¿Liposucción a partir de los 50? Esto es lo que deberías saber

·7  min de lectura
Uno de los mitos más extendidos en torno a la <a href="https://secpre.org/liposuccion" rel="nofollow noopener" target="_blank" data-ylk="slk:liposucción" class="link rapid-noclick-resp">liposucción </a>es que ayuda a perder peso, pero no es así. Se trata de un método para retirar acúmulos localizados de grasa que no responden ni a la dieta ni al ejercicio. Por tanto, <strong>no es tampoco un tratamiento para la obesidad ni una técnica que ayude a eliminar la celulitis. </strong>(Foto: Getty)
Uno de los mitos más extendidos en torno a la liposucción es que ayuda a perder peso, pero no es así. Se trata de un método para retirar acúmulos localizados de grasa que no responden ni a la dieta ni al ejercicio. Por tanto, no es tampoco un tratamiento para la obesidad ni una técnica que ayude a eliminar la celulitis. (Foto: Getty)

La liposucción sigue siendo una de las cirugías más demandadas, también por los hombres, y aunque se considera una 'operación sencilla', se trata de una intervención quirúrgica y como tal deben entenderse. 

En general, la liposucción es bien tolerada y eficaz en la mayoría de los pacientes, pero existe la posibilidad de que se experimenten algunos efectos secundarios. Estos pueden incluir hematomas, hinchazón, infección, trombosis venosa profunda y pigmentación irregular. La inflamación puede mantenerse durante seis o más meses, y algunos pacientes pueden notar una sensación de quemazón y de pérdida de sensibilidad en la zona tratada, que desaparece en las semanas siguientes.

Las complicaciones serias son poco frecuentes pero puede haber infecciones o una excesiva pérdida de fluidos que pueden llevar a un problema serio o incluso la muerte. 

Otro de los mayores riesgos que se corre es el de sufrir un shock quirúrgico, un trauma severo que puede ocurrir cuando se succionan múltiples áreas, o zonas muy extensas, al mismo tiempo. Si ocurre un shock quirúrgico después de una liposucción, puede necesitarse hospitalización y tratamiento adicional, por eso es importante asegurarse de que las condiciones son adecuadas y que estás en manos de un profesional cualificado.

La asimetría es otro de los efectos adversos más raros que pueden ocurrir (algo parecido a lo que me denunció la modelo Linda Evangelista). Un extraño fenómeno que produciría en el cuerpo el efecto contrario al buscado con la liposucción. 

Normamente cuando te sometes a una cirugía lo haces con el convencimiento de que el resultado va a ser satisfactorio y, en particular, cuando te haces una liposucción lo que quieres es quitarte las bolas de grasa instaladas en abdomen, flancos laterales, caderas y muslos. Lo que se busca es una silueta definida y un contorno más homogéneo. Pero resulta que, en algunas ocaciones, precisamente puede darse el efecto contrario y no conseguir ese aspecto simétrico del cuerpo tras la liposucción. Factores como el tono de la piel, las prominencias óseas o el tono muscular pueden contribuir a una asimetría o deformación.

Luego está el tema de la edad, aunque no es un impedimento -la mayoría de las clínicas de estética afirman que se puede realizar a cualquier edad si no hay patologías previas-, y las complicaciones que te hemos contado pueden suceder a cualquier edad, la edad sí que condiciona los resultados. 

De hecho, los especialistas recomiendan la liposucción a los adultos por debajo de los 50 años que no se encuentren dentro del 30 por ciento de su peso ideal y tengan piel firme y elástica y buen tono muscular. A partir de esa edad se acelera la pérdida de capacidad de retracción cutánea.

Lo más importante según la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) es poseer un piel firme y elástica; la piel que "cuelga" no se redistribuirá sobre el nuevo contorno corporal y podría requerir algún procedimiento quirúrgico adicional para eliminar el exceso de piel. 

Además, la liposucción no está recomendada si se ha tenido una cirugía reciente en la zona a tratar, si se tiene mala circulación en esa zona o si se padecen problemas cardíacos o respiratorios.

"Es importante que las pieles sean tersas y jóvenes para que sean elásticas y no se queden colgando tras el vacío que produce la liposucción", explica el doctor Cristino Suárez, médico especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética y expresidente de la SECPRE, quien recomienda a los pacientes que estén pensando someterse a esta cirugía "no tener estrías ni haber engordado y adelgazado de manera considerable". La obesidad y otras patologías médicas de importancia como las tiroideas, la diabetes o las enfermedades reumáticas están contraindicadas.

Por su parte, el doctor Jesús Centeno, cirujano plástico, estético y reparador de Sensabell Plastic Surgery, aclara que la liposucción "se puede realizar desde los 18 hasta los 65 años, pero es aconsejable, en aras de un mejor resultado, operarse antes de los 45".

¿El motivo? El normal envejecimiento humano. "A esa edad, añade Centeno, vamos perdiendo colágeno, no sólo cantidad sino también calidad. Esto influirá en la capacidad de retracción y de firmeza de los tejidos. Lo mismo pasa con la calidad de las proteínas y la capacidad de retracción tisular, pasada esta edad, ya no son las mismas".

