Risto Mejide empieza el año en Urgencias: "Menuda hostia... siempre todo puede empeorar"

El presentador Risto Mejide, en una imagen de 2021 en Madrid.
El presentador Risto Mejide, en una imagen de 2021 en Madrid.

El presentador Risto Mejide, en una imagen de 2021 en Madrid.

Ya se puede decir que 2022 no ha sido el año del presentador Risto Mejide. De hecho, él mismo lo ha definido como “un año de mierda”, así, sin medias tintas. Su ruptura con Laura Escanes, madre de su hija Roma, a finales de septiembre, ha podido tener (mucho) que ver.

Pero, como dice el propio Risto, “siempre todo puede empeorar”. La entrada a 2023 ha pillado al presentador en Urgencias, después de tener un accidente con el dedo índice de la mano derecha, que ha acabado “hecho añicos”, según describe Risto en una serie de historias publicadas en su cuenta de Instagram.

“Menuda hostia, y no me refiero solo a las audiencias de las Campanadas, que también”, comenta con ironía. “Me refiero al dedo hecho añicos, para que luego digan que no me dejo la vida en cada proyecto”, escribe. Mejide tiene una fisura de la última falange del segundo dedo, con astilla incluida, por lo que “habrá que operar”, augura el presentador.

Menuda hostia, y no me refiero solo a las audiencias de las Campanadas, que también

Las Campanadas, que Risto dio junto a Mariló Montero en Telecinco, se convirtieron en unas de las menos vistas (con un 4,7% de share) de entre las principales cadenas, y además acabaron con polémica.

“A veces no es imprescindible hacerlo mal para fracasar, porque sigo pensando que hicimos en Nochevieja lo que teníamos que hacer. De cualquier modo, vivimos en un mundo que olvida demasiado pronto los fracasos y solo habla -una y otra vez de los éxitos. Y yo siempre he creído que deberíamos aceptar ambos por igual”, opina el presentador de Todo es mentira.

Ya en un tono algo más resiliente, Risto dice que acabar un mal año rompiéndose un dedo “es mitad karma, mitad alegoría”. “Arranco 2023 con un souvenir que me recuerda día y noche que todo puede empeorar. Que seguramente sea mi penitencia por todo aquello que no he sabido hacer mejor. Y que, sin lugar a dudas, hay que seguir trabajando para mejorar como persona y como profesional. Quedan muchísimas cosas bonitas por delante. Y que nadie lo dude, ahí vamos a estar. Me quedan 19 dedos sanos que piden guerra. Y se la pienso dar. Feliz 2023, familia. Os quiero como quien no se conoce, pero se intuye”, concluye el presentador.

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