Rodolfo Tailhade reivindica su ataque a Morales Solá: “Es mi estilo; no le quiero pedir disculpas”

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Con tono desafiante, el diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade reivindicó anoche su agresión en redes sociales al periodista de LA NACION Joaquín Morales Solá, a quien había llamado “sicario barato” y “turro decrépito”. Dijo que no tiene intención de pedir disculpas y negó que su actitud implicase un ataque a la libertad de expresión: “Morales Solá puede opinar lo que quiera. Y yo puedo decir lo que quiera de lo que dice él. Es mi estilo, qué va a hacer”.

Tailhade, en una entrevista en el canal América 24, se explayó sobre ese “estilo” duro que lo caracteriza: ”Entiendo el punto, que soy un diputado y tal vez debería ser un poquito más cortés, un poquito más educado. Pero, bueno, no lo voy a hacer, soy así”. Ante una pregunta de la periodista Romina Manguel sobre si no se arrepentía de las expresiones que usó con Morales Solá, dijo: “No le quiero pedir disculpas. No puedo negar que es un poco extremo lo mío. Pero soy así. No tiene que ver con buscar el impacto”.

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Los dichos de Tailhade, que preside la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, habían originado declaraciones de repudio por parte de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), del Foro de Periodismo Argentino (Fopea), la Academia Nacional de Periodismo y la Fundación LED.

La columna de Morales Solá que desató la reacción de Tailhade aludía a las maniobras de presión oficialista en busca remover del Poder Judicial a jueces y fiscales que resultan incómodos para la vicepresidenta Cristina Kirchner y su entorno. En particular, al pedido que hizo el diputado de las declaraciones juradas de un grupo de jueces y fiscales, del que excluyó a algunos de abierta simpatía con el oficialismo.

“La prensa logró el objetivo de desviar la atención. Lo central no es que yo insulté a Morales Solá. Si no que Morales Solá viene a hacer una operación”, dijo ayer Tailhade. “De entrada, yo no insulté a nadie. Pedí las declaraciones juradas y me cayó la jauría. Con un tuit. Me cayó encima el proyecto político de La Nación+”, denunció, y aludió a las falsas versiones que adjudican a Mauricio Macri haber invertido en el canal de LA NACION. “En LN+ no son periodistas. Me están respondiendo porque me marcó su jefe, que es Mauricio Macri”.

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Tailhade negó que su actitud sea violenta: “Yo no patoteé a nadie. Ahora resulta que yo soy el patotero, y Clarín y La Nación no. Hace 20 años que no paran de mentir en las tapas”. Volvió a acusar a Luis Majul de cometer actos de espionaje y sumó a sus críticas a otros periodistas, como Alfredo Leuco y Jonatan Viale. “Yo no trabajo para la impunidad de nadie. Cristina Kirchner tiene su equipo de abogados para sus causas. Yo trabajo para echar a todos los sinvergüenzas de la Justicia”.

Aludió en especial a los jueces de la Cámara de Casación Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, a quienes apuntó por la información de que mantuvieron reuniones en la quinta de Olivos con Macri cuando este era presidente de la Nación.

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Repudios

Los dichos del diputado kirchnerista sobre Morales Solá fueron condenados el miércoles por las principales organizaciones periodísticas. Adepa denunció: “El tono y el contenido de las mismas parecen justamente un reflejo del fanatismo que el columnista de LA NACION analiza en su columna publicada hoy, y que es cuestionada por el legislador. Es esperable que el debate y el disenso sobre cuestiones de interés público se realice sobre la base de argumentos y no de ataques y descalificaciones máxime cuando provienen de un representante de uno de los poderes del Estado y, por ende, su contenido suena pretendidamente intimidatorio”.

En tanto Fopea expresó su solidaridad con Morales Solá ante “la descalificación personal” que recibió del diputado y agregó: “El trabajo periodístico está sometido al escrutinio social, pero resulta inadmisible que se apele al agravio personal, en particular, si proviene de un representante de la voluntad popular”.

La Academia Nacional de Periodismo señaló: “La Argentina ya ha recorrido el camino que lleva de la violencia verbal a la física. El periodismo ha sido víctima reiterada en las últimas décadas. El notable crecimiento de la virulencia oral de distintos funcionarios del Gobierno contra periodistas no hace más que alentar la repetición de esos tristes períodos. Su última expresión fue la del diputado del Frente de Todos Rodolfo Tailhade contra el presidente de esta institución, el periodista Joaquín Morales Solá. La Academia Nacional de Periodismo reprueba enfáticamente el uso público del lenguaje insultante y, una vez más, advierte de las graves consecuencias que puede tener esta escalada”. El texto lleva la firma del vicepresidente de la institución, Jorge Fontevecchia.