Roberto Baratta rechazó el cobro de coimas y apuntó contra los empresarios arrepentidos

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Detención de Roberto Baratta en su departamento de José Hernández 2045, CABA, a pedido del juez Bonadio
RICARDO PRISTUPLUK

Roberto Baratta, mano derecha de Julio Vido, volvió a negar ante la Justicia entregas de dinero de empresarios al ampliar su indagatoria junto a su secretario Nelson Lazarte. Su declaración es en el marco del expediente de los cuadernos de las coimas. Actualmente, Baratta está excarcelado, aunque monitoreado con una tobillera electrónica.

Baratta, patrocinado por su abogado Alejandro Rúa, fue indagado porque el financista de los Kirchner Ernesto Clarens declaró como arrepentido y entregó planillas que registran supuestos para de sobornos para acelerar el pago de las obras públicas. Con esta información, Ercolini citó a indagatoria a nueve empresarios que habrían efectuado esos pagos, a Lazarte y Baratta. La de hoy fue la última de las indagatorias.

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Por ejemplo los empresarios Hugo Dragonetti, padre e hijo fueron indagados acusados de entregar dinero. Hugo Dragonetti hijo está acusado de haberle entregado a Baratta -supuestamente por indicación de su padres, en tres ocasiones. la suma de 450.000 dólares, una vez, 800.000 la segunda vez y 750.000 la tercera vez.

Baratta dijo ahora que Dragonetti declaró que “no tenía ninguna injerencia en las obras de su empresa”. El exfuncionario dijo que hay un cambio en lo que declararon antes y ahora estos empresarios. Sin embargo, Dragonetti sí reconoció la entrega del dinero en el tramo elevado a juicio oral, dijeron fuentes judiciales.

Carlos Wagner, empresario arrepentido clave, y Julio De Vido, ex ministro de Planificación Federal, en los buenos tiempos; hoy, ambos están detenidos
Carlos Wagner, empresario arrepentido clave, y Julio De Vido, ex ministro de Planificación Federal, en los buenos tiempos; hoy, ambos están detenidos


Carlos Wagner, empresario arrepentido clave, y Julio De Vido, ex ministro de Planificación Federal, en los buenos tiempos

“Vuelvo a negar una vez más cada uno de los hechos que me imputan”, dijo Baratta por escrito, y advirtió lo que considera “cambios y contradicciones” entre los imputados. Dijo que estos giros se deben al cambio de contexto y que antes declararon “bajo extorsión” cuando “el fiscal blandía en 2018 su sortija para que se involucre en supuestos delitos a Néstor Kirchner o a Cristina y a quienes fuimos sus funcionarios”.

Insistió Baratta en que no recibió dinero de Dragonetti, ni tampoco de Alberto Taselli. “Nunca recibí dinero en ningún concepto y sigue sin poder aportar ninguna información ni prueba que respalde sus dichos. Así, en su “acuerdo de arrepentido” con el fiscal se comprometió a aportar información sobre supuestos sobreprecios en distintas licitaciones de la puesta en marcha de “Atucha 2″ o sobre supuestos negociados en el alquiler de pequeños generadores de electricidad, acusándome de toda esa operatoria en la que no participé y nunca presentó prueba o documentación alguna que pueda respaldarlo”.

Taselli fue indagado acusado de entregarle a Baratta y Lazarte dinero en el Yacht Club Argentino. Taselli era presidente de Faraday, la cual contaba con contrataciones en el ámbito del Ministerio de Planificación.

Otro empresario indagado fue Mauro Guatti, acusado de participar en tres pagos a Baratta y Lazarte que le habría ordenado el exCarlos Wagner, de Esuco y extitular de la Cámara Argentina de la Construcción. Guatti se desempeñaba como director y accionista de la firma, que era adjudicataria de licitaciones del Ministerio de Planificación.

“La declaración de Guatti deja al desnudo las mentiras formuladas por su socio, Wagner, en su “acuerdo de arrepentido” ante el fiscal en 2018. Acreditó que la atribución de tales pagos o entregas de dinero eran falsas y que siquiera estuvo en Buenos Aires en la fecha que se dicen concretadas, e incluso aclaró que él también fue víctima de su socio y cree que Wagner lo involucró por lo mortificado que estaba al estar detenido. Dichas circunstancias extorsivas cambiaron cuando tuvo que declarar como testigo en el juicio “Vialidad” y bajo juramento desconoció allí cualquier tipo de beneficio y cartelización. Fue a Wagner a quien le encontraron una cuenta bancaria oculta en Suiza con millones de dólares. Y ni como arrepentido habló de su relación con Clarens”, dijo Baratta en el escrito presentado ante el juez.

Ercolni indagó además por otras entregas de dinero a Baratta y a Lazarte a Jorge Balan, Claudio Glazman, Claudio de Lassaletta, Fernando Alexis Sananez y Hernán Camilo Gómez, empleado del ministerio.

Baratta dijo que “las imputaciones siguen sosteniéndose en sus dichos acomodaticios y sin respaldo, en los que tratan de mejor amoldarse frente a la acusación amañada. En tales condiciones, además, los acuerdos con arrepentidos deberían darse por caídos”

El exfuncionario, mano derecha de De Vido, está complicado en el caso de los cuadernos pues fue señalado por el chofer Oscar Centeno como la persona encargada de retirar los bolsos con los sobornos en su recorrida por diversas empresas y lugares. Empresarios confirmaron esos pagos y los chats de su teléfono, incluyen fotos de los bolsos usados para el traslado de los billetes y alusiones a esos pagos.

Oscar Centeno, el hombre que sin querer desató el escándalo
Oscar Centeno, el hombre que sin querer desató el escándalo


Oscar Centeno señaló a Baratta como uno de los recaudadores de las coimas

Hoy Baratta cuestionó algunas de las imputaciones ante el juez federal Julián Ercolini, dijo que ya habían elevado a juicio esos hechos, y negó otras entregas de plata. Asimismo entregó un escrito de tres carillas donde señaló supuestas contradicciones de empresarios que lo señalaron como receptor de dinero y denunció violaciones a sus derechos humanos por el hecho de que se filtraran los mensajes de WhatsApp de su teléfono celular.

“Persecución”

Barrata, dijo esta nueva indagatoria “es una persecución indebida” porque entiende que si la causa ya fue elevada a juicio, el juez Julián Ercolini, a cargo interinamente del juzgado del fallecido Claudio Bonadío, ya no tiene jurisdicción, Hay una parte residual del caso cuadernos que aún está en el juzgado de primera instancia.

Cargó contra el fiscal Carlos Stornelli, de quien dijo que “de manera subrepticia, sin registro alguno en el expediente ni orden judicial que lo amparare, obtuvo una copia del contenido de mi teléfono”. Dijo que las comunicaciones, que incluían charlas con sus abogados, amparadas por la confidencialidad, “nunca pudieron ponerse a disposición de la autoridad acusadora. Por eso denunció violaciones a sus derechos humanos. Señaló que esta cuestión fue denunciada en la Procuración, en la justicia y en el Colegio Público de Abogados.

Por su parte Lazarte, estrecho colaborador de Baratta, dijo en persona en el juzgado que no tenía nada que ver con la maniobra investigada, y que era una especie de cadete, empleado de Baratta y que seguía sus indicaciones, dijeron fuentes judiciales a LA NACION.

Para diferenciarse de su jefe, dijo Lazarte que vive humildemente y que no vive en un barrio cerrado, no rodeado de comodidades. Siempre orillando el arrepentimiento, pero nunca admitiendo nada, el ex empleado de Baratta, dijo que no tiene nada que ver con las entregas de dinero.

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