Riñas en el béisbol venezolano generan mensajes de condena

CARACAS (AP) — La Liga Venezolana de Béisbol Profesional condenó el domingo los actos de violencia ocurridos la víspera, incluido uno en que el expelotero de las Grandes Ligas Asdrúbal Cabrera agredió al dominicano Carlos Castro justo después que el quisqueyano celebró teatralmente su tercer jonrón de la noche.

Castro, que bateó de 4-3 con cuatro carreras impulsadas, condujo a los Tiburones de La Guaira a una victoria por 6-4 sobre los Caribes de Anzoátegui en Puerto La Cruz, a unos 250 kilómetros al oeste de Caracas.

En un comunicado, la LVBP anunció que ha abierto un procedimiento para determinar las sanciones a los involucrados en los hechos violentos en Puerto La Cruz y Valencia. Se espera que la sanción más severa sea para Cabrera

Luego de conectar su tercer cuadrangular de la noche en la apertura del octavo episodio, Castro dio siete pasos hacia delante y soltó su bate teatralmente por los aires frente al banquillo de Caribes mientras se dirigía a la primera base.

Castro volteó además a ver hacia la cueva de los Caribes y desató la furia de Cabrera, quien lo derribó con un puñetazo al rostro, justo después de pisar la primera almohadilla. Acto seguido se desencadenó una batalla campal tras la cual fueron expulsados varios jugadores, entre ellos Cabrera y Castro.

Cabrera, quien jugó entre 2007 y 2021 en siete organizaciones de las Grandes Ligas, no es ajeno a las celebraciones de ese tipo.

En septiembre de 2016, en la lucha por uno de los comodines de la Liga Nacional, disparó un cuadrangular en el undécimo inning para que los Mets de Nueva York superaran 9-8 a los Filis de Filadelfia.

Aquella vez, el venezolano tomó el bate con las dos manos y alzó los brazos, haciendo que el madero volara. Se trata de uno de los alardes de este tipo más recordados en la historia de las Grandes Ligas.

Ahora, Cabrera enfrenta la posibilidad de ser suspendido por lo que resta de la temporada, al enfurecer contra un gesto similar a aquel que hizo él en las mayores.

“El beisbol profesional venezolano es un espectáculo que alienta el disfrute en familia, al ser esta disciplina parte fundamental de nuestro acervo cultural. Para la LVBP es su razón de ser y tiene como misión fundamental brindar a los aficionados un espectáculo de calidad a través del deporte”, agregó el escrito, sin dar otros detalles.

Los aficionados de los distintos equipos a menudo se mezclan entre la multitud y es común que las familias y amigos dividan sus lealtades, vestidos con las camisetas y gorras y cargando muñecos de peluche y pelotas alusivas a sus clubes. A diferencia de rivalidades deportivas en otros lugares, la pasión de los aficionados se limita a cruces verbales, que suelen estar cargados de chistes y buen humor.

En tanto, en la ciudad central de Valencia, los jugadores de los Leones de Caracas y Navegantes del Magallanes intercambiaron empujones e insultos durante varios minutos en el campo, luego que el relevista Bruce Rondón sacó el tercer out de ese inning.

El relevista repetidamente mandó a callar a los jugadores en el banquillo de los capitalinos, encendiendo los ánimos entre los llamados “eternos rivales”, los dos equipos más populares de este país sudamericano, el único donde el béisbol y no el fútbol es el deporte número uno.

Entre los expulsados figuró el boricua Yadier Molina, quien después de una laureada carrera de 19 años en las Grandes Ligas, está incursionando con los Navegantes en el papel inédito de mánager. También fueron expulsados por los Navegantes el relevista Bruce Rondón y el jugador de cuadro José Rondón, mientras por los Leones fue enviado a las duchas el dominicano Isaías Tejeda.