunca me la voy a olvidar más. Una sola cosa podría superar eso y todos sabemos qué es... (levantar la Copa del Mundo)”.

La forma de jugar de la selección, muchas veces al límite entre las faltas y algunas reacciones que generan amonestaciones, es un tema del que se habla puertas adentro en el cuerpo técnico de Scaloni: “Yo hablo mucho con los árbitros, los llamo por el nombre para aflojarlos un poco y que eso ayude en alguna para que no te amonesten; a Nico (Otamendi), Lea (Paredes) el DT los caga un poco a pedo porque en la Copa del Mundo hay que tener mucho cuidado con las amarillas, tenemos que saber controlarnos; yo puedo, creo que lo puedo controlar; en una situación se me salió la cadena pero lo fui controlando con el paso de los años”.