Robert Mueller encabezará pesquisa sobre Trump-Rusia

Por ERIC TUCKER y SADIE GURMAN
En esta imagen del 19 de junio de 2013, el exdirector del FBI Robert Mueller testifica en el Capitolio en Washington. El 17 de mayo de 2017, el Departamento de Justicia dijo que nominaría a Mueller como asesor especial para supervisar la investigación de la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales. (AP Foto/J. Scott Applewhite, Archivo)

WASHINGTON (AP) — El Departamento de Justicia designó el miércoles al exdirector del FBI Robert Mueller como asesor especial para supervisar una pesquisa federal sobre una posible coordinación entre Rusia y la campaña de Donald Trump con el fin de influir en la elección presidencial de 2016.

“Acepto esta responsabilidad y la atenderé con la mejor de mis capacidades”, dijo Mueller en un breve comunicado.

Por su parte, Trump dijo en un comunicado difundido por la Casa Blanca, que “como lo he dicho varias veces, una exhaustiva investigación confirmará lo que ya sabemos: no hubo colusión entre mi campaña y alguna entidad extranjera. Ansío que este asunto concluya rápidamente”.

Mueller, que encabezó al FBI durante los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y se desempeñó tanto en una presidencia republicana como en una demócrata, tendrá amplios poderes para investigar si miembros de la campaña de Trump se coludieron con el Kremlin con el fin de influir en los comicios, así como la autoridad para procesar judicialmente cualquier delito que sea descubierto en la investigación.

Más allá de cualquier vínculo específico entre Trump y Rusia, el mandato también abarca todos los “asuntos que surgieron o pudieran surgir directamente de la investigación”, lo que indica que Mueller podría explorar las circunstancias del despido del exdirector del FBI, James Comey, la semana pasada, así como el memo que Comey preparó para narrar una conversación que sostuvo en febrero con el presidente.

El subsecretario de Justicia Rod Rosenstein, que ha enfrentado duras críticas por redactar un memorándum que precedió al despido de James Comey como director del FBI la semana pasada, manifestó en un comunicado que el nombramiento de Mueller era “necesario para que el pueblo estadounidense tenga total confianza en el desenlace”.

“Lo que he determinado es que, con base en las circunstancias únicas, el interés público requiere que yo coloque esta investigación bajo la autoridad de una persona que ejerza un nivel de independencia de la cadena normal de mando”, afirmó Rosenstein.

El nombramiento fue efectuado en medio de un creciente clamor entre los demócratas para que fuese alguien externo al Departamento de Justicia el que se hiciera cargo de la investigación.

También se dio a conocer un día después de que se reportó que Comey había escrito en un memo que Trump le pidió que cerrara la investigación del ex asesor de seguridad nacional Michael Flynn. La Casa Blanca ha refutado dicha versión.

Legisladores de ambos partidos elogiaron el anuncio, y la senadora Dianne Feinstein, la demócrata de mayor rango en la Comisión de Asuntos Jurídicos dijo que “no había mejor persona a la cual pedirle que realizara estas funciones”.

“Es respetado, talentoso y cuenta con el conocimiento y la capacidad de hacer lo correcto”, afirmó en un comunicado.

El senador Richard Burr, republicano de Carolina del Norte y presidente de la comisión de inteligencia, dijo que la designación era una “buena decisión”.

“Al tener a alguien como Bob Mueller al frente de cualquier pesquisa le asegura al pueblo estadounidense que no existe ninguna influencia indebida, ya sea aquí, del otro lado de Independence Avenue o al interior del Departamento de Justicia o el FBI”, comentó Burr, cuya comisión ha realizado su propia indagatoria sobre la interferencia de Rusia en las elecciones y los posibles nexos con la campaña de Trump.