Por otro lado, dejando a un lado el tema de la tersura y elasticidad de la piel, a medida que se cumplen años van apareciendo enfermedades que se asocian directamente con la edad. Un buen ejemplo de ello son los problemas cardiovasculares, que pueden suponer un riesgo a la hora de entrar en quirófano. Por eso, el médico se encargará de hacer un chequeo completo para evaluar los riesgos e indicará al paciente si puede o no someterse a la operación.

Es decir que la edad importa, pero prima más el estado físico del paciente a la hora de someterse a una liposucción. Puede haber personas de 30 años cuyo estado de salud haga que no sean candidatos idóneos para la cirugía estética o plástica y personas de 65 años con buena salud y que, por tanto, pueden pasar por quirófano sin mayor problema. No obstante, es innegable que debido al envejecimiento, no se parte de las mismas condiciones que cuando eres más joven, y los resultados no serán los mismos.

Para dejarlo claro, una persona con una diabetes mal controlada, problemas cardíacos o hipertensión difícil de manejar no es un buen candidato. Tampoco quienes tienen antecedentes de trastornos de coagulación y alergias, o quienes pretenden solucionar la pérdida de la pareja o la falta de posibilidades laborales mediante una operación.

Otro aspecto que hay matizar es que la liposucción es una técnica segura, siempre y cuando se seleccione bien al paciente, el quirófano esté bien equipado y sea realizada por un cirujano plástico cualificado. Sin embargo, hay que ser consciente de que aún así, en algunos casos, se pueden producir complicaciones, sobre todo cuando se extraen cantidades altas de grasa en una sola vez.

"El problema con la liposucción no es que sea peligrosa, sino que algunos cirujanos y pacientes no se lo toman bastante en serio. No existe la liposucción a la hora del almuerzo. Es una intervención segura como cualquier otra, pero se ha convertido en una combinación de codicia, ignorancia y pura despreocupación por lo que le pasa al paciente", alerta el doctor Gerald Pitman, de la Universidad de Nueva York, quien denunció en El País que muchos de los que la practican no han tenido la formación suficiente y por eso, sobre todo en Estados Unidos, "no es un procedimiento tan seguro como debería ser".

Por otro lado, la duración de la operación es otro otro factor importante a considerar. Si se prolonga demasiado, la cirugía puede generar una descompensación por la pérdida de sangre. "Si el paciente no está en buenas condiciones físicas, porque bajó de peso irregularmente, también puede haber algún tipo de riesgo", apunta el cirujano plástico argentino Cristian Leonhardt, un país donde la obsesión por la cirugía también ha ido en aumento. "Y otro dato que no se respeta siempre es que al ser una única cirugía -en general- no debería realizarse en una consulta (aunque sea la de un médico), sino en un sitio que esté equipado como un centro quirúrgico", añade.

Ese sería el auténtico 'quid' de la cuestión: que la cirugía estética se ha normalizando tanto que año tras año se vuelve más accesible y más aceptable, también en España, donde hace años no existía ese culto al cuerpo. Esto hace que muchas personas se sometan a este tipo de operaciones para sentirse y verse mejor, pero lo hacen sin valorar sus riesgos, y con expectativas falsas.

Puede que en nuestra cabeza tengamos unos cánones estéticos fruto de la publicidad, el mundo de la moda, las revistas...que no sean literalmente viables para nuestra constitución o estructura ósea, por poner solamente un ejemplo. O que creamos que necesitamos una liposucción para encontrar una nueva pareja tras una separación o divorcio o para escalar en nuestra carrera profesional. Precisamente por este tipo de dudas, tenemos que contar con el mejor asesoramiento en manos especializadas. 

Como cualquier cirugía, debe realizarse con los mismos sistemas de seguridad para la salud del paciente. Antes de la intervención deben llevarse a cabo las pruebas preoperatorias, consistentes en una analítica y un electrocardiograma (aunque puede incluir alguna más si existen antecedentes de alergias o de enfermedades contraídas). Además, debe realizarse una visita con el anestesista que estará en quirófano, el cual debe realizar un cuestionario y explicar el tipo de anestesia que utilizará y sus posibles riesgos.

A día de hoy muchas personas siguen sin saber la verdadera función de este tipo de operaciones. La liposucción no está destinada a corregir los casos de obesidad. Su realización está indicada en personas con peso normal o sobrepeso leve o moderado y permite corregir aquellas zonas dónde la dieta y el ejercicio físico no hacen efecto. Es muy común realizarla en abdomen y flancos, caderas, cara interna de los muslos y espalda.

Recuerda que para ser candidato a una liposucción, debes gozar de buena salud sin afecciones que puedan complicar la cirugía, como flujo sanguíneo restringido, enfermedad de las arterias coronarias, diabetes o un sistema inmunitario débil. 

Pero es igual de importante tener una estabilidad psicológica, y por supuesto, si has tomado la decisión y pasado las pruebas previas, asegurarse de buscar un sitio con garantías (ya sabes, lo barato sale caro); muchos centros no cualificados se han lanzando a realizar esta cirugía porque es popular y esto ha traído grandes problemas. 

Más historias que pueden interesar:

Así puede desequilibrar los niveles de grasa el tratamiento popular que ha destrozado a Linda Evangelista

Qué tienes que saber si vas a vacunarte y te has sometido a algún retoque estético

La cirugía que se le ha vuelto un problema a Charlene de Mónaco

Hernias discales: cómo combatir el dolor para evitar la cirugía

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.